divendres, 6 d’agost de 2010

Inception. Cristopher Nolan

El tema de la película no es, quizás, nuevo, pero la forma de plantearlo es totalmente original, y tiene mucho que ver con lo que decimos habtualmente en este blog. Desde la época de Hitler, la psicología de masas conocía el poder de las ideas, sobre todo si se inoculaban en mentes en formación (Juventudes Hitlerianas) y adoptaban una forma muy primitiva o simple. Ahora, en plena sociedad globalizada, Cristopher Nolan, imagina la posibilidad tanto de robarlas como de implantarlas en los competidores de las grandes empresas.
El protagonista de Origen (Inception), Dom Cobb, encarnado por Leonardo DiCaprio, defiende la tesis de que el peor virus que existe, el más difícil de erradicar y el más contagioso son las ideas. Sólo hay una forma de combatirlas: durante el sueño, mientras el sujeto duerme, es más vulnerable, y se le pueden arrebatar mediante un proyecto que se llama Origen. En el estadio del sueño hay varios niveles de inconsciencia, y el equipo que colabora en este negocio, va penetrando en ellos, con el apoyo de una serie de especialistas: arquitectos de los sueños, químicos... Filosofía, psicoanálisis, teoría fílmica, se mezclan en este thriller noir surrealista, en el que los recuerdos, los sueños, las debilidades hacen emerger los monstruos que generan los hombres, que se materializan en todo tipo de imágenes oníricas, reflejos en espejos y cristales, niños a los que no se ve nunca el rostro...
Tras haber perdido lo que más quería y ser incapacitado para ejercer su profesión de arquitecto, se lo juega todo a una carta y realiza su último trabajo, que deberá rehabilitarle. Pero en esta ocasión en lugar de robar sueños, los deberá implantar; para ello contará con una mujer, una estudiante de arquitectura, muy joven y muy bien preparada, que será la arquitecta encargada de fabricar los sueños que deberán ser implantados.
Aunque parece que Cristopher Nolan no acierta en la representación de las mujeres, yo creo que en este caso ha fabricado dos perfiles muy interesantes: el de la mujer de Cobb, Mal (Marion Cotillard) y la de la joven arquitecto, Ariadne (Ellen Page). Ambas se mueven en el mismo escenario que los hombres y gozan de una preparación semejante o superior a la del protagonista; es evidente que está cambiando mucho el modo de representación femenina.
La imposibilidad de discernir entre la realidad y la ficción perseguirá al protagonistas hasta el final, y en la superación de los traumas ( como sueño y como herida) recibirá el apoyo firme y solidario de su compañera de 'batalla', la joven Ariadne.
Creo que, desde el punto de vista que defendemos en nuestro blog, y los conceptos que deseamos que adquieran nuestros alumnos, es un film muy interesante, sobre el que podremos reflexionar y debatir. Aprenderán la importancia de las ideas y las luchas por monopolizar la educación de los jóvenes; el valor del psicoanálisis en la interpretación de lo real y lo ficticio; la identidad y la conciencia del otro...



Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Gràcies per deixar-nos el teu comentari.