dimecres, 2 de juny de 2010

Shohei Imamura. Edadismo




Hace muchos, muchos años vi esta película y me dejó tan impresionada que, junto con otros compañeros del IES, organizamos una actividad con nuestros alumnos, cuyo punto de partida era una salida del centro para asistir a su proyección.

Shohei Imamura lleva a la pantalla, en La balada del Narayama, una sociedad primitiva con una economía de subsistencia, en la que se sacrifica a las niñas al nacer para reducir el número de bocas que alimentar, se ajusticia a familias enteras por robar un saco de patatas, y se cometen otras atrocidades que impone la falta de recursos a mucho seres humanos.

En 1983 no estaba tan desarrollada la teoría del desempoderamiento, aunque no po eso dejabas de sentir una tremenda perturbación. El estado a través de su aparato ideológico (AIE de Althuser), explotando el miedo a la muerte del ser humano y usando como vehículo las creencias en el más allá, inculcan a los viejos, que son una carga para la sociedad, que si se retiran al monte Narayama alcanzarán la vida eterna. Orín, la protagonista, llega incluso a romperse los dientes, para convencer a su escéptico hijo de que la lleve a la montaña; en el camino encuentran el anverso de la moneda: un hijo egoísta leva a su padre, que se resiste como un jabato.

Ahora, cuando se acerca el verano, muchas familias desaprensivas dejan a sus viejos en hospitales o llegan incluso a abandonarlos en gasolineras. El egoísmo descarnado.

La nieve ayudará a Orin, la buena mujer que quiere ayudar a sus hijos a supervivir, pues acabará pronto con su vida, de forma dulce, y le evitará una supervivencia rodeada de carroña. Bonito poema sobre rel sacrificio de una mujer en pro de los demás.

Una canción le recuerda que la nieve le recompensará por su bondad y sacrificio por los demás.

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