dissabte, 31 de juliol de 2010

John Carpenter. ¡Cuentos chinos!


En otra noche más del verano mortífero del año 2010, en el que se me licúa el cerebro y apenas puedo pensar, me ha caido en las manos una peli de aventuras de John Carpenter, este sádico que te permite pasar un buen rato, a la vez que te enseña una forma diferente de interpretar la vida. Recordamos que le encantan los rebeldes, los forajidos y los antihéroes que desafían la autoridad; en Golpe en la pequeña china esta faceta ácrata de su talento la estira tanto que realiza una parodia desternillante de un hombre, Jack Burton, encarnado por su actor fetiche Kurt Russell, que se ve envuelto en ' líos' que le obligan a actuar como un héroe, sin tener ni siquiera conciencia de qué es eso.

Jack Burton, un camionero que tiene una radio a la que llama Pork-Chop Express, desde la que emite en la carretera para distraerse, tras dejar su carga en el barrio chino de California y jugar con un amigo, Wang Chi, y ganarle una pequeña fortuna, decide acompañarlo, antes de cobrar, al aeropuerto para recoger a su novia, Miao Yim, china de ojos verdes, rara avis; en el aeropuerto una joven abogada, también de ojos verdes, espera a otra muchacha de la misma procedencia, sin que se expliquen los motivos. Una y otra están dotadas de la cualidad de sermiradaidad y cumplen la función escópica de satisfacer el voyeurismo del espectador.

En realidad todo es muy simple: una trama de trata de blancas, al servicio del llamado Lo Pan, Director del Banco Central de Oriente y de una de las multinacionales más importantes que operan en California, un viejo verde que confía en rejuvenecer si se empareja con una bonita muchacha de ojos verdes, secuestra a las jóvenes que llegan a esta zona de Norteamérica. Una de las secuencias que recoge mejor el espíritu anarquista de Carpenter se produce, cuando en la persecución de los delincuentes que han secuestrado a Miao Yim, se adentran en las zonas oscuras del barrio chino, y se ven en medio de una trifulca entre bandas rivales que se produce en torno al camión, y en la que sin pretenderlo se ve involucrado el 'descerebrado' de Jack Burton. Luchas marciales, odios ancestrales, miradas cargadas de rencor, que en una ocasión he podido ver en la vida real, envuelven al desprevenido camionero, que no es consciente de los embrollos en que se mete.

A partir de aquí se produce un caos que precede al orden, que según Egg Shen (guía turístico y experto en magia negra), preside el alma china en la que se mezclan el budismo, el confucionismo, el taoismo y brujerías mil, que existen para amargar la vida de los demás, En un totum revolutum aparecen espíritus, malditos por el primer emperador chino, como Lo Pan, tres guerreros ridículos que emiten corrientes eléctricas, - los Tres Tormentos-, señores de la muerte, humos verdes, hombres volando, sangre negra de la tierra, derramada por gente despiadada, pócimas mágicas como las de Panoramix...Cuando el descreido y simple protagonista comenta irónicamente: ¡Cuentos chinos!, el sabio oriental le responde que él no ha sido traido al mundo para entender. Verdaderamente no entiende nada, no sabe disparar las armas, cae en todas las trampas, incluida la atracción sexual que ejerce sobre él la 'picapleitos'; tampoco salva a los periodistas, representados por otra mujer, que siempre están a punto para captar con su cámara, como describía Arturo Pérez Reverte en Territorio Comanche, el momento más trágico y morboso con intereses venales. Bandera americana, plumas del ala del aguila de la libertad...todo entra en la misma centrifugadora.

Y en esta noche de transición entre julio y agosto, en que los medios anuncian la misma estresante salida masiva de vehículos hacia las carreteras, a gozar de sus bien merecidas vacaciones en playas, montañas, paises exóticos, en medio de la crisis más importante que ha conocido el mundo globalmente, yo me hago la misma reflexión que Carpenter: ¡Cuentos chinos! Pero, ¿Qué pasa?

La economía no tiene rostro humano, lo importante son las estadísticas, que el número de reservas en los hoteles, el consumo en bares y restaurantes y otros lugares de ocio no decaiga. No importa quien paga la factura. Mientras muchos nos quedamos en las ciudades, sudando, dándole al teclado en el mismo piso de siempre y temiéndonos lo peor: que todos los periodistas, tertulianos y demás fauna, bronceados, descansados, que han abandonado la guardia de los intereses patrios a pobres becarios, que hacen lo que pueden, volverán a recordarnos que el infierno existe, que debemos apretarnos el cinturón, que nos debían haber recortado los sueldos antes y todas esas zarandajas que ya no queremos ni escuchar. Como ya estamos acostumbrados, seguiremos viendo cine, leyendo libros y aprendiendo de aquelloos que tienen algo importante que decir, aunque sea en clave de humor. ¡Ah! se me olvidaba: como el protagonista del film, seguiremos nuestro camino sólos, sin mochilas, con libertad para desarrollar nuestros hobbies, hasta que nos dejen.

¡Gracias John Carpenter, por la noche divertida que me has hecho pasar! No hemos tenido que soportar a hombres poderosos que actúan con desenvoltura en conflictos masculinos, sino que contradicen esa imagen convencional y, aunque los presenta en medio de batallas campales, como a ellas, se mueve con gran torpeza y falta de reflejos total; los guerreros asiáticos sufren el mismo desgaste que él, y, aunque son hábiles en el uso de las armas, sus volteretas exageradas, captadas por el ojo de la cámara como inverosímiles, entrando y saliendo en campo volando, resultan igualmente ridiculizados.

Tampoco las mujeres salen bien paradas, a excepción de la guapísima Miao, por la que todos suspiran y que nunca habla en la película, aunque todo gira en torno a ella.









Propuestas didácticas

¡Diviértete con inteligencia y resérvate para el futuro.

Campaña publicitaria basada en los feminicidios de Ciudad Juarez


Vivimos en una sociedad que no duda en servirse de lo escatológico (en todos los sentidos del término), con el único objetito de incrementar la cuenta de resultados.

Después y, con los medios obtenidos con tan heterodoxos procedimientos, se hacen campañas de terror ante la población,con el fin de hacer sumisas a las masas, atemorizarlas y llevarlas a una situación de aceptación de las condiciones que imponen los que ostentan el poder. Una de las características que hace más terrorífico cierto cine de Bergman, como El huevo de la serpiente, que las películas del género, es mostrarnos lo que está dispuesta a soportar la población, paralizada por el miedo y en busca de soluciones individuales que nada pueden frente a estas apisonadoras de derechos humanos.

La empresa, de cuyo nombre no quier acordarme, disparada la 'alarma social', ofrece cine mil euros a los colectivos feministas, para compensar el daño que pueden haber sufrido las mujeres por estos spots tan 'brillantes'. Éstas han rechazado un dinero, una migaja que les ofrece la compañía, y que sale de los beneficios de tal campaña publicitaria. Se reproduce el lema de los desparecidos yuppies, devorados por el monstruo que contribuyeron a crear: ¡La avaricia es buena!





Propuestas didácticas:

¡Fijate como te manipulan!

divendres, 30 de juliol de 2010

Jaume Collet-Serra .La mezcla de lo desconocido y lo desestructurado


Este verano de crisis económica, en el que muchos, que aún no han salido de su ensoñación, viajan por países exóticos, después de cobrarse la cabeza de muchos funcionarios, que desempoderados nos estamos pasando el verano de la impotencia, viendo películas terroríficas, que han puesto en nuestras manos los diarios, hacemos nuestro pequeño homenaje a un cine español que no se resiste a quedarse dentro de nuestras fronteras y también quiere viajar por el mundo. Pasado el periodo estival, volverán a darnos la murga con lo mal que están las cosas; ahora queremos aprovechar que las sombras están ausentes y disfrutar como sabemos, que además es barato.

Algunos catalanes, como Jaume Balagueró, con su REC, profundo ataque a la prensa sensacionalista, y ahora Jaume Collet-Serra, con su thriller, La Huérfana, producido por la Warner Bros Pictures, rodado en Norteamérica y con actores americanos, están cambiando el modo de hacer cine en nuestros país. Jaume Collet-Serra nos ofrece un film de terror psicológico interesante, que, aunque ha sido acusado de visitar lugares comunes del género (sustos, ruidos...), presenta alguna novedad, sin rozar lo sobrenatural.

Las apariencias siempre nos engañan. Una familia, los Coleman, adoptan a una niña de nueve años, edad suficiente para tener un pasado. La pantalla nos muestra la imagen especular de una familia, en la extradiégesis perfecta ( ambos guapos, buenos profesionales, casa de diseño, hijos que gozan de todos los adelantos de la tecnología), tal como la veríamos en la vida real, sin posibilidad de penetrar en terrenos vedados a la mirada ajena: la intimidad del hogar; pero en la diégesis presenta serias fracturas, de las que la cámara hace cómplice al espectador desde el primer momento, sin ningúna simulación. La mujer (Vera Farmiga) ex-alcohólica, adicción que ha repercutido negativamente en sus hijos biológicos y en la vida de pareja, vive en un completo desequilibrio, sometida a tratamiento psiquiátrico; el marido está un poco cansado de una vida llena de sobresaltos y discusiones. Por el contrario, lo que permanece todo el tiempo en el lado oscuro, lo que nos niega ese ojo omnisciente, es todo lo relacionado con Esther, la niña-protagonista (Isabelle Fuhrman), el cuerpo extraño implantado en la familia, reflejada en un espejo fragmentado en mil trozos, imposibles de recomponer, que revelan un ser neurótico, con múltiples desdoblamientos de personalidad. Si juntamos, como ha hecho Jaume Collet-Serra, una psicópata con una familia en la que se ha perdido toda la confianza entre sus miembros, en la que cualquier alerta va a ser malinterpretada y despreciada, la tragedia está servida; el miedo a lo desconocido, que poco a poco se va revelando trágicamente, nos perseguirá a lo largo de la proyección, incrementando a la par la inquietud de un espectador desprevenido. Pero tampoco nos podemos engañar, en torno a la orfandad, a las residencias donde se alojan los carentes de la protección de una familia, expuestos a las atocidades de los desaprensivos, la ficción ha creado un mito terrorífico, materializado en filmes como La residencia (Narciso Ibañes Serrador ), El orfanato (Bayona), Las Hermanas de la Magdalena (Peter Mullan) y un largo etcétera, que ponen en guardia al público ante el simple hecho de mentar la bicha.

Esther, cuyo misterio se resolverá al final del film, lleva en una Biblia ( elemento muy utilizado en el género, que mezcla de lo impúdico y lo sagrado, lo escatológico y los deseos reprimidos ) las fotografías de varios hombres, en los que sabe ver sus debilidades, su super-ego, que aprovecha en su beneficio. Dos mujeres se van a enfrentar: la madre adoptante, desempoderada por el alcohol, al que le ha llevado la insatisfacción, y la hija adoptada, que intentará servirse de de sus debilidades (recordemos a Teresa de Lauretis). El trailer fue censurado en Estados Unidos, porque en él se incluía la pregunta de Esther sobre si una madre podía querer a los hijos adoptados como a los propios, que molestó a mujeres norteamericanas que se encontraban en esa situación. Ciertamente, en este caso, es la persona ajena a la familia, la niña-mujer, la que utiliza a las demás, en inferioridad de condiciones físicas y psíquicas, la que desequlibra aún más la precarias situación del hogar. No sólo la madre se está recuperando de su adicción, sino que su niñita, como consecuencia de un accidente (que se nos oculta en el relato cinematográfico, y se nos da en breves pinceladas ) es sorda y no habla.

Es un film interesante y bien tratado por la crítica, que nos muestra diferente tipos de mujeres: las ya descritas, la madre del protagonista, paciente y comprensiva, la monja que arriesga su vida para advertir a la familia, etc.. La pregunta de Narciso Ibañez Serrador, ¿Quién puede matar a un niño ?, surge varias veces a lo largo de la película. No creo que se trate tanto del hecho de la adopción, como de introducir en el seno de una familia desestructurada por la insatisfacción, y la rutina, que no suplen el bienestar económico, los problemas de la pareja trascendidos a cualquier medio social, de un ser extraño que se convierte en una seria amenaza al desequilibrar aún más la balanza en beneficio propio.









Es en realidad un thriller de mujeres, en el que éstas deben compatibilizar su trabajo en la esfera pública y la privada, en casa y en el trabajo, domi militaeque; la sobrecarga produce estrés, el estrés adicciones, y la forma de rellenar el hueco de la insatisfacción la más tradicional: adormecer el ego maternal, sustituir la pérdida de un hijo, la interrupción de un embarazo, con la llegada de un nuevo ser, un fetiche del hijo perdido, cuya memoria se cultiva en un rosal. El hombre, desde su atalaya, observa la decadencia de la mujer, y siente halagada su superioridad masculina con la recién llegada que sabe satisfacer su ego masculino, frente a una esposa desquiciada que exige 'demasiado' de él . Esta debilidad se cobrará el mayor de los tributos.


Propuestas didácticas:

Si frecuentas el blog, sabrás que los mejores cineastas abordan temas universales como la muerte, las creencias, la imposibilidad de la pareja trascendida a cualquier medio o lugar. ¿Crees que el thriller es un buen género para abordar estas cuestiones ? ¿Te las planteas, o sólo buscas en el género emoción, o pasártelo bien sin cuestionarte nada ?

El plano general y el plano corto o primer plano. Función escópica de la mujer



Transgrediendo los límites que le pone su jefe, avanza hacia la inscripción del gesto de la palabra, mediante su fonoscopio con lentes (más tarde de proyección. La consecuencia será doble: el nacimiento del arte de la palabra mimada, que nace con la Institución, y el primer cine hablado de antes, de 1919. En 1985 propone a Gaumont, asociación de fonógrafo y fonoscopio en proyección, que funcionan de forma sincronizada, que dará lugar al cronófono-Gaumont. Se había dado un gran paso para dar un alma al cine, de cuya ausencia se quejaba Gorki.

La primera tentativa de cine hablado (especialmente cantado ) se debió a Edison, que lo concibió como un espectáculo de masas, pensando que desde su aparato podría competir con el Metropolitan de New York, con el atractivo añadido de incorporar músicos y artistas fallecidos ya hacía tiempo. Noél Burch cree que Edison, director de un laboratorio, West Orange, en el que trabajaba W.K.L. Dickson, se sentía heredero de la fantasía wagneriana, de su ideología del Gesamtkunstwerk, que imitando a la nauraleza, atiende tanto a la unidad como a la multiplicidad, dotanto a la obra de arte de una dimensión cósmica. Asociación pequeño-burguesa de naturalismo y cierta metafísica
.Su lema, que compartimos plenamente era que el genio es un 99 % sudor y un 1 % inspiración.

En él se localiza el lugar burgués por excelencia, del triunfo materialista sobre la muerte, donde el espectador supera los pobres límites de su vida comunicando con artistas muertos hace tiempo, que se proyectan en su supervivencia.

En este contexto Villiers escribe su obra
La Eva del futuro, de la que ya hemos hablado en este blog, dedicada a Edison; el cuerpo femenino, mediante la función escópica, pasa a representar las fantasías masculinas. El espectador, segú
n Metz, sabe que está viendo un película y que su actitud es contemplativa no activa, por lo que el sujeto suspende sus cargas afectiva sobre los objetos y renuncia a dar a las imágenes una existencia real.


Por otra parte, los críticos cinematográficos que se sirven de los desarrollos psicoanalíticos consideran que el espectador de cine es posicionado en un determinado lugar por el aparato cinematográfico, que incluye una sala oscura, imágenes más grandes que las de la vida real proyectadas en lo alto, y métodos clásicos de edición que «suturan» al espectador en la narrativa fílmica, en una analogía con el estadio del espejo de Lacan. La «sutura» es una metáfora tomada de la cirugía, en la que se alude a la unión de dos superficies del cuerpo, especialmente la unión de una herida mediante puntos. Según Metz, la identificación primaria es con la propia actividad de ver del espectador, no con las personas que aparecen en la pantalla. El significante cinematográfico construye para el espectador una relación fetichística con el cuadro, los personajes, la historia e incluso con la institución cinematográfica misma. Puesto que en el cine clásico de Hollywood la cámara generalmente es controlada por un director hombre, la percepción del espectador está ligada a la orquestación de la visión masculina, esto conduce a un punto de intervención con las feministas. (Revista observaciones filosóficas)


Dickson y los demás hombres que se asociaron a las producciones destinadas al Kinetoscopio, como los hermanos Latham, buscan temas que enlacen con el gusto de las masas habituales en los lugares en los que se intalan sus máquinas con monedas, penni arcades en los U.S.A., ferias y romerias en Europa, con un sentido claro del show-business.






Imágenes llevadas magistralmente al cine. muchos años después, por Mel Brooks en El jovencito Frankenstein, para parodiar la ciencia-espectáculo.



Pero, según Noël Burch, nos equivocaríamos mucho si asimiláramos a Edison con el representacionalismo burgúes, y a Lumière con un presentacinonalismo popular. El placer de los Lumière y de los espetadores de ayer y de hoy emana del efecto analógico, según un modelo no-lineal y acéntrico, que no sitúa al sujeto-espectador en el centro del espacio imaginairo, muy diferente del futuro placer institucional.





Propuestas didácticas.

Hoy hemos aprendido el valor del plano general o largo y del plano corto o primer plano; la función escópica de la mujer y el cine al servicio del show-businees. ¿Qué opinas de todo ello?

La feminización del ejército

Agencia Reuters. El País, 30 de julio de 2010

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dijous, 29 de juliol de 2010

John Carpenter. La Cosa

A finales de la década de los ochenta, cuando estudiaba Comunicación Audiovisual, como programa de Tercer Ciclo de Licenciatura, mientras la Facultad de Ciencias de la Información se peleaba en los tribunales con la de Filología, porque pensaba que esta nueva carrera invadía sus competencias, , nuestro profesor Jenaro Talens, impulsor de los nuevos estudios, nos abría los ojos al cine de género norteamericano, ante el asombro de periodistas que hasta ese momento lo habían considerado como un género menor.

El cine de autor o de género (detrás del género siempre hay un autor) siempre han tratado como tema universal a la Muerte; muchos hombres y mujeres no la temen, pero si algo les inquieta es lo desconocido, lo que se produce a nuestras espaldas (recordad al niño de El resplandor de Kubrick ), lo que no sabemos qué es. ¿Cómo será la cosa? ¿Cómo se producirá ? son preguntas perturbadoras. Si a esto añadimos que existe una especie de infección y que no hay forma de determinar quien está afectado y quién no, y que una 'cosa', que no sabemos qué es, produce réplicas, clones de los convertidos por ella, tenemos completo el círculo del terror. Esto es lo que sucede con el film de Carpenter, la consecuencia es que el peligro está en todas partes, entre los que temen y en lo que se desconoce, y morirán víctimas unos de otros o del alienígena. El mismo desconocimiento de la lengua, elemento de comunicación entre los hombres, que hablan los noruegos produce un malentendido cuyo resultado es irreversible; el código afectivo del perro, portador de la maldición, es más poderoso por conocido, que el lenguaje gestual del nórdico enloquecido, persiguiéndolo a muerte, incomprendido por los científicos , cuya ferocidad, impropia de la tribu de investigadores, les desconcierta

Se dice que es un remake de El enigma de otro mundo, co-dirigida por Howard Hawks y Christhian Nyby, que a su vez es un remake de Who goes There ? de John W. Campbell. En la historia de Carpenter, llamada The Thing, doce hombres y ni una sola mujer, al contrario que en la de Howard Hawks, están aislados del mundo, sin posibilidad de ayuda alguna, en una base nortemericana de la Antártida; doce hombres y una cosa, un alienígena enterrado en la nieve desde hace miles de años, cuya resurrección dará lugar al caos y la muerte total.

Conclusión: el aislamiento de unos pocos hombres, su incomunicación con los propios colegas procedentes de distintos países, que hablan diferentes lenguas y el desconocimiento del origen de la amenaza que les acecha, a lo que Carpenter llama The thing, y que es otra forma de extrañamiento, son los mayores valores de la película y los que despiertan los temores del espectador. La ausencia de mujeres en la historia también es un hecho destacable e interpretable.

Los personajes de Carpenter, como en todos sus filmes, no son héroes, sino hombres obligados a actuar en situaciones extremas, que ellos no han elegido. Cualquiera de nosotros actuaría igual, si nos forzaran a ello, e intentaríamos sobrevivir, como el protagonista del relato, que, al quedar solo en el lugar, es obvio que no lo consigue.

Carpenter añade un dato más a uno de los monstruos que atormentan al hombre: la incertidumbre del cuándo y el cómo acaecerá lo inevitable. La música diegética de Ennio Morricone es uno de los factores que más contribuye a la desazón.




Propuestas didácticas:

Además de tener en cuenta la reflexión profunda sobre la Muerte que hace Carpenter, podrías preguntarte por qué decide que en el film haya sólo doce hombres que se enfrentarán a una cosa, que ha estado en letargo miles de años y ahora resucita, y por qué en este observatorio científico no hay ninguna mujer.

Costa Gavras. Arcadia


En 2005 Costa Gavras realizó un film, Le couperet (Arcadia en España), que supone un fino análisis tanto del pensamiento político de la izquierda, como de su oponente liberal. Completa esta reflexión con un conocimiento profundo de la función de la mujer en el ámbito público y privado, o simultaneando ambos, sin perder de vista que mejor que hablar de la Mujer es representar el papel de cada uno de los modelos que aborda; alguna de ellas , ante la que se siente desempoderado, tiene en sus manos su propio destino, como la entrevistadora de Arcadia. Una de las cuestiones que le plantea es si considera que una mujer podría asumir el puesto con la misma competencia profesional que él. El regreso al hogar le reconforta, allí le espera la familia, muy importante como entorno del ego ideal del triunfador social.

Lo que más sorprende es que lo que no han sabido ver los economistas, hasta que no ha saltado por los aires su tinglado, lo analizara tan meticulosa y acertadamente un cineasta. El monstruo comenzó a dar señales de vida a finales de 2007, y se ha acusado a los distintos gobiernos de no haberla sabido prever, ¿o sí? ( la cuestión queda en el aire ); pero mucho antes se vendía la Arcadia feliz, por donde manarían ríos de leche y miel para los pobres; 'todos' oíamos hablar de deslocalizaciones, hijas de la globalización, que dejaban muertos por el camino, que eran mirados con desprecio por los aldeanos despreocupados. La máquina estaba en marcha y su recorrido se repetía incesantemente, siempre el mismo: fusión-reducción de plantilla-deslocalización-beneficio. La cosa iba en viento en popa, la bolsa subía, la gente se endeudaba para siete vidas (como el gato), pero también se sentía un acúfeno en el oído que no nos dejaba dormir en paz: rentabilidad, margen, beneficios...rentabilidad, margen, beneficios..., ¿sostenibilidad?... se repetían como el sonido de una locomotora. Algún mala sombra hablaba del problema de los residuos, pero nada más.

Pero hete aquí que algunos ejecutivos, hombres bien formados, se iban quedando sin empleo, pasaban a engrosar las filas de los parados de larga duración, sin posibilidades de reintegrarse en puestos asimilables a los que habían perdido, los husbings, y ahora debiendo soportar la competencia de mujeres jóvenes y bien preparadas. ¿Cómo reaccionan? de diferentes maneras: unos se hunden y aceptan trabajos de menor cualificación, otros se suicidan, mientras el protagonista Bruno Davert (José García ) aplica como un autómata las lecciones que ha aprendido del libre mercado: eliminar al adversario, tan bien formado como él o mejor. Es un ser completamente amoral, tomando el término en su sentido ético, aunque sus prácticas responden a la mos de los neocom, la Arcadia inalcanzable (así se llama la empresa).

Comete asesinatos en serie con tal cinismo y naturalidad, aunque le tiemblan las manos y sufre fuertes descargas en el hombro al disparar, que convierte sus acciones en algo tan cotidiano como comer o dormir. Lo único que le preocupa es que su mujer le engañe; ella más realista, acepta trabajos de menor cualificación (taquillera de un cine, ayudante de enfermería...). El hijo se desliza por el camino de la delincuencia, porque no puede vivir sin televisión de pago o internet. Al principio el piensa que el despido le abre nuevas oportunidades, es estimulante, pero el paro, a medida que pasa el tiempo es destructivo. Cuando los ejecutivos despedidos están en el infierno de Dante, pasan constantemente vehículos que son portadores de anuncios con mujeres espectaculares ( una de ellas Carla Bruni desnuda, mucho antes de que se casara con Sartkozy), cohes...; en las paredes carteles con objetos preciosos, como uno que muestra un a mano que sostiene como un reloj como si fuera un puñal... ¿deben renunciar a todo ello?

A pesar de todo lo dicho, ha jugado al juego de los ganadores y ha ganado. Después de matar a sus brillantes adversarios, consigue el puesto. En la secuencia final el hijo le pregunta si el fin justifica los medios; la hija matiza: la elección de los medios es una prerrogativa de los privilegiados. El padre está satisfecho con la respuesta y totalmente de acuerdo. Así son las cosas, y que nadie se llame a engaño, así lo veíamos todos, incluso bastante antes de que Costa-Gavras hiciera su película. Su ventaja reside en el conocimiento del medio en el que se desencuelve, a su izquierda y a su derecha, lo que le permite devolver los dardos envenenados que le echan.

Costa Gavras no ha querido hacer un thriller de un psicópata que mata a víctimas en serie, sino representar la actitud fría, egoísta, avara, de un hombre que piensa que lo único importante en la vida es conseguir dinero y poder, cueste lo que cueste, y deje las víctimas que deje en su camino. Alcanzado su objetivo, otros vienen detrás de él, sin ningún escrúpulo, pero con una notable diferencia: el próximo aspirante a sustituirle será mujer; Bruno lo sabe bien y en lugar de darle la espalda se acerca a tomar una copa con ella con el propósito de desactivarla. Muy interesante la secuencia en un bar, donde trabaja uno de los brillantes ingenieros, como camarero: nuestro protagonista, sentado delante de un espejo fragmentado, percibe varias imágenes especulares de sí mismo. La debieran ver los economistas, pues detrás de sus cifras hay hombres que oyen sus cálculos y a veces no saben medir las consecuencias de las teorías que formulan; también la deberían ver todos aquelos que piensan que el paro sólo afecta a los pobres diablos.


Propuestas didácticas:

La propia carátula es muy significativa, ya que la imagen del protagonista esta boca abajo, como la imagen de Felipe V en Játiva. ¿Qué crees que nos quiere decir con esta imagen? Atrévete a formular una tesis.

Cristopher Nolan: las ideas sí pueden cambiar el mundo






El 6 de agosto se estrena la nueva película de Cristopher Noland, Inception (Origen en español), triller de acción y ciencia-ficción, que transcurre en la mente, en el que Leonardo DiCaprio representan a un ladrón de sueños.

Leonardo, que ya impresionó en sus primeras actuaciones, siendo aún un niño, ha ido ganado peso con su madurez. Con la crisis vuelve con fuerza la ciencia-ficción, capaz de transmitir muy buenas ideas, con un código que se autoproclama ficticio y le da gran libertad de expresión. Esperamos que no nos defraude. ¿Qué sueños o aspiraciones intentará robarnos ?

Han sido bien saludados por la crítica los trailers que se están lanzando como anticipo y que reproducimos aquí:








Propuestas didácticas:

Parece que a diferencia de John Carpenter, Critopher Noland cree que una idea sí puede cambiar el mundo. El 6 de agosto veremos hasta dónde llega en su argumentación.¿Tú que piensas de esto?

El cine crea imágenes que se incorporan en el imaginario colectivo y van creando una mentalidad, que estará dispuesta a actuar dentro de los cauces marcados por los contraldores de los medios. A veces, el cine goza de cierta autonomía, aunque no siempre.

Piratas del Caribe IV. Penélope Cruz


En el contexto de una crónica veraniega el diario ABC nos proporciona imágenes de Penélope Cruz, pareja ficticia de Jhonny Deep en Piratas del Caribe IV, dirigida por Rob Marshall.

Declaramos nuestra simpatía por ese pirato loco, ambiguo, un poco hippi y el alter ego del duro y malvado bucanero.

Parece que Rob Marshall ha elegido a Penélope Cruz como actriz casi fetiche; ya la utilizó en el frustrado remake de Fellini 8 1/2.


La manoseada Libertad


No queremos entrar en esta polémica, ni nos interesa lo más mínimo, pero cada vez que la TV enfoca los ojos del toro, no puedo evitar ver los de mi gato negro, enfermo de cáncer, ante el que me siento impotente por no poder ayudarle. Ese es mi instinto; no siento arte, veo muerte, y me solidarizo con el toro de la viñeta. Quizás sea porque al tener animales en casa,por lo que muchos me miran de reojo, no puedo evitar sentir pena por ellos cuando sufren, que sufren no lo dudéis.





Campañas en defensa de los animales:



Campañas a favor de las corridas de toros:



Andrés Calamaro




Joaquín Sabina

El roto y la TV




¿ Hay alguien ahí ? Parece que no. A pesar de la crisis, todos parecen estar de vacaciones, en la playa o cenando en restaurantes. Pero ya vendrá el otoño y la caja tonta les informará de lo mal que estamos, del paro, de...; que no se preocupen, serán recompensados con inteligentes programas animados con inteligentes tertulianas, como Belén Esteban, Carmele Marchante..., que darán sentido a sus vidas.

Entre el MP3 y la basura-tele, estamos listos. Otros muchos seguiremos inmersos en la cultura del extrañamiento, o quizás decidamos quedarnos mudos o subirnos a una columna; ejemplos ya ha dado la historia.





Es conmovedor: la mediocridad parodia a la mediocridad. Todo productos de Caja Embrutecedora, S.A.

La música y las mujeres/hombres- lobo


Hoy vamos de travestis. Gwyneth Paltrow (¡qué nombre más imposible!, menos mal que a nadie se le ha ocurrido en nuestro país llamar a su hija así; ya llegará, para suplicio del profesorado) lanza un disco de country, después de su participación en Country Song. Seguimos tirando de stock; lo malo es que cuando queramos volver a crear ya no será posible: habremos matado de hambre a todo aquel que intente una obra singular.

Parecemos abuelitas cebolleta, recordando siempre el pasado. En el mundo de las Carol, Leslie, Carla, Gwyneth...no hay lugar para la nostalgia. Nunca me agradecereis bastante este suplicio.


Carla Bruni y Woody Allen


Como ya previó Christian Salmon, vivimos en el mundo de la transgresión, del travestismo, del espectáculo continuo, en el que todo es posible. Carla Bruni, vigilada por su marido, participará en el próximo film de Woody Allen, Medianoche en Paris; de esta manera se garantiza el blockbuster.

Parecía que después del cataclismo que ha producido la mayor crisis global que se conoce, el mundo había aprendido algo, pero no es así. Los creadores, para llenar las salas, deben hacer concesiones a la sermiradaidad, bien mediante la utilización de famosas-por-cualquier-causa, bien cediendo ante la morbosidad de un público irreflexivo, bien sabe por qué...Ya no podemos ni pronuncia la frase de Rick en Casablanca: "Siempre nos quedará París". Pues ya ni eso. ¿Por qué leeré la prensa?




dimecres, 28 de juliol de 2010

El sueño de Frankenstein y Máximo Gorki

Homenaje a Máximo Gorki

Como ya sabemos los Lumières militaron en el campo de la ideología frankeinsteniana. Un artículo aparecido en El Radical que saludaba el nacimiento del cinematógrafo en el Salón Indio del Gran Café del Boulevard de los Capuchinos de París (28 de diciembre de 1895) sostiene:" Sea cual sea la escena tomada de esta forma, y por grande que sea el número de personajes así sorprendidos en los actos de su vida, ustedes los vuelven a ver a tamaño natural, en colores, , la perspectiva, los cielos lejanos, las casas, con toda la ilusión de la vida real (...). Ya podía recogerse y reproducir la palabra, ahora puede recogerse y reproducir la vida. Podrá usted, por ejemplo, volver a ver las acciones de los suyos mucho tiempo después de haberlos perdido".

Otro artículo aparecido al día siguiente en La Poste, recoge la misma idea: " Cuando estos aparatos sean entregados al público, cuando todos puedan fotografiar a los seres que les son queridos, no ya en su forma inmóvil, sino en su movimiento, en su acción, en sus gestos familiares, con la palabra a punto de salir de sus labios, la muerte dejará de ser absoluta". Todo concurre en la fantasía de estos periodistas a la consecución de la suprema aspiración humana: Suprimir la muerte. Georges Meliès, el iniciador del cine fantástico, asistió a la primera representación del cinematográfo de los Hermanos Lumière; fotógrafo profesional vió en el nuevo invento grandes posibilidades de innovación, incluso en los contenidos.

Pero Máximo Gorki, el gran apóstol del naturalismo literario, pondrá límites a este entusiasmo: " La noche pasada estuve en el Reino de las Sombras. Si supiesen lo extraño que es sentirse en él. Un mundo sin sonido, sin color. Todas las cosas - la tierra, los árboles, la gente, el agua, el aire - están imbuidas allí de un gris monótono. Rayos grises del sol que atraviesa un cielo gris, grises ojos en medio de rostros grises y, en los árboles, hojas de un gris ceniza. No es la vida, sino su sombra, no es el movimiento sino su espectro silencioso (...) Y en medio de todo, un silencio extraño, sin que se escuche el rumor de las ruedas, el sonido de los pasos o de las voces. Nada. Ni una sola nota de esa confusa sinfónia que acompaña siempre los movimientos de las personas". Para él no era la vida, sino la muerte. Es un texto precioso, seleccionado por Noël Burch, que expresa con claridad las exigencias de la ideología naturalista de la representación, compartidas por casi toda la intelligentsia europea. Los Lumière no eran artistas, ni sentían el lirismo de la representación analógica, eran técnicos e industriales, pero tenían razón.

Propuestas didácticas:

Es un ejercicio sublime para el espíritu intentar imaginarse el shock que sufrieron estos intelectuales ante un aparato que intentaba arrebatarles la realidad, sin lirismo, empobreciéndola . Hoy habrían comprendido que estaban asistiendo a un nuevo modo de representación de lo real, pero también de lo ficticio, y que se ha ido enriqueciendo con métodos que ellos no podían ni tan siquiera imaginar, que dotan a la imagen de todo lo que echaban en falta: color, sonido, palabra, e incluso las tres dimensiones.

Escribe un breve relato sobre el nacimiento del cine, cuyo protagonista sea un escritor que se niega a esta innovación. Todavía habrás conocido a algún profesor que considera al cine como al hermano pobre de la literatura, pero la revolución tecnológica a la que estamos asistiendo ha impulsado a todos a criticar al sistema desde dentro, sin llegar a ser integrados sin criterio (Umberto Eco)

Los cineastas Jean Marie Straub y su esposa Danièle Huillet sienten tal respeto por cualquiera de las formas artísticas de representación (literatura, cine, drama u opera) que cuando toman como referente en sus filmes cualquiera de estas artes procuran que nunca una se impona a la otra, que ambas conserven su propia naturaleza. Ejercicio difícil; la mayor parte de las adaptaciones literarias al cine acaba por fagocitar la obra tomada como referente, y no estamos hablando de recreaciones que no exigen respeto a la obra literaria, sea una novela, una obra de teatro o una representación operística.




La salida de la fábrica de los obreros de Lyon, de los Hermanos Lumière.



El viaje a la Luna de Georges Mèlies, 1902. ¡Fantásticamente imaginativa!




En 1926 Pudovkin llevó al cine la novela de Maximo Gorki, La Madre, que el autor aún pudo ver representada en el nuevo modo de expresión. Después ha habido otras versiones.

Bibliografía.

Noël Burch. El tragaluz del infinito. Ediciones Cátedra, S.A., 1987. Págs. 39 a 41

John Carpenter: cine de autor versus cine de género



Como ya saben nuestros alumnos y los seguidores de este blog existe un debate entre intelectuales y pseudo intelectuales defensores del cine de autor que intenta tranformar el mundo mediante la reflexión, y el cine de género, especialmente norteamericano, que algunos consideran que falsea la realidad. (un realizador de snuff movies lincluye esta reflexión en la diégesis de la película) . Pero grandes cineastas han militado en ambos campos, e incluso François Truffaut, teórico de la política de autor desde la revista Cahiers du Cinema, fundada por Bazin, entre otros, trabajó como actor con Steven Spielberg en Encuentros en la tercera fase y fue el máximo reivindicador de Hitchcock. considerado un producto mainstream en Norteamérica. John Carpenter sostiene que el género de miedo, terror o ficción representa algo universal, presente en todas las culturas: la ansiedad que provoca el miedo a la muerte, a perder a los seres queridos, nuestra propia identidad, a quedar desfigurados. Esto es lo que, en uno u otro cine, el director transmite a su público; pero es una tontería, según Carpenter, pensar que un autor puede cambiar el mundo con sus ideas, aunque sí puede modificar la visión de la realidad del espectador.

Ahora, John Carpenter, autor de La cosa o de 1997: Escape from New York, entre otras obras de culto, salta a la palestra con una gamberrada en defensa del cine de género y un ataque escatológico al cine de aquellos que quieren transformar el mundo. En El fin del mundo en 35 mm ( formato de cine europeo), narra una historia de un film La fin absolute du monde (título original de la cinta, protagonista de la película, rodada en blanco y negro ), que en su presentación en el Festival de Cine de Terror de Sitges dio lugar a una masacre entre sus asistentes. El autor, un tal Backovic, pretende influir en su público con snuff movies, que representan en la pantalla auténticos asesinatos, y en el colmo de lo escatológico, en ella se viola, se masacra y se cortan las alas a un auténtico ángel; los espectadores, que somos todos nosotros, llevan siempre en su conciencia el peso de antiguos pecados capitales, esos monstruos de los que hablamos constantemente; ante la vista del filme tienden/tendemos a autoagredirnos de la forma más salvajes. Realizadores, equipo de producción y actores desprecian al cine que se hace en Hollywood, que edulcora la vida y la deforma intencionadamente.

El protagonista,Kirby Sweetman, ex-adicto a la heroína, dueño de una sala de cine en bancarrota, también lleva sobre su conciencia el suicidio de su novia, camarada en los excesos, cuyo estado de salud mental no había sabido prever. Pero John Carpenter conduce el argumento a la extravagancia y el esperpento, cuando el hecho sólo de acercarse o tocar la cinta convierte al sujeto en un asesino en potencia y un suicida. Según el propio director el resultado es lúgubre y cínico.

Es un poco loco que un director, que también hace cine de autor, lleve a tales extremos su ataque al cine europeo. Pero, como hemos visto en múltiple socasiones los defensores del cine de género también han sufrido agresiones psíquicas que les arrastran a defensas neuróticas de algo que les produce satisfacción y les gusta. Con esto debía bastar.

A través de esta reflexión damos un paso más en el conocimiento de las pasiones que desgarran al séptimo arte, en un lado y otro del Atlántico. Nosotr@s no tenemos ningún prejuicio ante un cine u otro, porque todos, incluso en las peores de sus realizaciones, contribuyen a comprender mejor el mundo en que vivimos.

La leyenda dice que Hans Backovic existió, y que durante su representación en el Festival de Sitges se quemó el proyector, acusándose al director de haber usado material inflmable; tiempo después el autor se suicidó. Algunos afirman haberla visto, nadie seba donde está, y otros dicen que la buscan sectas satánicas. En 2005 Carpenter, invitado a la serie de televisión norteamericana Mestros del horror, produjo un capítulo que llamó Cigarette Burns (quemadura de cigarro), que ahora se presenta como film autónomo con el nombre ya citado. Muchos la rechazarán de plano, otros se sentirán atraidos por las imágenes escatológicas y muy provocadoras. Fue rodado en Vancouver, donde teóricamente vive la viuda de Backovic y queda ahí para mayores de dieciocho años.





En el colmo del paroxismo, Ballinger, un millonario coleccionista de películas extremas y duras, realiza un film con sus propias tripas. No era preciso explicitarlo. Pero se consideró necesario ese alejamiento del espectador, que le arrastra a taparse la cara, no querer ver, que le obliga a implicarse.


dimarts, 27 de juliol de 2010

Werner Herzog. El enigma de Gaspar Hauser

El enigma de Gaspar Hauser está considerada por muchos críticos la obra cumbre de Werner Herzog. El film está basado en un hecho real: el 26 de mayo de 1828 apareció en Nüremberg un joven de 16 años, que tenía una mentalidad de un niños de tres , no sabía andar, hablar, leer o escribir, lo cual era un milagro para todo tipo de escudriñadores del comportmiento humano, una tabula rasa sobre la que escribir lo que cada uno quisiera. En cinco años aprendió a leer, escribir, tocar el piano, a comportarse e incluso a redactar sus propias memorias, pero fue asesinado por un desconocido, como reza su lápida guneraria: Aquí yace Gaspar Hauser, enigma de su tiempo, nacimiento desconocido, muerte oculta, 1833.

Herzog, que estuvo encerrado en las montañas de Baviera hasta la adolescencia, sin ver un coche o un teléfono, sentía una gran atracción por los personajes rebeldes o particulares, cuyas obras están destinadas al fracaso. Hace confesar a Gaspar Hauser que en sueños había visto una montaña por la que ascendían penosamente los hombres y al llegar a la cumbre se encontraban con la Muerte. Su asesinato provocó gran cantidad de rumores que le hacían hijo de Napoleón o del Gran Duque Carlos Luis de Baden, e inspiró a novelistas, poetas y dramaturgos. Herzog eligió la obra de Peter Handke para hacer su adaptación, cuyo protagonista era Bruno S., hijo de una prostituta que había pasado cerca de 23 años recluído en un sótano, y realizó un ensayo sobre un personaje absolutamente inocente y puro, pero no para escribir en él, sino para analizar cómo funcionan las convenciones sociales en la sociedad capitalista y burguesa.

Apartado de los hombres, de los que rechaza incluso la comida, pues lleva años comiendo sólo pan y bebiendo agua , la primera cuestón que se plantea es la división de los hombres y las mujeres en distintas esferas: pública y privada. Se pregunta e interroga al ama de llaves de su protector para qué sirven las mujeres, que siempre están sentadas y sólo se les permite bordar y cocinar. En una ocasión un lord inglés, de imagen vampírica , muy patética, que pretende hacerle su protegido con el fin de mostrar su teórica filantropía y amor a la ciencia, cuando lo descubre tejiendo, decide que este hecho va contra toda conveniencia social y abandona su idea de adopotarlo. Puede lucirse ante amigos y clientes con una rara avis, un ser exótico, pero no con un hombre que hace punto. Gaspar no entiende la diferencia entre sexos ni los roles establecidos para cada uno de ellos. Esto es incómodo.

Los clérigos se interesan por saber si cuando estaba aislado del mundo sentía la llamada de Dios. Pero Gaspar Hauser no tiene ni idea de qué es la religión, que como cualquier doctrina humana debe ser aprendida; no siente a Dios ni nadie le ha hablado de él . En su interior no cabe más que su propia vida. Antes de morir relata un cuento en el que una caravana va por el desierto, dirigida por un bereber ciego, y creen que están perdidos al ver ante sí una montaña; el bereber les dice que están equivocados, que las montañas son fruto de su imaginación y ellos le siguen 'ciegamente' hasta la ciudad. Lo que desconoce es lo que ocurre en esa ciudad. Huye fastidiado de la Iglesia con la excusa de que allí todos gritan ( se refiere a los cánticos) y cuando callan entonces comienza a gritar el sacerdote. Esto es lo que percibe de los ritos religiosos, considerados una gran aportación de la iglesia milenaria a la solemnidad y brillantez de los actos y conmemoraciones de los ciudadanos.

Mucho más tarde que el común de los mortales ve su imagen reflejada en el agua, pero lo que ve no le gusta, no congenia con un yo ideal, y la remueve constantemente hasta que su imagen se desfigura. El mundo que se refleja, enmarcando su rostro, en el agua que contiene el barril, tampoco le gusta, ya que sus experiencias vitales con los hombres e incluso con los animales han sido negativas. Toma conciencia de su individualidad y adquiere el conocimiento de los otros, pero prefiere su cama, porque piensa que su aparición en el mundo ha sido como una caida brusca. Los 'otros', a excepción de unas pocas personas, se han reido de él, lo han paseado por circos para hacerle pagar su manutención y lo han sometido a todo tipo de escarnios. Otra verdad aprehendida: el hombre no es bueno para el hombre (homo homini lupus est). En las ventanas vemos a los habitantes de Núremberg, que como en una pintura de Teniers, están en las ventanas, apoyados en cojines fabricados para este uso, cotilleando todo lo que sucede en la calle.

Una aportación interesante para el psicoanálisis es su revelación de que mientras estaba cautivo y aislado de los hombres no soñaba; después cuando experimentaba las imagenes oníricas producto del subconsciente las confundía con la realidad. También esto lo tuvo que aprender. Sin madre, (llama así a la mujer de una familia bondadosa que lo acogió al principio, que tiene niños, que colaboran en el acceso a sus primeros conocimientos), sin familia que le oprima, sin complejos edípicos, sin lógica aprendida, rompe todos los esquemas de análisis del subconsciente.

También aprende con desesperación que, como decían los antiguos latinos, las raices de la cultura son amargas, sus frutos más agradables. Observa los sonidos que arranca al piano el músico ciego y comprende que domeñar un instrumento requiere su tiempo, tiempo del que él no ha podido disponer, y por ello sus interpretaciones son torpes, lentas y limitadas.

Finalmente es asesinado, sin que se conozaca la razón, ¿por su origen incómodo para alguien importante ? ¿por su falta de convencionalismos que pueden acabar con los prejuicios impuestos a los hombres por la cultura dominante? Herzog plantea un final muy convincete y satisfactorio para los burgueses: una vez muerto se le realiza la autopsia y ,con gran gozo para todos los que se ven amenazados por la inocencia de Gaspar Hauser, los forenses determian que su cerebro tiene deformaciones que explican su incapacidad para adaptarse a un mundo de sólidas creencias y convenciones sociales. Ya pueden todos respirar tranquilos.

Sólo le rodearán en el momento de su muerte su protector, el ama de llaves, un clérigo, un músico ciego y la familia que le cuidó cuando era más inútil que un niño de tres años.












Esta película es un lujo para diversos especialistas en distintas materias, y un gran apoyo en las clases. El aprendizaje de Gaspar Hauser ni es ni puede ser milagroso. Aunque Herzog no militaba en el cinéma verité, sus puestas en escena son muy convincentes y adaptadas a la realidad. La enseñanza es lenta y progresiva y al protagonista no le quisieron dar el tiempo necesario, no ya para adquirir una buena formación, sino ni tan siquiera para desenvolverse con la soltura necesaria con la que se mueven los campesinos que le cuidan.

Remake americano del film de Tomas Alfredsom





















Matt Reeves ha abordado un remake americano Let me in, de la película del sueco Tomas Alfredsom , Déjame entrar. Las secuelas de películas tan logradas como la que ahora se intenta reinterpretar tienen el riesgo implícito de defraudar. Esto ocurrió con Solaris de Tarkovski, que se quedo en el nivel de lo anecdótico. La del autor de Cloverfield es una adaptación del cómic Kick-Ass. En el film original , adaptación de una novela de Lindqvist, la nña tiene un físico muy poco nórdico que la asocia a una población inmigrante que debe obtener sus alimentos de formas marginales; el niño procede de una familia desestructurada, con un padre gay que no acepta, y otros extremos muy duros: acoso escolar, explotación sexual...

Espermos a ver el resultado cuando se estrene en nuestro país. Entre tanto presentamos el cartel y el trailer del nuevo film.
Pero ya anticipa algo la simple comparación de los niños en la fotografía que incorporamos, que, en el caso americano es mucho más convencional y amable. El trailer anuncia más presencia de tomate y espectáculo.

No podemos ocultar que Déjame entrar nos pareció una obra genial, y que Tomas junto con su hermano Daniel, en la saga de Milenium, inauguran una etapa brillante del cine sueco, que aborda problemas de gran preocupación actual como el acoso escolar, la violencia de género o la estructural, la emigración...


Verhoeven III. La distopía de algunas mujeres




Paul Verhoeven ha intentado realizar un thriller, Instinto básico, inspirado en Brian de Palma o Hitchcock, en el que efectivamente el belleza de Sharon Stone emula la de Kim Novak en las películas del cineasta británico, pero la arrolladora personalidad de la actriz y el afán de explotar sus posibiliades por parte de Verhoeven acabaron focalizando la atención en este aspecto y desvirtuando una idea que en principio era buena; la diferencia con Alfred Hitchcock, es que éste siempre utilizó mujeres muy guapas en sus filmes, pero supo mantener el equilibrio entre la trama y el espectáculo.

Aquí, el holandés nos presenta un club de mujeres empoderadas, ricas, inteligentes, guapas, intrépidas homicidas de la carretera, que producen el rechazo del espectador, en una distopía en la que las féminas asumen el rol de los hombres y no sólo abusan de ellos en todos los sentidos imaginables, sino que acaban cometiendo crímenes de género, en los que las víctimas son hombres en situaciones más precarias que las de ellas, o seres indefensos como los niños. Para sus fechorías utilizan el sexo como anzuelo, pero a diferencia de Despentes, que prácticamente hace lo mismo, la mirada que proyecta sobre ellas es la del hombre y el objeto deseado está dentro de todos los cánones masculinos: mujeres glamurosas, inteligentes, que viven en casas muy lujosas y se desplazan en coches carísimos.

Frente a ellas un grupo de policías, con bajos salarios, casas modestas, coches antiguos y escasa formación intelectual, pero que se mueven instintivamente, con impulsos primarios, muchos de ellos, y especialmente el protagonista mermados psícica y físicamente, por el consumo de drogas, alcohol y tabaco. Auténticos desempoderados.

El personaje encarnado por Sharon Stone brilla con luz propia, es un auténtico placer para la mirada masculina, satisface todas sus fantasías, connota una sermiradaidad, y representa el leitmotif del espectáculo erótico, provocando la escoptofilia y el voyeurismo, mientras el espectador se identifica con el personaje masculino, que no es un personaje erótico, sino un ser potente y completo, aunque aquí debilitado por sus flaquezas, que, en cierta medida, lo igualan instintivamente con ella. Pero no es un objeto bello ni erótico, es un ser que actúa, que pierde amigos entrañables en su lucha por perseguir el crimen, lo que te acerca emocionalmente a él, si bien es un ser excesivo, de arma floja e instintos bajos; el arma de ella es la seducción, porque puede, y un picahielos, de los que usan en sus fiestas los ociosos. Catherine Tramell es escritora de best-sellers, en los que anuncia sus crímenes y el modus operandi del asesino.

No es extraño que el filme fuese duramente criticado por colectivos de lesbianas, que se mueven en terrenos más cotidianos y que representan a mujeres desempoderadas, que generalmente se encuentran ante una sociedad que mira con indiferencia sus dramas y que no despiertan la líbido de supuestos policías eficaces pero débiles ante la carne. A pesar de lo dicho, habría que recordar con Teresa de Lauretis que no es conveniente hablar de la Mujer, sino de las mujeres, sin ovidar factores como la clase social, el origen o la raza; lo que ocurre es que aquí el director ha imaginado una auténtica muñeca, aunque esó si, díscola, y es precisamente esta característica la que resulta más atractiva para el hombre, que goza venciendo la resistencia de una fiera.

No sabemos que quería hacer Verhoeven, pero el resultado ha sido un producto erótico más, ad usum hominis, y, lo quiera o no, siempre será recordada, no como Vértigo, La ventana indiscreta o Los pájaros, sino por el interrogatorio de la protagonista y su cruce de piernas ante un grupo de policías mediocres y babeantes. No conocemos qué le pudo ocurrir a Verhoeven en su Holanda natal, para tener que huir practicamente de ella, pues es muy difícil analizar la idiosincrasia de un país desde la mentalidad de otro, pero si bien en su etapa americana realizó películas como Robocop o Starship Troopes, que estaban bien construídas y tenían cierto interés, aunque también fueron incomprendidas, en este caso hace un thriller que, aunque muy provocativo en apariencia, responde plenamente al modo de representación convencional, en el que las mujeres tienen como arma principal su poder de seducción erótica sobre los hombres y además las dota de un marco ideal para sus propósitos. La mujer filmada en un plano cenital, desde un gran espejo que nos devuelve la imagen especular de un crimen en un marco de lujo, con pañuelos de Hermès incluidos, que la emblematiza y mantiene la incógnita sobre la autoría, es un homenaje a Hitchcock, y prolonga la acción más allá de la diégesis. La cámara hace cómplice al espectador de que el relato continúa en la extradiégesis, mostrándole un picahielos bajo la cama de los protagonistas. En un ejercicio de autocomplacencia masculina, mata a las menos agraciadas del club y salva a la auténtica perversa, cerebro del grupo y constructora de historias de asesinatos en serie, que, como una Circe, atrapa a su Odiseo particular en una trama que queda muy abierta, con un final previsible que se producirá fuera de campo, tarde o temprano . A diferencia del héroe mítico, el policía ha quedado atrapado definitivamente y vive en el mundo de los justos, confiado y seguro de sus dotes masculinas.

Como hemos dicho la cinta está bien filmada y editada y mantiene el interés, pero el carácter extravagente, desmedido y provocador de su autor acaba desequilibrando el film y derivándolo hcia un género más distante del que se proponía y que no pudo, no supo o no quiso prever. El resultado fue el encunbramiento de la verdadera estrella del film, y su incorporación a la galería de mitos sexuales de la historia del cine.










Propestas didácticas:

Estamos intentando llegar a comprender cómo es el modo de representación convencional de la mujer en el cine para poderlo comparar con otros alternativos. En el caso que nos ocupa a Verhoeven se le fue tanto la mano, que convirtió en emblemática la imagen erótica de su protagonista, que ha sido objeto de múltiples parodias cómicas, como podemos observar.

En Starship Troopers el autor presenta unas mujeres en una sociedad en la que se ha impuesto la igualdad, aunque esto se haya concebido con presupuestos a la baja.

Fíjate en el contexto en que aparecen las mujeres en tus películas favoritas, y cómo estan emblematizadas: en un marco hogareño, de acción, como símbolos sexuales o cosificadas...

Con este filme ponemos fin al ciclo veraniego de un autor holandés que desembarcó en América y depositó en esta país la visión extravagante, maliciosa y provocadora de un europeo, con los medios puestos a su disposición por la gran industria cinematográfica norteamericana. Espero que hayas aprendido algo más.