dimarts, 3 d’agost de 2010

El cine: el teatro de los pobres I


Los tres países occidentales que realizaron las mayor aportaciones científico-tecnológicas al desarrollo del nuevo medio de representar la realidad, fueron: Francia, Inglaterra y, después, Estados Unidos. Mientras se conoce que las diferencias entre sus producciones son culturales, aunque en los tres surgió como el teatro de los pobres, sin embargo, las diferencias entre lsu modos de representación no han sido suficientemente analizadas.

El país en el que el cine y su público han sido más populares es Francia, donde se necesitaron varias revoluciones para que la burguesía se impusiera como clase dominante, y en el que se mantuvo mucho tiempo una producción artesanal y a domicilio (putting out), mientras que en Inglaterra se generalizaba la fábrica con sus grandes concentraciones obreras, y, aunque la resistencia proletaria francesa no creó una organización hasta treinta años más tarde que el surgimiento de las trade-unions, su carácter más anarquista e individual obligó a la patronal a mantener estructuras de contratación y de explotación más flexibles, que dejaban cierto margen de maniobra a los obreros.; es este espíritu anarquizante el que intentará adular el cine francés hasta 1909.

Según Noël Burch hay cuatro tipos de causas que alejan del cine a las clases acomodadas, a los empleados, pequeños funcionarios y campesinos:

  1. Tecnológicas. Durante los primeros años el avance de la tecnología hacía imposible el rodaje de planos que superen unos cuantos segundos, lo que no permitía elaborar una gran forma narrativa; este hecho da lugar a un ensamblaje de cintas, más o menos bien dosificadas, muy cercanas a las formas desunidas, abiertas, distendidas que gustaban al público popular: circo, music-hall, cafe-concierto. ferias, que sólo interesaba a un círculo muy restringido de la burguesía adicta a los Chat Noir. A la pequeña y mediana burguesía le gustaba ante todo las 'grandes formas' homogéneas del vodevil, del teatro de bulevar y del teatro naturalista; el publicita francés medio negaba al cine toda posibilidad de acceder no sólo al continente ' Realidad', sino al continente 'Arte'.
  2. económicas. La necesidad de llegar a un público amplio, para amortizar los costes, hizo en un primer momento que el lugar de exhibición fueran las ferias, los cafés-concierto y otros lugares frecuentados por las clases bajas Ante el prurito burgués de que el cine no refleja la realidad, Noël Burch sostiene que "...los hermanos Lumière habían fijado justamente su auténtica dimensión (la del cine). La novela y el teatro son suficientes para estudiar el corazón humano. El cine es el decorado, el dinamismo de la vida, la naturaleza y sus manifestaciones, la multitud y sus remolinos. Las deficiencias señaladas se agravaban con un contenido infantil, lo que explica, en cierta medida la actitud de la Buena Sociedad; los que van lo hacen empujados por estar al día en las innovaciones tecnológicas. Le Cinéma, lanzado en 1911, informa más de las películas documentales y educativas que de las de diversión, lo que ha marcado a muchos críticos. En sus primeros tiempos jugó un papel propagandista del colonialismo y el nacionalismo pequeño-burgués, que todavía tiene influencia hoy. En cuanto al público modesto, cuando faltan aún treinta años para las vaciones pagadas, viajaba virtualmente a tierras exóticas, y rodadas al aire libre. Mientras en Inglaterra y Estados Unidos. los pequeño inmigrados enfocaron sus producciones a la educación de las masas, a un público responsable , como oposición a un público popular, que acabará sustentando la dominación americana sobre el mercado mundial, ya que la audiencia se aburguesará en todo el mundo. Sin embargo, en Francia, al hacer películas que sólo interesan a una pequeña minoría de franceses, se arriegan a perder su audiencia internacional, mientras norteamericanos, daneses o italianos proponen otra cosa.
  3. Ideológicas. Muchas veces combinadas con las tecnológicas..
  4. Biológicas.Uno de los factores que contribuyó al repele-burgueses, fue el célebre incendio del Bazar de la Caridad, que costó más de un centenar de muertos, entre ellos el de la hermana de la emperatriz Elizabeth de Austria, que contribuyó a seleccionar al público y alejar a las clases alta, para las cuales el riesgo físico no formaba parte de las condiciones normales de la venta de su fuerza de trabajo, en un momento en que el accidente laboral, con jornadas de doce horas, era moneda corriente. A ello se añadió la incomodidad de mirar figuras centelleantes y temblorosas, que algunos afirmaron que dañaban a la vista. Sólo cuando la buruesía comenzó a frecuentar las salas de cine se impuso un descanso cada cierto tiempo, para que no sufrieran estos daños.


Hoy el desarrollo de las nuevas tecnologías hace peligrar seriamente las salas de proyección cinematográfica. ¿Se salvará con nuevos descubrimientos, como el 3D?




Los fantasmas de que habla Juan Manuel Serrat, que crearon los norteamericanos no se han ido.El sueño de Frankenstin se ha cumplido y han burlado a la 'Muerte?.

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