divendres, 29 d’octubre de 2010

Claude Chabrol. Ha muerto un hombre.


Ha muerto, Claude Chabrol, y nos hemos resistido a hacer una entrada rápida para hacer nuestro modesto homenaje a este gran director de la Nouvelle Vague. Cahiers du Cinema, como no podía ser de otra manera, le ha dedicado un gran espacio en su número de octubre, pues el director fue uno de los críticos que trabajó en esta revista bajo la égida de André Bazin y, que junto a otros directores fundó esta nueva tendencia del cine francés.

Adrián Martín, (Rupturas. Cinco proposiciones sobre Claude Chabrol, divide Nouvelle Vague entre los modernos (Godard, Rivette) y los clasicistas (Rohnmer y Truffaut). Chabrol se mantuvo firme en su particular tradición narrativa clásica, que denomina elemento del crimen. Las cinco características que identifican a Chabrol, según este crítico, son:

  1. Chabrol abordó en sus propios relatos el crimen en todas sus formas y disfrutó adaptando al cine obras clave de laliteratura criminal (Simenon, Ruth Rendell...). Raymondo Durgnat (Nouvelle Vague. The First Decade. Londres 1963) vio cierta relación temática con Balzac. Su escepticismo en torno al radicalismo político y su dialéctica de la negación le colocaron 'dentro y fuera de la moda', lo que le ocasionó algunos enfrentamientos con Fassbinder.
  2. El director asocia el crimen a la moralidad, que para él es una cuestión de Maldad, que se expresa en actos de violencia homicida, largamente preparados y rastreadas dolororosa y meticulosamente sus consecuencias. La transgresión social es tan deseada como temida por sus personajes ( hormigas en una jaula de cristal, como las llamó Fassbinder). Disfrutaba de la perpetua destrucción de su amado universo burgués con sus deliciosas ambivalencias, llevada al paroxismo en La ceremonia.
  3. Sus personajes evolucionan desde una representación física aparente, escondidos detrás de su máscara, hasta la revelación de su alter ego. El procedimiento para ir quitando capas de disimulo es el cruce de personajes. Generalmente dos , claramente distintos, procedentes de diferentes niveles sociales que protagonizan un gradual intercambio, una transferencia con componentes eróticos (frecuentemente gay) sumergido. Este Yo interior no es estable, pues nadie es puramente bueno o malo.
  4. Al contrario que otros representantes de la Nouvelle Vague, que salieron a las calles, a los bistrós, a las galerías y a los metros, Chabrol es un director de interiores, de habitaciones; era el gran pintor de las cenas, de las fiestas y de los banquetes vulgares, grotescos, como en 'La Muette'. En el perfeccionamiento de su técnica de interiores, Chabrol desarrolló tres técnicas clave: (...) las poderosas inversiones de la expectativa,según las cuales lo que esperábamos que ocurriera acaba desvelándose como su exacto opuesto; la segunda tiene que ver con la puesta en escena (...) códigos de postura corporal,de gestos (...); la tercera pasa por los movimientos de cámara no ostentosos (...). Chabrol se convirtió ( como bien señaló Godard ) en el maestro de los planos en panorámica, que conectan y separan...
  5. Creencia de que cuanto más pequeño es un tema, mejor se le podrá dar un gran tratamiento.


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