dimarts, 17 d’agost de 2010

¿El Modo de Representación Institucional es sensible al género?


Noël Burch se pregunta si la identificación primaria del cine-espectador obedece a un modelo patriarcal y si las mujeres se alienan a si mismas al identificarse con la cámara. El mismo se responde a esta pregunta retórica y sostiene que, si bien está de acuerdo con Laura Mulvey en que "cierta mirada" del cine clásico está construida sobre este modelo, es una mirada pro-fílmica, o una mirada de la cámara constituida en pro-fílmica, pero hay que tener en cuenta la mirada neutra, constituida por todas las miradas posibles en el interior del M.R.I.

Por esta razón no está de acuerdo con ciertos críticos anglosajones que defienden la naturaleza patriarcal del M.R.I. y que ven en las estrategias desconstructoras de las vanguardias el camino hacia un lenguaje propio de las mujeres, porque se parece mucho a la distincion estalinista entre ciencia proletaria y ciencia burguesa. Roma locuta causa finita; no me parece que mentar a la bicha sea un argumento sólido.

Laura Mulvey se mueve en un terreno en el que Noël Burch se declara no competente, el psicoanálisis; en Placer Visual y cine narrativo utiliza el background psicoanalista para analizar cómo y dónde la fascinación del cine se ve reforzada por patrones preexistentes en el sujeto y las formaciones sociales que lo han forjado y demostrar la manera en que el inconsciente de la sociedad patriarcal ha estructurado la representación cinematográfica. Las madres que en la ficción se atreven a desafiar el sistema patriarcal son sacrificadas; la mujer debe servir para dar placer a la mirada y satisfacer la escoptofilia y el voyeurismo como seres cosificados u objetualizados.

Estas teorías de Laura Mulvey las podemos observar muy bien en La piel suave de Truffaut, que nos presenta estos dos tipos de mujeres. Un escritor de prestigio parisino, con un nivel de vida elevado y una familia ejemplar, sin grandes emociones que alteren su rutina y la cotidianeidad, conoce a una azafata en uno de los vuelos que realiza para dar sus conferencias. Desde el primer momento aparece como la mujer dotada de sermiradaidad, cuyo cuerpo será mostrado fragmentariamente como objeto fetichista para la pulsión escópica y vouyerista. Una de las primera imágenes nos muestra sus pies, por debajo de una cortina mientras cambia sus zapatos de trabajo por otros de tacón fino que los dejan en parte al descubierto; más tarde serán sus piernas con unas medias y un erótico liguero, o su cara perfectamente pintada apoya en una almohada.

En cierta ocasión en que la amante ( la azafata Nicole) lleva pantalones él la mira con cierto aire despectivo, aunque correcto, y le dice que le gusta más con falda; ella, cual Hadaly, aprovechando una parada en una gasolinera, se cambia la ropa y cumple los deseos del hombre, al que también le desagrada que cruce las piernas cuando se sienta. La esposa, por el contrario, está representada como una mujer soberbia, consciente de su clase, dominante y mandona, que cuando descubre que ha sido engañada, toma una decisión extrema, sin importarle las consecuencias.

¿Qué mirada nos induce Truffaut? ¿Pro-fílmica? ?Neutra? ¿Masculina? ¿Femenina?

Cuando Pierre Lachenay le propone a Nicole ir a vivir juntos, tan pronto como se divorcie de su mujer, ésta que entiende que el asunto no va a salir bien, porque el tiene una forma de vida burguesa, una hija a la que quiere, y que las cosas son como son, le dice que la mujer que lucha sóla en la vida no debe hacer proyectos para el porvenir. Éste creo que es el mejor mensaje que lanza Truffaut a las mujeres, pues independinetemente de la pareja que formen en el futuo, deben estar preparadas para vivir con independencia. Roma dixit.



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