Si hasta ahora el cine era, según definición de Chabrol, una ventana abierta al mundo, ahora se ha convertido en un análisis profundo de la personalidad y un instrumento al servicio de psiquiatras y psicólogos.
Un estudio médico del psiquiatra Eric Bui y la psicóloga Rachel Rogers ha realizado un análisis milimétrico de la última saga de La Guerra de las Galaxias de George Lucas. Analizan la evolución de Anakin Sakywalker hasta convertirse en Darth Vader. Detrás de estos trastornos siempre se esconden, según estos especialistas, grandes sufrimientos de sus protagonistas. A mí siempre me ha interesado el análisis de Lucas, de cómo el resentimiento, la injusticia y los desengaños pueden conducir a un demócrata hacia el lado oscuro de los totalitarismos. El director fue muy criticado por mostrar, en una matanza realizada por Anakin, contra los agresores de su madre, a mujeres con burka. ¿Se sintieron identificados?
La riqueza de matices de la saga empuja a estos expertos a seguir su tarea, centrándose a partir de ahora en los posibles problemas de locución del wookiee Chewbacca. Aquí es posible que patinen, en caso de que no profundicen en las razones del director para el diseño de su personaje, que seguro que no son médicas.
Existen serias dificultades para analizar estos temas sin caer en lo concreto y anecdótico. El género de ciencia ficción que permite el uso de todo tipo e metáforas e imágenes, reales o ficticias, es más apropiado y genera un mensaje universal y transferible a cualquier cultura. Pero hay muchos que no han salido todavía del estadio de comprensión de lo concreto.
Ya en la década de los 60, Umberto Eco, actualmente catedrático de Semiótica de la Universdad de Bolonia, tuvo que escribir Apocalípticos e integrados para despejar los temores que inundaban a la clase "intelectual" del momento por el desarrollo de la televisión. No todos estaban en la misma posición, de ahí el libro del profesor.
Aquello, en realidad, era una tormenta en un vaso de agua comparado con el maremoto que amenaza con llevarse por delante todos los modos de producción tradicionales, como ya ha ocurrido con las empresas discográficas, y de paso con todos los que se habían acomodado en unos privilegios, que ahora ven zozobrar.
La resistencia al avance de las nuevas tecnologías lleva a algunos a demonizar los productos contaminados por ellas, tal y como ocurrió en su tiempo con la TV. Pero, siempre han convivido los géneros, para los que cada autor ha elegido los recursos expresivos que ha considerado más adecuados con absoluta libertad, sin corsés. Hemos admirado tanto a Stevenson o Julio Verne como a Flaubert o León Tolstoi, a Miguel Ángel o a Picasso, porque todos ellos eran grandes artistas, aunque cultivaran estilos diferentes.
En nuestro centro se ha creado una videoteca, que está siendo acogida por nuestros alumnos, inmersos en las nuevas tecnologías, de forma muy positiva, llegando a plantar la posibilidad de los préstamos. Ellos apuestan por Avatar, pero también por Dreyer, Doris Dörrie, Fellini o Bergman; fue una experiencia muy agradable verlos agrupados en torno a la televisión atentos a la primicia en DVD de Ágora, de Alejandro Amenabar, y escribir en una lazo morado, junto al nombre de Rosa Luxemburgo, Celia Amorós y otras, el de Sofía Coppola, una de las pocas mujeres incorporadas al mal llamado Blockbuster.
Frenete a estas realidades, comentamos un artículo de Ángel Quintana, Y los ordenadores tomaron el poder, en el que parte de una cita de George Didi-Huberman quien constata que en el Renacimiento, los moldes obtenidos a partir del contacto físico fueron rechazados por una concepción de la escultura en la que la idea se imponía como base para la creación de formas nobles. Pero también los impresionistas, frente al shock que supuso la aparición del invento de la época, la fotografía, vieron como única posibilidad de supervivencia la invención de formas que no representaran la realidad. Les salió bien.
Ángel Quintana, resistiéndose, sigue diciendo que "El discurso oficial también ha condenado la imagen analógica porque no es creativa. Los paisajes naturales deben dar paso al diseño de nuevos paisajes infográficos y los nuevos cuerpos generados por ordenador han de poner en crisis a lo humano". Tacha esta postura de "reclamo de los grandes blockbusters", etiqueta que "mata" todo aquello a que se aplica.
Star Wars fue una saga en la que colaboraron toda clase de especialistas, escritores,guionistas, músicos (John Williams), sin tener ni siquiera la espectativa de cobrar. Evidentemente cambió la forma de hacer cine, aunque hay sectores que se resisten a reconocerlo.
Continua diciendo que a lo largo del siglo XXI, "la imagen espectáculo no ha hecho más que seguir las bases de la utopía tecnológica que empezó a fraguarse en los años ochenta (pasa por alto Star Wars, no sabemos la razón) cuando surgieron los discursos sobre la realidad virtual. Esta utopía pretendía recuperar la capacidad representativa de la imagen, mientras que condenaba a la obsolescencia su poder reproductivo,su capacidad como molde/huella de la realidad física".
Pero, según este crítico, este intento ha fracasado y la nueva imagen en movimiento es híbrida, no ha suplantado a las analógicas, sino que ha preferido relacionarse con ellas, ya que mientras esta imágen-espectáculo necesita crear nuevos cuerpos para subsistir, las pequeñas imágenes se refugian en la realidad para conservar fragmentos y crónicas de la realidad. Pero no debemos olvidar que grandes maestros del cine analógico, antes de desaparecer quisieron experimentar con las nuevas tecnologías, como Rhomer o Bergman.
Ahora viene el ataque más profundo, que les permite erigirse como druidas por encima de la ignorancia del común de los mortales: "Durante los últimos diez años que separan Matrix de Avatar, el cine de atracciones ha sufrido un proceso de reconfiguración hacia el público infantil; el espectador medio ya no son ni siquiera los adolescentes, sino los niños (pocos adolescentes conocen), mentras los adultos han sido expulsados de las salas.
Pero les llega lo peor, el 3D, y que no se equivoquen, si en algo es espectacular no es en la representación del mundo de los bichos, sino en la reproducción de la realidad. El hombre siempre ha luchado por avanzar, y ya hace muchos años ( casi siglos en comparación con el aceleramiento de la técnica) que Michael Curtiz (1933) intentó producir cine en tres dimensiones en su filme Los crímenes del museo de cera, con aquellas gafitas de cartón y celofán rojo y verde, que causó gran expectación en sus padres y ellos mismos. Alicia en el país de las maravillas de Tim Barton es un espectáculo esperado por toda la prensa mundial, con gran expectación. ¿De verdad creen imposible emitir mensajes para adultos con estas técnicas?
Mientras el mundo avanza ellos harán bien en refugiarse en las series televisivas como Los Soprano o The Wire, pero pronto desconectarán de las nuevas generaciones, si asocian peyorativamentela tecnología con los partidos de fútbol o las retransmisiones de ópera. Estas últimas, desgraciadamente y debido a los precios anti-populares, que por otro lado pagamos entre todos, sólo pueden llegar a las masas a través de medios tan despreciables como la televisión.
No todos los jóvenes gozan de una buena formación intelectual, que depende de muchos factores y no precisamente de los socioeconómicos, pero seguro que son muchos más que lo eran en la época en la que muchos de los que escriben iban a Universidades elitistas. Concretamente en Valencia todos los estudiantes universitarios cabían en dos pequeños edificios; hoy hay casi diez universidades,entre públicas y privadas, repletas de jóvenes, capaces de admirar a Velázquez, pero también a las vanguardias de su tiempo. No son todos se me dirá; desde luego que no, pero como antes tampoco lo eran, bien por imposiciones de la dictadura o por manipulaciones de los medios con intereses espúreos.
Nosotras, a las que nos gusta el cine de Bergman, Fellini o David Lynch, entre otros, creemos en nuestros jóvenes capaces de convivir, manejar e interactuar con las nuevas tecnologías, a las que, a nadie le quepa la menor duda, sabrán dar en su momento los mejores contenidos. Como siempre ha sucedido.
Propuestas didácticas
Recomendamos a los profesores mantener este debate con sus alumnos.
L reina Nefertiti, que ahora se sabe que no era la mujer del joven faraón Tutankamon, ya no podrá ser fotografiada para que no sufra deterioro alguno. El país, 18 de febrero de 2010.
Según afirma La Vanguardia Tutankamon fue fruto de una relación incestuosa que le causó enfermedades y malformaciones. Existió la creencia de que su tumba estaba maldita y morían los que la profanaban. Parece que se ha confirmado que su esposa no fue Nefertiti.
La ingeniera Laura Tremosa, colaboradora de la revista Automático e Instrumentación presenta la investigación El feminisme al PSUC. El Pedriódico de Catalunya.
Pero escandaliza el tratamiento que de este tema se hace en otros países. ¿Sobra el Ministerio de Igualdad?