dijous, 6 de maig de 2010

Francis Ford Coppola, Tetro


Francis Ford Coppola define mejor que ningún crítico la impresión que nos ha transmitido su película: "Siempre había querido ser libre y con esta película lo he conseguido"

La imagen que acompaña este texto va a ser la rectora de lo que aquí vamos a decir y creo que habla por sí sola; alguien dice que Tetro es un ejercicio de autocomplacencia del autor, que con este filme quiso rendir homenaje al cine europeo de la década de los años cincuenta y sesenta. Yo jamás lo interpretaría así, y en caso de ser verdad que es semiautobiográfica, más que de autocomplacencia hablaría de desesperada confesión.

Maite Sarrió Catalá define el desempoderamiento psicológico, social y de género de mujeres y hombres como el origen de las relaciones violentas, que se engendran en la sociedad patriarcal. Aquí tenemos el núcleo central del mensaje de Coppola, no sé si consciente o inconsciente; esta autora sigue diciendo que el pensamiento ( lo interno ) crea la realidad ( lo externo ). A su vez lo externo, los valores y las creencias sociales, es interiorizado dando lugar a nuestras creencias y a nuestra identidad. Al enfocar nuestro pensamiento elegimos nuestra realidad, como la elige Tetro (Vincent Gallo ).

Lo que se ve de una persona es la punta del iceberg, lo externo y creado, mientras que la gran base, oculta, está formada por las creencias sociales y personales. Ortega y Gasset decía que El hombre es él y sus circunstancias. ¿Qué convierte a Tetro, y a muchos hombres como él, en lo que son ?. Evidentemente una realidad social basada en el Miedo-Violencia. Hablamos aquí del uso intencionado de la fuerza, física y psicológica con el propósito de herir, abusar, robar, humillar, dominar, ultrajar, torturar, destruir e incluso causar la muerte (Rojas, 1995).

Pero, además, esta violencia, que como veremos practica el padre de nuestro personaje, se inserta en una violencia estructural y cultural. Si un hombre "pasa hambre cuando el hambre es objetivamente evitable, se comete violencia (estructural)" (Galtung, 1982); cuando este hecho se justifica teóricamente mediante creencias que promueven y legitiman su existencia, o se guarda silencio ante sus horrores, estamos ante otra forma de violencia, en este caso cultural. La última secuencia de la película es todo un emblema de este principio. A Tetro su rebeldía le priva del pan y la sal; se le expulsa del bienestar y se le condena, con la connivencia de su entorno social, a la marginalidad. De este modo paga su resistencia a la dominación imperante en una familia de la que reniega.

Carlo Tetrocini, es un afamado compositor que ha fagocitado, como Cronos hace con sus hijos, a todos los miembros de su familia (hermanos e hijos) y los ha aniquilado sicológicamente. Hay también quien habla de drama freudiano, pero habría que decirles que está mucho más extendido de lo que piensan. Angelo, su hijo, joven pusilánime, aplastado por la personalidad expansiva del padre, acaba destruido por él, tras tener un accidente en el que muere su madre, cuando el muchacho conducía el vehículo; Carlo no pierde ocasión de humillar, ultrajar y torturar a su hijo, como hace con su hermano Alfie, que le había enseñado todo lo que sabía de música ( ambos personajes, Carlo y Alfie son interpretados por el mismo actor, como las dos caras de la misma moneda). El resultado es la destrucción psicológica de un joven, atrapado en una relación basada en el miedo y la violencia, que acaba en un siquiátrico, y casi la física, de la que le salva una médico-psiquiatra, Miranda (personaje encarnado por Maribel Verdú ), que trabaja en un centro de Buenos Aires, que participa en Radio La Colifata, cuyo tratamiento consiste en dar un micrófono a quien nadie escucha.

Cuando el joven, al que el padre le ha quitado hasta la novia , desplegando las artes de seducción que acompañan a la fama y el prestigio, revela su aspiración de ser escritor, Carlo sentencia, cual Dios en el Juicio Final: "Para dedicarte a ésto hay que ser muy bueno". Ésto, dicho por un progenitor que ha logrado triunfar en el terreno de la creación, es algo más que una puñalada por la espalda. Pero el que hablemos de creatividad no debe servir para despistar a nadie, a veces el triunfo se basa en algo mucho más insignificante: conseguir un puesto de trabajo que te permita entrar en el mundo de los adultos, del que muchos jóvenes están siendo expulsados.

Angelo salva su cuerpo, pero nace un ser duro, marginal, violento, que inspira temor a su compañera, la única que le ha comprendido y cuidado; decide olvidar su vida anterior y su familia, pero curiosamente pasa a llamarse Tetro, las dos primeras sílabas con las que empieza el apellido de su padre, cuya influencia le ha marcado para siempre. Para los Tetrocini, familia italoamericana instalada en Argentina, Coppola elige Buenos Aires como escenario de su historia, pero tiene la virtud de evitar al máximo los localismos y apenas notamos cuándo se traslada a otra ciudad, como Nueva York, en la que le jefe de la familia triunfa; la gente es igual en todas partes, la actitud de estos hombres es universal.

En este contexto aparece Benny Tetrocini, Bennie, encarnado por Alden Ehrenreich , "hermano" menor del protagonista, cuya presencia resulta incómoda a Angelo y al que invita a marcharse a la mínima molestia que le ocasiona. Cuando Bennie aparece, Tetro tiene una pierna escayolada a causa de un accidente; llegado el momento de la marcha del joven, porque el barco en el que trabaja ya está reparado y zarpa, sufre un accidente igual que el de su "hermano", por lo que también debe serle escayolada la misma pierna. La historia se repite.

El círculo se cierra cuando Bennie, que decide acabar la novela que Tetro escribió en clave dándole un final, descubre que éste no es su hermano, sino su padre. Atraído por los focos asesinos de los automóviles, que han marcado la vida de padre e hijo, decide poner fin a su vida colocándose en el centro de una vía muy transitada. Tetro le salva y le dice: "No mires la luz". Muerto el padre-abuelo de ambos, Bennie proclama, ante una hipócrita familia que prefiere mirar hacia otra parte, imbuida del mismo miedo y violencia estructural, el nombre de su verdadero padre y la identidad de una madre, muerta en vida ( en estado de coma ).

Bennie sentencia, de la forma más lúcida: "Mi abuelo hizo ésto, porque podía". Creo que el discurso está muy claro, el poder del padre se basa en el vampirismo y el debilitamiento de cuantos le rodean.

Tetro quita del cadáver de su padre muerto la batuta (emblema del poder ) y se la entrega a su hermano Alfie, que muy inteligentemente la rompe, al tiempo que se pregunta sobre la causa de la ruptura de la familia. Irónicamente la novela que había escrito Tetro y terminado Bennie, con un final, como se puede deducir equivocado, recibe un premio de La Patagonia, que lleva el nombre de Los parricidas.

Este lúcido tratamiento del desempoderamiento de los hombres está salpicado de
escenas de teatro, ópera o música que nos habla del de las mujeres, representadas como, marionetas, muñecas rotas , bailarinas dirigidas por el director de la orquesta; sólo el personaje de Miranda goza de cierta independencia, que le da su formación profesional y su incorporación al mundo del trabajo, aunque no esté libre del sometimiento a una relación de pareja que también se basa en el miedo y la violencia, como la de otras muchas mujeres teóricamente libres y autosuficientes económicamente. Coppola recurre a sus propios referentes cinematográficos como Las zapatillas rojas (1949), El hombre de arena de ETA Hoffmann y la consiguiente traducción operística de Offenbach.

Aunque Coppola cree que la familia patriarcal es el origen de muchos males y que las peores guerras son las fraticidas, las mal llamadas civiles, termina con un mensaje positivo: otra familia es posible. Tetro, un padre que ha conocido y comprendido esta sociedad patriarcal y ha renunciado al éxito cuando ésta había decidido que había llegado el momento de proporcionárselo, como a un corredor de fondo solitario domesticado, ha surgido como un hombre distinto, capaz de amar a su hijo en una relación sin dominadores ni dominados. Al fin y al cabo la obra premiada es un trabajo hecho por los dos.



Pero Coppola no se olvida de los críticos, en este caso literarios y de teatro, y nos presenta una mujer, Alone ( Carmen Maura ), absolutamente rídicula, que reparte éxitos y caídas a su antojo. Pero este es otro asunto.

La película está filmada, con la maestría de un gran diretor como Coppola, con un uso exquisito de la luz, en blanco y negro ( referencia al cine de los años sesenta), con cámaras fijas, ligeros contrapicados y una edición de lujo. Pequeñas cuñas en color, pobladas de mujeres-marioneta, muñecas rotas, música, ópera o teatro, marcan el contrapunto a un mundo masculino también debilitado por el empoderamiento de los patriarcas. Si la reflexión sobre estos temas sirve para que nuestros jóvenes generen un mundo menos violento y basado en el amor y la libertad y no en el miedo, creo que la educación habrá alcanzado uno de sus objetivos.

La película está apadrinada por American Zoetrope, empresa creada por los grandes renovadores del cine como Coppola y Lucas, con colaboradores como Spielberg o Scorsese, que pusieron todo su talento, cuando no tenían dinero, al servicio del séptimo arte.

2 comentaris:

  1. Muy interesante el artículo. Me parece que esta película tiene una trama complicada, difícil de digerir. Me ha parecido muy interesante lo de los planos de cámara fija, pero sobretodo, me ha soprendido que en pleno siglo XXI se hagan películas en blanco y negro, cosa que sin duda, solo podia hacer Coppola.

    ResponElimina
  2. A mi parecer la película es muy interesante aunque algo complicada considero que eso es debido a la madurez en el guion.
    Me ha parecido que tiene una escenografía muy lograda al igual que los decorados y una música que continuamente nos recuerda al tango argentino.
    Además me gusta la idea de que la pelicula halla sido rodada en blanco y negro, es bastante curioso y le da un toque especial a la película.

    ResponElimina

Gràcies per deixar-nos el teu comentari.