dimarts, 31 d’agost de 2010

Jane Campion. El piano.¿Un film hecho para mujeres?


Jane Campion es una cineasta neozelandesa muy bien tratada por la crítica y muy galardonada en su corta filmografía. Fue la segunda mujer nominada a los Oscars, y el film que analizamos, El Piano(1993) recibió premios a la mejor actriz principal y secundaria (Oscar 1993), Palma de Oro en Cannes a la mejor actriz (1993), Globo de Oro a la mejor actriz (1994) y premio César (1994) a la mejor película extranjera. El film ha sido calificado de diversas maneras: drama romático, drama gótico-romántico...

La cinta, debido a su éxito, ha atraido la atención de todos los que se interesan por la teoría fílmica femenina, y aunque Noël Burch niegue que exista un modo de representación propio de un género, yo creo que sí se pueden modificar los iconos femeninos. Pero si el cine clásico alinea la representación de la feminidad con la reproducción y la pasividad, según Laura Mulvey, podemos concluir que el film no se aparta demasiado del M.R.I., como dice Jacques Aumont, y por lo tanto no transgrede de ningún modo lo convencional; si, por el contrario, pretende la destrucción del placer visual, sí lo consigue. Ahora bien, en el ámbito de la teoría fílmica femenina también se han producido reacciones al trabajo de Laura Mulvey: Amelia Jones sostiene que la retórica anti-placer es profundamente elitista.

En el film vemos algunos planos de detalle muy particulares, como abanicos en primerísimo primer plano, tazas de té, y paisajes muy estéticos, no exclusivos de la mirada femenina, aunque algunos lo podrían ver así; la mujer, carente de sermiradaidad (Laura Mulvey, Placer visual y narrativo), es extremadamente fría, y no se llega a ella a través de los sentidos, ni de los impulsos escópicos, sino de un arma espiritual: su virtuosismo con el piano, instrumento a través del cual se comunica con los demás desde pequeña, en lo que ha puesto su más férrea voluntad y el más duro control sobre sí misma. Si el personaje femenino está condenado a la inmovilidad, la impotencia y la espera, y la mejor vía para reincorporarse al establishment es el amor, nadie puede negar que ésto es precisamente lo que ocurre en la película.

Como efectos de distanciamiento sentimental la realizadora usa el vestido y el peinado, que son como un muro, una pantalla, entre su personaje femenino y el placer de la mirada. Su indumentaria es como una coraza rígida que impide todo tipo de acercamiento físico y deseo sexual, incluso sirve de refugio en la playa para las dos mujeres, ella y su hija; el peinado, un tejido complicado de moños y trenzas acoplados a su cara, a los que se sobreimpone un sombrero contribuyen a ese efecto de extrañamiento y repliegue sobre sí misma; no precisa máscara porque su cara, repetidamente en primer plano, es absolutamente impenetrable; este hieratismo sumerge al marido en un mal sueño, del que quiere despertar, desconcertado ante una mujer tan extraña y tan fuerte. Constantemente se mira al espejo, pero su imagen reflejada refuerza la misma frialdad y alejamiento que su gesto habitual, profundamente impenetrable. Siempre acompañada de su hija, que le sirve de puente con los demás; ambas son mujeres perversas, nada sumisas, pero a la vez negociables y contradictorias, como se verá.

Ella ha estado casada, y, tras la muerte de su marido. concierta un matrimonio con un colono de Nueva Zelanda, de origen inglés, pero su hija la ha tenido con su profesor de piano, con el que no se ha casado, según comenta con ella. Pero yo creo que la directora falla en su intento de hacer un film dirigido a una espectadora femenina. Hay varias cosas que me chirrían. Si el modo de integración de la mujer en el modo de representación convencional es el amor, esto es lo que ocurre en el film, pero la via del enamoramiento no sólo produce displacer, sino también rechazo. Baines, de origen inglés, que buscando una cultura alternativa, se refugia en Zueva Zelanda y se integra con los maories (incluso se tatúa la cara ), atrapado al oir de nuevo un piano, un Broadwood, muy apreciado entre los británicos, abandonado en la playa por el marido, llega a un acuerdo con Ada: lo llevará a su casa y se lo devolverá si ella deja se deja manosear mientras lo toca y se pliega a la mirada escoptofílicia y voyeurista del hombre. Cada uno tiene su forma de materializar el deseo, pero la de él me parece repugnante y esclavizadora; el mismo mantiene que esta relación la convierte a ella en una 'prostituta y a él en un miserable. Sin embargo con este procedimiento despierta en la mujer el deseo. Me parece tan abominable y detestable, si no más, que un hombre utilice su poder y su fuerza para conseguir satisfacer su deseo, que la zafiedad y rudeza del marido, que, a pesar de Jane Campion, no sólo consigue cierto grado de complicidad con el espectador, sino atrae la de su propia hija, hasta ese momento fiel aliada de la madre, que desencadenará la tragedia. Madre e hija son mujeres perversas, pero negociables, como muestra el film.

Ada será mutilada por su marido (le corta un dedo), que ha descubierto el affaire con Baine, acto que viene precedido de la mutilación del piano, cuando la mujer arranca una de sus teclas para enviarle un mensaje de amor a su amante (valga la redundancia); pero la hija, dolida porque ha sido apartada de su madre, con la que incluso duerme en la misma cama (otro muro levantado ante el marido) por la relación sentimental de ésta, la denuncia ante el esposo e indirectamente provoca la brutal agresión física hacia su progenitora, tomando partido, por despecho, por el hombre. No habrá segunda vez, porque él tiene miedo de lo que puede llegar a hacer, aunque atriuya estos pensamientos a su esposa.

La película muestra que es difícil construir un modo de representación alternativo, pues si bien la mujer no produce el impulso escópico ni de los personajes ni de los espectadores, sino una rara atracción ante lo alejado y distante, por otro tiene un final muy convencional: la protagonista se salva gracias al amor, romántico- por-supuesto, de un hombre, por el que se despoja de todas sus máscaras e incluso rompe el muro de rebeldía que había levantado entre ella y el mundo masculino, y empieza a hablar ( el espectador oye por primera vez sus monólogos internos, hasta ese momento traducidos por la voz y el lenguaje para mudos de la niña) e incluso, poseyendo una voluntad tan férrea que puede decidir el día de su muerte, cuando cae al agua con el piano, decide vivir por Baine. Las imágenes submarinas esconden, tras sus antiguos vestidos, que son los que mueren, el rostro de la nueva mujer.

Todo esto se produce ante la mirada inocente y mucho menos sofisticada de los maoríes, que no comprenden la crueldad de los occidentales (representación de Barba Azul con el procedimiento de las figuras chinas), que se sorprenden ante la presencia de un instrumento complejo que produce extrañas escalas, y observan con expectación las complejidades del ars amatoria de los 'civilizados'. Baines, aunque parece el más integrado con los indígenas, e incluso convive con ellos, no duda en engañarlos en lo que más importa, los intercambios comerciales, en los que hace de mediador con Stewart, marido de Ada; ambos practican estrategias de engaño, intentando cambiar mantas sin valor por tierras, en las que reposan los antepasados maoríes. Para muchos sólo Stewart simboliza la cultura dominante; para mí ambos son símbolos de la cultura patriarcal: uno le corta un dedo, el otro le hace añicos sus defensas, usando el amor romántico o el mal amor, como le llama Maite Sarrió Catalá.

Noël Burch afirma en 1987, que:" Desde hace varios años era evidente para ciertos críticos(...) que en materia de representación, todo efecto de' alienación' era necesariamente esclarecedor, liberador, que todo lo que minaba el carácter 'enfático' del progreso diegético era progresista".Este argumento le parece, como a Amelia Jones, profundamente elitista; yo hablaría de resultado fallido en la película que nos ocupa, pues igual que el niño descubre sus primeros impulsos escópicos, mediante el descubrimiento progresivo de fragmentos del cuerpo de su madre, el personaje masculino al ir destruyendo la coraza que cubre a la mujer en cada sesión va generando en ella e incrementando su deseo sexual primario. Cuando al final vemos el cuerpo de ella totalmente liberado, adquiere la cualidad de sermiradaidad, destinada a la satisfacción del placer institucional del espectador masculino, de que habla Laura Mulvey, incrementado por la dilatación temporal en la consecución del deseo.

No sé si hubo buenas intenciones, en la realizadora, sí que no alcanzó plenamente el objetivo de un modo de representación alternativo dirigido a las mujeres.



Propuestas didácticas:

Propongo a los alumnos de segundo de bachillerato que visionen este film e intenten exponer los sentimientos que les ha sugerido esta mujer, y si los comparten.

¿Se enamorarían de un hombre que usara los mismos procedimientos que Baine? ¿Ha elegido un hombre poco atractivo físicamente para incrementar el rechazo?

La consagración del entretenimiento


Tomo prestado el título de un capítulo del ensayo de Denis Olivennes, La gratuidad es el robo, que presenta con esta reseña y que todos los que sienten preocupación por el desarrollo de la cultura, deben leer:

La cultura no es sólo una mercancia. Tampoco es gratuita. Y es, precisamente, por el efecto del mercado por lo que las creaciones del espíritu han dejado de estar reservadas a una élite para convertirse en accesibles a todos. Ahora bien, esto es lo que peligra hoy: la creación y la diversidad cultural están menos amenazadas por el "imperialismo americano" o la "tiranía del ocio" que por la piratería. La gratuidad de la cultura mata la cultura.

Vaya por delante, para que nadie haga demagogia con este tema, que estamos de acuerdo con lo que dice Enrique Martínez Ballesteros, Director General de FNAC en España (que regaló el libro): " Estamos en la era tecnológica. Nadie puede negarlo, ni debería hacerlo. Todos los días damos las gracias por ciertos adelantos que tenemos tan interiorizados que no concebimos la vida sin ellos...forman parte de nuestra realidad(...) Hace dos días eran otros los protagonistas: la máquina de escribir, el fax y esos teléfonos fijos(...) También eran adelantos, cada uno en su tiempo. Antes y ahora, todos ellos tienen algo en común: son meros canales que, sin un mensaje que comunicar, no tendrían razón de existir (...) Detrás de cada contenido hay horas, días, meses, incluso años de trabajo que de alguna manera tienen que ser recompensados al igual que pagamos los servicios de cualquier otro profesional.

Muchos dirán : Claro, es el director de FNAC ¿ qué va a decir si vive de vender estos productos? Pues vamos a ver que piensa Jorge Semprún. Tras analizar la evolución del debate en torno a lo que se ha dado en llamar "piratería", que ha acercado a liberales y libertarios. Parafraseando a Olivennes, destaca que "El pirateo rompe la cadena de producción y distribución de las obras. Los libertarios están muy satisfechos. Pero, al mismo tiempo, los mecanismos de protección de la diversidad cultural también saltan en añicos. Los liberales aplauden con ambas manos. Unos y otros están de acuerdo en sublimar al individuo (consumidor para los liberales, ciudadano para los libertarios) cuyo derecho a "gozar sin límites" para retomar el eslogan de 1968, debe prevalecer, según ellos, sobre el interés general de preservar una creación nacional fuerte y diversa.

Para Olivennes esto es una ilusión, henchida de consecuencias diversas. Según él, la gratuidad en Internet no existe. El "pirata" ha pagado su ordenador, su grabadora y su abono a Internet
(le ha faltado decir que el creador de contenidos también). Las industrias culturales se ven progresivamente debilitadas por el pirateo, pero las industrias electrónicas y de telecomunicaciones, por su parte, se enriquecen gracias a ello(...) estamos ante una manifestación de capitalismo salvaje: una industria (la de las nuevas tecnologías) aprovecha la inexistencia de normas para realizar una operación de saqueo sobre una industria más débil ( la de los contenidos).

Semprún concluye: " Nuestras sociedades europeas deben discutir todo esto, rápida y profundamente. No podemos esperar a que la tecnología decida por nosotros."

Las declaraciones del Presidente de Telefónica, hechas ayer, evidencian lo certero de estas reflexiones, no voy a decir intelectuales, porque la palabra quema. Pero si quiero añadir algo, bajando al terreno de la praxis. No voy a hablar de los pobres manteros que venden productos que ya no son rentables, producidos por mafiosos a escala global, con una calidad y precio ya nada competitivo (la trampa se va desenmarañando), sino es preciso que todo el mundo conozca que, cuando un joven músico hace un concierto en un local público, que lucha por crear nuevas tendencias, fuera del circuíto de las empresas de nuevas tecnologías, que nos venden en el mismo paquete internet y TV (ambas de su propiedad), no sólo no cobra, sino que incluso paga por, contribuir, contra su voluntad, a la consagración del entretenimiento.

Ahora, reducidos los salarios, recluida la gente en su hogar, llega esta amenaza a los que han creido que se podía crear algo en la red, aparentemente más democrática. Ya sabéis el refrán popular: "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar". Cada vez que hagamos clic o doble clic para publicar, o 'subamos' (aún no comprendo esta nueva terminología) alguna imagen, de uno tan desgraciado como nosotros, las empresas de telefonía, en permanente alerta, intentarán cobrar esta osadía, que ya han cobrado por adelantado para permitirte este cliqueo, que por lo que se ve empieza a atacarlas a ellas mismas. Hall se autofagocita, después de dejar multitud de débiles víctimas en el camino.

La Historia, como un relato literario o cinematográfico, tiene una estructura circular, que mediante el eterno retorno nos hace volver a los orígenes. Semprún hace referencia al Mayo Francés del 68, que reclamaba el derecho a gozar sin límites; pero en este viaje algo ha cambiado, hemos perdido la inocencia y sabemos que este disfrute no es nunca general, que hay vencedores y vencidos y que, como siempre, el derrotado es el que curra.

Nosotr@s llevamos varios blogs educativos, que consumen muchas horas de nuestro ocio; el fruto de nuestras reflexiones descansa en miles de libros, revistas y otros materiales que inundan nuestras habitaciones, y que, por supuesto compramos, así como las películas y los discos. Tarkovski fue un cineasta, que murió pobre, como tantos que han dedicado su vida a la creación mientras los beneficios los recaudaban otros; si lo traigo a colación es porque tenía claro que toda elección impone un sacrificio: cuando compramos libros, discos, DVDs o revistas, con nuestras modestas economías, sacrificamos lo que otros consideran la buena vida: viajes de placer, restaurantes...No discuto el derecho a vivir de quienes se dedican a estas actividades, lo que me parece muy cínico es que desde la otra orilla se pretenda disfrutar de las nuestras 'gratuitamente'. Como dice Olivennes: Cuando oigo la palabra "comercio" echo mano de mi cultura.

Vencido y derrotado el ejército de bienpensantes,
ll
ega la hora la verdad: a partir de ahora crear será una inverión ruinosa.

El libro está escrito desde la reflexión y la experiencia. Por favor ¡compradlo!





La revolución industrial liberó al hombre y le dio tiempo libre para el ocio, pero antes el hombre debió luchar contra la avaricia de los propietarios de los medios de producción; ahora, olvidada la lección, se ha creido que el enemigo era el trabajador de la cultura, en la que se basan las nuevas tecnologías, que venden este tipo de producto. Ayer se dio un golpe a esta 'ilusión' de una realidad ficticia creada por el marketing industrial.

dilluns, 30 d’agost de 2010

Lo que es gratis sale caro


Si me he enterado bien las operadoras de telefonía y banda ancha de internet pretenden que los que llenen de contenido la red paguen la factura para que otros se diviertan. No está mal; empezamos perdiendo todas las oportunidades de realizar trabajos fuera de la red, y ahora, todos convetidos a la nueva religión, debemos pagar también por trabajar. Se nos ha puesto cara de lo que somos. ¡Había quien se quejaba por un céntimo del canon!


De hecho, para Telefónica son los proveedores de contenidos los que tienen en su mano lograr que los consumidores no tengan que pagar más por acceder a sus servicios, siempre que sean ellos los que paguen y logren “que sea sostenible el modelo sin tener que recurrir a incrementar el precio a los usuarios”, dice Linares. Otras operadoras parecen listas a seguir los pasos de Telefónica. Diario Público.

¿Quién es el proveedor de contenidos? ¿Nosotros, los músicos, los escritores, los cineastas, los médicos...? ¡Vaya cinismo! Si lo he entendido mal, por favor explicádmelo. ¿ Qué es la red sin proveedores de contenidos? ¿Vamos a trabajar para Telefónica sin sueldo?

No creo que debíamos pagar en función del uso que hacemos, sino al revés, nos debían pagar por enriquecer la red.

Las miseria de las mujeres africanas

Diario El País, 29 de agosto de 2010. Sin palabras.

diumenge, 29 d’agost de 2010

Richardo Donner. Los fantasmas atacan al jefe.


Terminamos estas vacaciones con una película muy positiva de Richard Donner, Los fantasmas atacan al jefe, (Scrooged en versión original ) en la que el director ha combinado elementos mágicos y un poco cínicos, como la música de Danny Elfman, que inicia la historia creando un clima que nos acerca al imaginario de Tim Burton, en cuya marca tiene un peso importante, y Bill Murray, que hace el papel de Frank Xavier Cross, tacaño, desagradable, ingrato, implacable, con un cruel sentido del humor, un viudo de los negocios como él mismo se define. Nadie mejor que él para desempeñar este papel. La obra es una divertida sátira de Cuentos de Navidad de Charles Dickens, con 'milagro incluido'; la parte más cínica de la historia que nos narra el film.

Francis Xavier Cross es la representación cinematográfica de Ebenezex Scrooge, y como a él, se le aparece el fantasma de su ex-jefe y le avisa de que se ha pasado mucho de la raya y va a penar en el mundo de las sombras; por si duda de su palabra de muerto, se van a presentar tres fantasmas, que le van a aclarar las ideas: El Fantasma del Pasado, el Fantasma del Presente y el Fantasma del Futuro. A traves de este recorrido por la existencia del protagonista a través del tiempo, personaje y espectador van a conocer, en un tono de comedia, cómo se origina el poder en personas de orígenes humildes, que incluso se arrastran como perros ante los jefes, el egoísmo en las relaciones de pareja y el futuro que le espera si mantienen su actitud.

A las cualidades señaladas al principio, Frank suma la de ser un narcisista, en cierta medida inseguro, que tiene una bandeja muy brillante, a modo de espejo, en el cajón para mirarse cuando habla con sus subordinados. Es el Presidente de una cadena de TV, IBC, en la que la vida y los sentimientos de hombres y mujeres que trabajan en ella son despreciables para los jefes, y en la que el miedo a perder el empleo se impone a la solidaridad; los primeros planos en que aparece Frank son contrapicados que lo engrandecen y los contraplanos , picados, muestran un consejo asesor disminuido y atemorizado. En esta empresa les preocupa, como a todas, la audiencia, que en el extremo del delirio contempla a los animales, especialmente perros y gatos, como futuros consumidores de productos televisivos; Frank sigue el 'rollo' al propietario de la cadena, pero no duda en taladrar las orejas de un ratón para aplicarle los cuernos de un reno en la representación del cuento de Dickens, y la misma frialdad le acompaña cuando despide a un asesor por contradecirle, lo que es un acto de crueldad, sea Navidad o no. Cuando alguien próximo le recrimina tímidamente esta conducta responde: " ¿Sabes que pasa si tratas mal a la gente cuando subes ? Que puedes tratarla mal cuando bajas. De este modo tienes dos oportunidades. Creo que todos estamos de acuerdo en que sólo Bill Murray puede decir esto sonando exactamente como es, en tono de comedia: un amoral y un cínico, aunque la farsa social hace que le premien como Humanitario del año, lo que le resulta hasta tal punto indiferente que olvida la estatuilla en un coche. No deja de ser un acto protocolario sin trascendencia propio de esas fechas.

El fantasma del pasado se le presenta y, a través de un viaje hacia atrás en el tiempo, le recuerda sus humildes orígenes, el talante igual de tacaño, cruel y grosero de su padre, que le echaba en cara que no trabajase a los cuatro años, y que le regalaba por Navidad dos kilos de carne; su madre, maltratada por la vida y por el marido, y absolutamente desempoderada, protestaba debilmente. Como consecuencia se pasó hasta los diecinueve años delante del televisor, viendo constantemente películas y series ( ahora lo hubiera tenido más fácil y sería adicto a facebook o a twiter ). No es extraño que acabara trabajando para este medio. La autorreferencialidad es constante, y las cuñas de fragmentos de películas o series, vehiculizadas por el televisor van marcando el ritmo del film. Su ex-amante, Claire Philips, le ofrece ayuda y le da una tarjeta que la presenta como trabajadora en una Operation reach out. En principio él había confundido al fantasma de (su) pasado con un ayudante que le impone el Presidente, y que en realidad amenaza su puesto (¿es éste el fantasma real? ¿un hombre intrépido y egoista como él que no duda en hundir al que está arriba, que empuja por detrás para ocupar su puesto? ). Lo que no cabe la menor duda es que relata cómo ascendió en el pasado y las humillaciones que tuvo que soportar.

Tras la aparición del primer fantasma, asustado llama a su ex-novia, y las primeras reflexiones son paradigmáticas del sistema sexo/género. Él le dice a ella: " ¡Aún intentas salvar el mundo!, y ella le responde : ¡Y tú aún intentas dirigirlo! Los que nos hemos acercado a las teorias sobre los roles masculino y femenino, comprendemos que estas palabras definen muy bien los papeles que juega cada uno de los sexos. Su falta de cariño durante la infancia, con un padre brutal y una madre asustada, le convierten en un ser pragmático y tosco; el primer regalo que hace a su novia es un juego de cuchillos. Tras un primer encuentro emotivo, rapidamente vuleve a su actitud habitual: su egoismo y crueldad con la gente, pensando que lo más cómodo es, si necesita una mujer, comprarla. En esto Richard Donner es muy pragmático: la gente no cambia, por mucho que le pongas delante sus fantasmas, ya sean del pasado, del presente o del futuro.

Es evidente que sigue sin entender nada. Se le presenta el fantasma del presente, en forma de hada sádica, de dulce apariencia, pero que le golpea a la mínima muestra de egoismo. Le pasea por casas humildes, como la de su secretaria negra, con un hijo de unos ocho o nueve años, que todavía no ha hablado nunca, sin problemas aparentes, pero que, como él siempre está delante del televisor. Luego le lleva a casa de su hermano, más modesto, pero más humano, que ha confeccionado con sus propias manos el regalo de Navidad de Frank, un marco que contiene una foto de los dos. Su actitud es absolutamente distinta y los regalos se hacen de acuerdo con una convención: toallas para unos, y cualquier objeto para otros. Mientras estas situaciones se van produciendo, en secuencias alternas y paralelas se va mostrando la degradación en que va cayendo el asesor despedido por él y del que ha dejado de preocuparse desde el principio. Este es quizás su verdadero fantasma, la soledad, su imagen desposeida de la máscara reflejada en los cristales de su depacho, que se confunde con los altos edificios de oficinas de la ciudad.

Por fin aparece el fantasma del futuro, que coincide con la llegada a su despacho del hombre despedido, que ha perdido como consecuencia a su mujer y a su hija, y como ya no le queda nada más por lo que vivir, armado con un rifle decide matarlo. Pero él ya ha tenido visiones del futuro, de la mano del ectoplasma: la mujer cruel en que se ha convertido su ex-amante gracias a sus consejos, y su propia muerte, incinerado vivo. Por ello reacciona, readmite y asciende al pobre hombre expulsado e interrumpe el programa navideño, una representación del Cuento de Navidad, improvisando un reallity show de su propia vida, que está claro que es lo que interesa hoy a mucha gente e incremente las audiencias.

Pronuncia un lacrimógeno discurso de Navidad, con la letanía conocida de que puede ser todos los días, aunque en ningún momento pronuncia ¡Feliz Navidad! ( sigue sin creer en ella). Entonces se produce el milagro, el niño medio-autista, que se pasaba horas ante el televisor, al presenciar en vivo y en directo el reallyti habla por primera vez en su vida y le sugiere al oido que se le ha olvidado decir algo: ¡Que Dios bendiga a todos! No se puede imaginar un final más cínico; todos acaban cantando una especie de música gospel. En el film hay un homenaje al jazz, en una escena fugaz, en la que unos músicos cantan en la calle, y a los que les dirige una grosería. Estos músicos son Miles Davis, Larry Carlton, Paul Schaffer y David Sanborn.

El film empieza con una imágenes metadiegéticas, la historia de un asalto a la factoría de Santa Claus en el polo Norte; estos robos aparecen como habituales, pues los enanos disponen de armas para hacerles frente. Se trata, como descubrimos inmediatamente de un film que está emitiendo la IBC. A continuación Frank presenta una campaña de Navidad con imágenes tremendas de guerras, atentados, bombas atómicas..que provocan la muerte repentina de una anciana, lo que obliga a retirarlas y seguir con los melodramáticos cuentos de Navidad. Como hemos visto termina con un reallyti Show, esencia de la televisión actual. Como consecuencia de emitir desde un medio televisivo abundan en el film los primeros planos y la frontalidad de los personajes que se dirigen al público; la mirada a la cámara, conativa o apelativa no es usual en el cine, y se da en raras circunstancias (películas de Woody Allen, en las que quiere convertir al espectador en cómplice de sus elucubraciones)

El film nos muestra la crueldad de esos viudos de los negocios, que no sienten afecto real por nadie, y el desempoderamiento, marginación y utilización de la mujer como reclamo sexual para la mirada masculina (bailarinas muy ligeras de ropa y acosadas por la censora, que animan los Cuentos de Navidad). Y no nos engañemos, no nos propone un mundo mejor, sino más de lo mismo, pero ahora la televisión abandona las series, como Bonanza, y las películas, y las sustituye por los reallyti. Algo estaba empezando a cambiar en el momento de la realización del film, que ahora invade las pantallas de todas las cadenas. Las lágrima de Bill Murray son las del cocodrilo, que ha encontrado la forma de mantenerse en el puesto. Quizás la mía sea una visión cínica, pero es así como lo veo.

Acabar con una comedia este verano tan distópico es algo refrescante y positivo. El cine siempre nos enseña algo, y esta película, como todas, contribuye aconocerlo un poco mejor. Es curioso el hecho de que algunos llamen gafapastas, a los según ellos son elitistas, que admiran o se divierten con Bill Murray: Yo soy una de ellas, ¡ qué la vamos a hacer!


Propuestas didácticas:

Como habrás comprobado en el blog hablamos de muy pocas comedias. En esta película como en muchas otras, Richar Donner trata los mismos temas universales que preocupan al hombre: la muerte, el desamor, la soledad...pero la clave es distinta. ¿Podrías explicar qué diferencia una comedia de un drama o una tragedia?

¿Crees que reirse de uno mismo puede liberarnos de tensiones?

Las vacaciones se acaban,volvemos al trabajo y creo que es bueno hacerlo con una sonrisa, para lo que no es en absoluto necesario que sea Navidad.

Dolors Reanu. Mujeres y poder


Recomendamos ver este vídeo, en Mujeres en Red, que plantea cuestiones, de forma breve, que merecen que se profundice en ellas. Afirma que a muchas mujeres no les interesa el poder (ver en este blog vídeos de Hannah Arendt), y que eso no supone nada significativo; otras, sin embargo son víctimas de la sociedad patriarcal, y para ayudar a superar el sufrimiento humano hay que transformar lo personal en político y fomentar un movimiento subjetivo de estas características. Muchos creen que el futuro de la humanidad depende en gran manera de las teorías feministas y la profundización en el conocimiento semiológico.

Detienen a una pobre e indefensa chica por nada


Según el diario ABC han vuelto a detener a esta pobre marginada, esclava de su condición de mujer, por unos gramitos de nada de marihuana. Ya lo decía Teresa de Lauretis, el término mujer es demasiado amplio.

Con lo que habrá sufrido en este terrible verano de crisis global y derrumbre económico, sin poder salir de casa. Aunque parece que los vídeos que cuelgan sus 'amigos' en internet contradicen mi versión.




Esto es un espectáculo irreverente.

Un poco de lujo y glamour


Según el Diario ABC 400 grandes familias se reunen en Alicante, en una fiesta inolvidable, para realizar negocios y fomentar las relaciones con un 'poco' de lujo y glamour.

Yo me pensaba comprar este verano un televisor plasma de diez pulgadas, pero los revcortes salariales a los funcionarios me obligan a ver los programas de la telebasura en uno antiguo de cinco. Todo sea por el bien de la economía.

dissabte, 28 d’agost de 2010

Woody Allen y la mujer en el cine


En una entrevista realizada a Woody Allen por Cristina Carrillo de Albornoz para la revista XL Semanal (agosto 2010), La única forma de ser feliz es negar la realidad, asegura que su filosofía de la vida es trágica y gris, y los monstruos que le han atormentado toda la vida, y que sus seguidores conocemos muy bien, han sido siempre la muerte, la vejez o el desamor.

Ahora está promocionando en nuestro país Conocerás al hombre de tus sueños, protagonizada por Anthony Hopkins, Naomi Watts, Josh Brolin y Antonio Banderas. El director se ha lanzado de pleno al territorio del marketing y ha contratado para su próxima película, Midnight in Paris, a Carla Bruni, que está dando mucha publicidad a los dos films, sobre todo por los escándalos que protagoniza su marido, ni más ni menos que el Presidente de la República Francesa, enzarzándose con los paparazis en plena vía pública. Woody Allen acapara todos los rotativos con estas técnicas, lo que favorecerá la taquilla de sus películas.

Afirma que desde que conoció a Diane Keaton le resultó más fácil escribir papeles para mujeres. Hay muchas actrices marvillosas; actores buenos...no tantos" Sus films siempre han seguido la evolución del hombre-Allen, que ha dado la imagen de un neurótico, cosa que niega, mientras sostiene que su mente es muy estructurada, disciplinada y predecible. No obstante admite que tiene miedo a envejecer, igual que su personaje Alfie (Anthony Hopkins); la vejez, al contrario de lo que afirmaba Cicerón y yo les digo constantemente a mis alumnos y compañeros, provocando en ellos una sonrisa irónica, no te vuelve más sabio ni más amable.

Su nuevo film acaba y empieza con una frase de Machbeth: "La vida es un cuento de ruido y furia que no significa nada". El director nos da su interpretación de la expresión y de por qué la ha elegido como leitmotiv de su obra: "Vamos por la vida de forma frenética y caótica, corriendo y chocándonos unos contra otros con nuestras aspiraciones y ambiciones, haciéndonos daño y cometiendo errores. En cien años ya no quedará nadie que nos haya conocido y todos los problemas, las crisis económicas, los adulterios y demás, no tendrán importancia. Eso todo es furia y ruido y, al final, nada".






Umberto Eco ¡Buena Noticia!


Una muy buena noticia que, a lo mejor hasta nos impulsa a comprar periódicos: Umberto Eco ha sido fichado por el Diario Público, que escribirá un artículo mensual sobre temas de actualidad. Bastante necesitados estamos de que se nos oriente sobre si debemos adoptar la postura de los 'apocalípticos' o de los ' integrados' en la situación que atravesamos.

¡Atención! Su primer artículo versará sobre la condición femenina y el papel determinante, hoy olvidado, de las mujeres y esposas de hombres clave en el devenir de la historia. Siempre nos ha entusiasmado leer a este gran italiano, y esperamos con ansiedad sus artículos.





El mundo distópico de la radio y los demás medios.

Todos sabíamos los intereses que andaban en juego en torno a las retransmisiones deportivas, y en este dilema, como en todos, toda elección supone un sacrificio. Las grandes rotativas han optado por sacrificar la información general a la población y meterse en la ' batalla de los medios'. Es la primera y la última opinión que emito sobre algo que no me interesa, porque, en vez de unirse todos en el gran periódico global del deporte, especialmente el rey, les interesa económicamente esta situación que incrementa la cuenta de resultados: cuanta más camorra más audiencia.

Traicionándome a mí misma hago un enlace con el Diario Público, para que todos entendamos de qué van las cosas. París bien vale varias misas.

THX 1138. II. Cine experimental.


Cuando hablamos de distopía aséptica nos referimos al hecho de que los films de ciencia-ficción muestran un futuro catastrofista (Lucas también, aunque abierto a la esperanza) y crean unos ambientes sórdidos, sucios, atrabiliarios, por influencia del cine ruso, que en las décadas de los sesenta y setenta comenzaba a registrar cierto cansancio frente a la política del régimen soviético, que había defraudado a amplios sectores de la intelectualidad. El propio Tarkovski asustó a los suecos por las inmensas cantidades de basura que distribuyó por los escenarios durante el rodaje de Sacrificio,el deterioro que mostraba en las paredes de las viviendas particulares, y en los cuadros y objetos que contenían. El resultado era espectacular y al mismo tiempo desolador, aunque él siempre sintió 'nostalgia' por la Madre Rusia. Estos ambientes fueron recreados en películas hechas en Estados Unidos, que mostraban la misma desesperanza, por otros motivos, que después analizaremos, como 12 monos de Terry Guilliams o 1997: rescate de New York de Carpenter ...

Pero George Lucas, aunque conocía muy bien el cine europeo y soviético, optó por presentar un mundo des-almado, frío, higiénico, sin color, en el que el hombre fuese como una pieza más del engranaje. Cineasta como pocos de la distancia y el extrañamiento, se inclina por una dialéctica negativa, presenta a los habitantes del mundo colindante con el exterior, como seres diferentes (enanos, monos..) ese resto del que nadie se preocupa, y por el que muchos creen que, aunque mejoren las condiciones sociales de la mayoría, hay que seguir luchando. Cuando THX (nombre cibernético del protagonista) sale a ese exterior nadie sabe que le espera, ni el director se ocupa de explicarlo. En esta asepsia e higiene de la imagen, como la define Toni García Ramón, parece que influyó su larga temporada en hospitales, como consecuencia de un grave accidente de tráfico, y, es cierto que muchos pasillos, con grandes ventanales de cristal que se abren a ellos, recuerdan esos momentos de espera, desazonadores que sufren los pacientes en estas instalaciones. Todo lo que se mueve es frío, distante y evocador de malos momentos de los hombres; los obreros del film, sometidos a constantes controles ( como los de calidad de los productos) sos atendidos en sus propios puestos de trabajo y tratadas sus dolencias.

También fue pionero en imaginar a los policías como máquinas programadas para el servicio, sin fisuras, del poder (Terminator, RoboCop...); THX trabaja en una cadena que produce estos robots; constantemente se controla la salud física y mental de los obreros, como hemos dicho antes, se les proporciona drogas y un nivel de vida,- sin vida-, elevado; sus casas blanquísimas, minimalistas (¿os recuerda algo ?) en la que la técnica ha llegado a tal grado que ya se dispone de hologramas ( el colmo del sueño de Frankenstein) que comparten las estancias con los hombres, los distraen, los erotizan, les dan placer mecánico ...y los controlan. Hay que tener en cuenta que Lucas concibió esta obra en la década de los sesenta y parece que iba bastante menos desencaminado que otros; muchos esperan hoy, mientras caen rapidamente sistemas sucesivos de representación de la imagen, como el plasma, lcd, led, 3D...que llegue la televisión holográfica, cuarenta años después que la imaginara Lucas, mientras se recluyen en hogares cada vez más asépticos, sin libros llenos de ácaros, papeles (todo cabe en el ordenador), electrodomésticos escondidos, y los que más pueden renovando el vestuario cada año, para deshacerse incluso de la ropa ( a esto se le llama renovación de armario). Los poderes procuran que no salgas de casa y para esto te ofrecen todas las ligas posibles de fútbol y otros deportes de masas, para los más 'intelectuales', y programas basura del corazón para que sus mujeres no se aburran. Cada uno con su televisor, por supuesto. Lo bueno es que cuando tengan que ingresar en un hospital, con habitación individual si es posible, no notarán la diferencia. Un hurra por Lucas.

Hasta aquí hemos analizado la cinematograficidad de la película, la fotogenia de su materialidad fílmica, hasta donde podemos, pues como dice Toni García Ramón su iconicidad , su visión es tan radical ( en la acepción experimental del término) que pude ser difícil detectar cualquier atisbo metafórico en el que podamos reflejarnos, conectar con su esencial transmental. Noël Burch, considerándose un espectador institucional, y con él todos nosotros, habla de la angustia que nos oprime ante una película primitiva o de vanguardia, que sólo nos propone las siluetas fuera del alcance del plano de conjunto ( uso abundante de primeros planos), y lo que él llama banalidades manieristas o experimentales, citando como ejemplos Juana de Arco de Dreyer o THX 1138 del debutante Lucas. Ya empezaba a ser significativo que en 1987, Noël Burch se ocupara de este film, aunque fuera sin aceptar del todo sus procedimientos.

No comparto con Toni García Ramón que Lucas optara por la distopía para acercarnos a la trama, sino precisamente para lo contrario, distanciarnos y obligarnos a pensar qué quería decir; los estudios cinematográficos no están por esa labor, sino por la de entretener al espectador sin que piense demasiado. Lo que sí está claro es que pretendía vender una nueva forma de hacer cine, objetivo propio de las vanguardias, y eso sí lo consiguió, pues a partir de sus obras lo que nadie puede negar es que algo ha cambiado, y que ese cambio es imparable. El logo , la "intrigante" banda sonora, combinación de la música de Schifrin y el trabajo de Walter Murch, y las imágenes confusas de Lucas, lo dejan claro desde el principio, con esa mezcla de sonidos y monitores que preceden a la primera imagen nítida de un policía mecánico, de aspecto retro, conduciendo lo que parece ser un enano en un espacio blanco inmaculado. Si hablamos de cinematograficidad, no podemos dejar de lado la fotografía, magnífico trabajo de Albert Kihn y David Myers, que explorarán esa exigencia de aparente pureza de una sociedad higiénica, según expresión de García Ramón, que se extiende al look de los actores, rapados y rapándose al cero, vestidos del mismo blanco inmaculado de las instalaciones donde viven y trabajan, sin apenas diferenciarse sus contornos. He querido vivir la experiencia que ofrece el DVD de gozar por separado de la pista de audio mientras lo visionaba, y os aseguro que merece la pena y que ayuda a comprender la realidad que representa el film en sí mismo, sin trama narrativa clara.

El montaje del propio Lucas, (sujeto de la enunciación, como en pocos films) al principio es un puzzle de pequeños planos, sin objeto narrativo claro, moviéndose de un lado a otro, con multitud de primeros planos de objetos, monitores y personas que parecen robots, trabajando en silencio en sus respectivas tareas, que ...parecen bastante peligrosas (Toni García Ramón). Terminada la jornada laboral se sumergen en un mundo sin gama cromática, todos vestidos de blanco, con centros comerciales absolutamente neutros y localizables en cualquier lugar de un mundo indiferenciado, tan monocromático como la humanidad que lo habita; su religión es el capitalismo, sus pecados la flaqueza productiva, mientras, en lo que parece un confesionario, con una imagen que sugiere la de Jesucristo, una sistema de grabación recoge las tribulaciones de los 'seres humanos' para transferirlas al Deux es machina de esta sociedad, que emite mensajes mecánicos con una voz grave, para la que se eligió al director de una funeraria, absolutamente sibilinos: "eres un verdadero creyente, bendiciones del estado. Las masas te bendicen. Eres obra de la divinidad creado a imagen del hombre, por las masas, para las masas. Demos gracias por tener trabajo, trabaja duro, aumenta la producción. Sé feliz. Compra".

La casa es una prolongación de los blancos pasillos, donde la compañera de THX, LUH, agobiada en un contexto social que ha anulado todo tipo de deseo personal, consume pastillas, mientras él se entrega al onanimso, viendo una mujer holográfica que realiza una danza erótica frente a él. Aunque THX confiesa que era feliz hasta que ella le incitó a la rebeldía, se siente reprimido y controlado. Algunos momentos del film muestran que su esencia humana resiste al control, y se besan, se acarician e incluso hacen el amor, algo prohibido y a la vez sin privacidad (todos están mirando esta relación carnal en monitores). En palabras de García Ramón la sociedad distópica de Lucas es la más terrible de las pesadillas: un universo del que es imposible escapar, gobernado por cámaras y micrófonos, sin un atisbo de intimidad y donde la última frontera de libertad (el amor) ha sido borrada y sustituida por un puñado de fármacos".

La pareja planea dejar las drogas para sentir como humanos, pero esto constituye un delito de drogas (dejar de consumir, al contrario de lo que parece ); su amante le propone huir a la superestructura, que nadie sabe qué es ni si existe; Robert Duvall y Maggie McOmie realizan un tremendo papel, muy dificil de representar, en el que combinan la ausencia de emociones con la intensidad interpretativa, notable en las escenas rodadas en sets vacíos donde la mirada del espectador sólo puede posarse sobre sus cuerpos enteros o fragmentados.. Lucas era consciente que la ausencia de recursos le obligaba a cuidar cada plano, dotarlo de fuerza, porque era la única manera de que se le abrieran muchas puertas.
Después descubrimos que LUH no es su pareja, sólo su compañera de habitación y que al mantener estas relaciones afectivas estaban comtiendo un delito tipificado; SEN (Donald Pleasence) truca el programa, otro delito, para hacer desaparecer a LUH y compartir habitación con THX, que lo denuncia por esta acción.

La abstinencia de sustancias baja su productividad y se le imputan cargos por evasión de drogas, perversión sexual maliciosa y transgresión; es encarcelado, revisado y tratado, en una sucesión de imágenes que según García Ramón es casi una sinfonía visual de inesperada belleza que muestra la brillantez de Lucas en la creación de atmósferas utilizando elementos como el montaje. Más tarde añade que la intención de Lucas es la de transmitir la intensa sensación de borreguismo que se produce en el seno de una sociedad perpetuamente somnolienta. Por eso no ha habido una sola escena de acción y la trama ha transcurrido colocando al espectador en el centro del tedio generalizado que caracteriza al colectivo: un montón de muertos vivientes vestidos de blanco que se confiesan a las máquinas y viven como robots.

Se deduce que THX ha sido lobotomizado, mientras SEN, denunciado por él, desemboca en la misma ¿celda? (no vemos las rejas), y representa al conspirador contra el sistema. La irrupción del enano, el diferente, es absolutamente onírica y surrealista. Para el autor del texto esta es la parte más aburrida y cargante, que Lucas estira como un chicle quizás por falta de presupuesto. La parte más emotiva comienza con su huida , primero en busca de LUH y cuando descubre su 'destrucción', con su escapada a la superestructura. SEN y THX entran en un mundo en el que una masa descontrolada, un barrido de imágenes, perturba a estos personajes, habituados a la frialdad y el control. Mientras SEN queda descolgado y ante un Dios OMM, que es absolutamente indiferente, THX tras comprobar que LUH ha sido 'sustituida' y está en un lugar extraño, visto como en una pantalla, destinado a mujeres embarazadas, inicia la huida al mundo exterior, que durará mientras su persecución sea rentable; cuando deje de serlo permitirán su huida.

Toni García Ramón resume su análisis diciendo que "...como única excepción en la carrera del director de La Guerra de las Galaxias el realizador luce guantes de cirujano y parece más preocupado por la parte formal del experimento que no por resultar emotivo o sentimental. Ésta es sin duda la parte más cerebral y menos emocional de la carrera de Lucas, y por ello precisamente una de las más interesantes".

Yo añadiría algo más. En ste mundo imaginado por Lucas, al final de la década de los sesenta (no olvidemos este dato), anterior a muchos filmes incluso de Tarkovski, creó una distopía de un mundo en que los hombres son controlados por seres superiores que nunca se ven; estos hombres, que viven en un mundo subterráneo (al final vemos a THX subiendo por un tunel vertical para salir al mundo exterior) producen a los propios representantes del orden que les van a reprimir despues, es decir son ellos los que hacen, para mayor INRI, los robots-policía que les van a perseguir y castigar con unas armas que son grandes picas con una punta que produce descargas eléctricas, bisabuelas de las espadas láser. ¿Cómo viven los que controlan este mundo? ¿Cómo son? No le interesa representarlo; los que han creado esta distopía para los trabajadores operan con máquinas interpuestas, que emiten continuos mensajes en clave a través de atentas operadoras. Cuando Duvall sale al mundo exterior aparece una imagen del sol, repetida iconográficamente hasta el infinito en el cine, y que Spielberg tomó como referente para la difusión de su film El imperio del sol (1987). Es la primera vez en su vida que ve la luz natural, lo que representa muy bien Lucas, con una imagen temblorosa y borrosa, como corresponde al que ha salido de la caverna.

Toni García Ramón tiene un desliz importante y múltiple: Como curiosidad decir que cuando está metido en el coche podemos oir en la radio el mensaje de otro conductor que dice :"Creo que acabo de atropellar a un cookie en la autopista" un regalito de Lucas a los fans de Star Wars. Primero, la raza de peludos de Star Wars no se llama Cookie, sino Wookiee, lo que puede ser un error de imprenta, y después THX es un proyecto que precede diez años en el tiempo a La Guerra de las Galaxias; por otra parte en los materiales auxiliares, que el propio diario vende, Walter Murch cuenta muy divertido cómo surgió el nombre de wookiee; en relidad era el de un amigo de George Lucas y de Murch, al que le tomaron prestado el nombre, que después usaron en La Guerra de las Galaxias, para designar a una raza de humanoides peludos. El amigo Wokiee ha pasado a la historia por un hecho con el que jamás hubiera soñado. Así son las cosas.





divendres, 27 d’agost de 2010

THX 1138, una distopía aséptica. I


Al final de la década de los sesenta George Lucas dirigió la película más experimental que se ha hecho hasta el momento, y aunque le costó muy cara la osadía, la visión de futuro que le animaba, le hizo ver algo que todo el mundo despreció pero que le dio tanto dinero, que le permitio seguir haciendo su santa voluntad hasta el fin de sus días: se quedó con los derechos de merchandising de La Guerra de las Galaxias, que prácticamente regaló. Hay que tener muy claro que las compañías cinematográficas no son ONGs, simplemente carecen de perspectiva. Sus compañeros de American Zoetrope consiguieron grandes éxitos, pero apartándose del camino de la experimentación.

Este último domingo de agosto el diario El País dedica su coleccón de Ciencia-Ficción a George Lucas y THX 1138, y proporciona al público el Director's cut sin ataduras ni censuras. Como cada fin de semana escribe el texto Toni García Ramón, dotado de una frescura y elegancia digna de mención. Elige una cita introductoria de Albert Schweitzer: " El dolor es para la humanidad un tirano más temible que la muerte".

Comienza su introducción diciendo que THX 1138 es una pequeña joya, un proyecto qu
e costó horrores levantar, que se hizo por una miseria y que hubiera podido ser la tumba de cualquier realizador con menos ambiciones pero que acabó siendo la primera piedra de un gigantesco rancho: el Skywalker. Pero las cosas son así; cuando un joven empieza se conforma con poder vivir realizando la actividad que más le apasiona, y por lo que parece Lucas no era excesivamente ambicioso. Tanto él como sus amigos Steven Spielberg, Jhon Millius o Walter Murch sólo quería hacer películas a cualquier precio y no dejarse dominar por los grandes estudios que movían el cotarro. Hoy se les acusa de ganar mucho dinero, de ser líderes del blockbuster, pero los que dicen esto deben parase a pensar que ellos mismos llaman fracasados, no a los que no saben realizar obras importantes, sino sencillamente a los que no consiguen ganar ' un duro' a pesar de realizar grandes esfuerzos. Y que conste que yo soy de las que creen que el talento tiene un gran componente de sudor.

THX 1138 es una distopía, pero a diferencia de otras que hemos visto este v
erano, profundamente pesimistas, la visión de Lucas es tan radical, en la acepción experimental del término, que según García Ramón es difícil buscar cualquier atisbo metafórico en el que poder reflejarnos. El perfil del hombre es curioso, como el de tantos otros que lucharon con uñas y dientes y hoy nos están dejando las mejores obras de finales del siglo XX y principios del XXI. Lucas era hijo de comerciantes de un pueblo llamado Modesto, y tenía una afición arriesgada, las carreras de coches, que tuvieron consecuencias importantes en su vida: por un lado y afortunadamente para él le cerraron algunas puertas, como las del ejército, como consecuencia de un grave accidente, por otro le inspiraron una de las películas más notables de la historia del cine, American Grafitti. Su larga estancia en el hospital influyó en los ambientes asépticos de THX.

Así pues las circunstancias personales más su afición por la fotografía y el cine le llevaron a la Universidad del Sur de California, USC, donde coincidió con Walter Murch, John Millius y Steven Spielberg ( en raras ocasiones surgen promociones universitarias como ésta). Allí estudió
el cine ruso, francés y canadiense y adquiriró los conocimientos técnicos necesarios. Cuando acabó la carrera, y viendo como algo imposible poder dedicarse al cine, intentó entrar en el ejército, pero fue rechazado por tener un montón de multas pendientes por exceso de velocidad. Por fin consiguó trabajo como profesor en la Universidad, dando paradójicamente clase a militares; pero también esta experiencia le sirvió, pues le inspiró un corto de quince minutos, llamado Laberinto electrónico: THX 4EB. García Ramón dice que :" El blanco inmaculado que lucían los protagonistas...se los inspiró el blanco inmaculado de las batas de los médicos que le atendieron y la pulchra, pero malsana, iluminación de la sala se la sugirió la pulcra, pero malsana, iluminación del hospital donde le curaron las heridas resultantes del accidente automovilístico".

Este corto le proporcionó numerosos premios a lo largo y a lo ancho de EE.UU., y una beca para acudir al rodaje de Llueve sobre
mi corazón de Francis Ford Coppola, leyenda viviente para los estudiantes de la USC; este hecho significó el punto de arranque de una carrera, que, como la mayoría de las cosas buenas lo hizo con ralentí. Coppola se convirtió en mentor de Lucas, pues su gran talento le permitió ver al que tenía delante. En 1969 se pusieron a trabajar juntos en un reportaje sobre los Rolling Stones, Gimme Shelter; Lucas manejaba una de las cámaras que rodaba el concierto.

En un viaje a Europa Coppola conoció a Mogens Skot-Hansen, un visionario danés que había montado su propia compañía, Lanterna Films. A su vuelta a Estados Unidos le contó entusiasmado sus experiencias a Lucas y juntos montaron American Zoetrope. Comenzaron a buscar dinero para su primer pro
yecto: convertir THX 1138 en un largometraje. La Warner lo rechazó de plano, pero al cambiar la junta directiva, un agente llamado Ted Ashley, cerró un trato poco generoso con ellos. Pero el acuerdo entre Lucas y Coppola se basaba en dejar hacer libremente al otro, y el resultado no sólo fue un fracaso, sino que la compañía exigió que le devolvieran el dinero, lo que suponía la bancarrota para ambos. Sus relaciones de negocios se rompieron , pero no la amistad. Lucas impulsó a Coppola a aceptar la dirección de El Padrino, y a la inversa Coppola le animó a emprender el proyecto de American Grafitti. Al final todo el mundo salió ganando, incluida THX 1138, que cuatro décadas depués es reivindicada como un magnífico trabajo de ciencia-ficción. Las cosas se resuelven así cuando al talento se une el empeño de todas las partes.

Walter Murch colaboró con Lucas en esta distopía de un mundo desagradable, en el que los hombres ya no son seres humanos, sino pedazos de carne que hay que alinear para que no se descarríen. En el disco con las características especiales
, los comentarios de este Diseñador de sonido son un gozo para los sentidos. Puedes ver el film, interrumpiendo cada vez que Walter Murch considera que hay datos de interés, y llama la atención la ilusión, el coraje y el amor que puso en la creación del sonido, en unos momentos en que los medios eran esacasos y la imaginación abundante. El propio músico contratado para la película, Lalo Schifrin, quedó tan conmocionado, que les pidió integrar los resultados en su partitura, y Murch comenta divertido cómo disfrutaba viendo a la engolada orquesta de la Warner interpretando todos las 'locuras' que habían ideado: sonidos extraidos de música clásica (por ejemplo Stabat Mater de Pergolesi), grabados al revés, ralentizados un 400%, mezclados con otros sonidos; golpes en lámparas de metal; cajas de música; ruido de motores de aviones, para la huida del coche; mujeres gritando en un baño junto a un grifo, para reproducir el sonido de las motos...El resultado fue espectacular.

Si me extiendo tanto con este director es porque revolucionó la forma de hacer cine, reivindicó el progreso y realizó películas tan vanguardistas que, como siempre pasa, sólo los más arriesgados las comprendieron en principio, pero al final acaban ocupando el puesto que merecen. Como dice Toni García Ramón han debido pasar cuatro décadas para que se valore THX como una de la obras más vanguardistas y sorprendente opera prima de un gran direct
or. Pero un carácter tímido unido a una voluntad de trabajo férrea no tardaron en pasarle factura, y el hombre de Modesto sufrió un ataque en su corazón, que le obligó a ver la vida más serenamente. Para entonces ya había ganado suficiente dinero para hacer su voluntad, en una sociedad que sólo te da ese privilegio si dispones del suficiente patrimonio. Él se lo ganó, otros han fracasado en el intento; la vida es así y así la veía George Lucas, cuando, como un parado más, buscaba trabajo, acabados sus estudios universitarios, a cambio de un modesto estipendio.

En un segundo post realizaremos el análisis de un film de tanta importancia para el desarrollo posterior de la cinematografía universal.