dissabte, 27 de febrer de 2010

Bergman VIII. De la vida de las marionetas (1980)


Aus dem leben der marionetten es una de las obras mayores de Bergman y uno de los títulos más representativos del cine contemporáneo, según Juan Miguel Company .Film turbador, profundo análisis de la moral burguesa, del que el propio Bergman dijo que " No gustó nada, pero es una de mis mejores películas, creo yo, aunque hay muy pocos que comparten esta opinión"





Bergman en estado puro: la imposibilidad del amor, la pareja trascendida a toda la humanidad, la imagen dual-especular del hombre, el tiempo perdido y la resistencia a crecer ( gay y Egerman aferrado a su pequeño peluche en la secuencia final), los sueños trasladados al reino de las pesadillas, el hombre erróneo empujado al asesinato.

El autor realiza una peligrosa introspección en la psique de un personaje atormentado e insatisfecho, con tendencia a la autoliquidación y el asesinato; un ser que ha tenido una infancia feliz ( ni siquiera eso le justifica) y es acariciado por el éxito personal y profesional, casado con una mujer también de éxito, con la que es incapaz de comunicarse (aislamiento del ser humano). Acaba cumpliendo el destino que, como en las tragedias griegas, le ha marcado el demiurgo, y comete un crimen horrendo, cobarde, utilizando como víctima propiciatoria una pobre prostituta, fetiche de una mujer ante la que se siente desnudo, empequeñecido, acomplejado, que lo trata maternalmente y lo humilla en público; esa semidiosa, que tiene un contrato con la genuina verdad universal, elegida por Dios en el momento propicio. El intentará burlar el destino, pero la trampa está bien forjada.

Estructura la película mediante un uso semantizador del color y un tratamiento del tiempo en el que alterna el pasado explicativo y un después interpretativo a través de investigadores y psiquiatras. La primera y última acción, el crimen y la enajenación final del personaje están filmadas en color y enmarcan cómo se va generando ese huevo de la serpiente, con actores que en absoluto son inocentes.

El psiquiatra, amigo y enemigo a la vez (intenta robarle la esposa, con la que tiene relaciones esporádicas) hace un dictamen cruel de su historia: "En lo que respecta a nuestro paciente, una madre dominante (imperativo categórico para Freud) y unas relaciones insuficientes con su padre, han dado como resultado una homosexualidad latente, que ni el mismo Peter Egerman tenía totalmente consciente, y que ha tenido un efecto perturbador en la relación con su esposa y también con otras mujeres, como es evidente. Esta condición nos recuerda que él que provenía de una agresividad hacia su madre dominante no ha tenido una salida natural en su medio social, ambiente en el que cualquier forma de arrebato emocional es considerado una obscenidad, dadas las buenas costumbres. Los indicios que marcan estas consideraciones nos hacen ver que este hombre ha reprimido su vida emocional desde una temprana etapa y en vez de ser él mismo, jugaba el rol que la educación y el medio le habían impuesto: un sentido de la obligación fuertemente desarrollado y una inculcada autodisciplina alimentada desde la niñez combinada con el triunfo social han dificultado al paciente cualquier tipo de expresión de sus sentimientos, más aún ha estado manifiestamente atado a su esposa, que como la madre es de una personalidad muy fuerte, obsesiva y decidida. La inexplicable angustia y el propio miedo a esta angustia se convirtieron en un rito dentro de un esquema social cerrado, en el cual un cierto consumo de drogas y alcohol es una forma de escapismo aceptada o incluso recomendada (por los propios médicos), y me atrevo a decir que nada hubiese sucedido si el propio Egerman hubiese permanecido en su ambiente; el desastre es inevitable a partir del momento en que contacta con aquella prostituta. De pronto todo es posible, cualquier tontería hubiese podido evitar el desastre, una palabra, un gesto. La chica es asesinada en un momento de cortocircuito, y , probablemente, en un estado de éxtasis Egerman lleva a cabo el acto sexual con la chica muerta".

Poco a poco se va produciendo una transición hacia el color, mientras continúa la voz en off del psiquiatra, Profesor Mogens Jensen ( Martin Buchegger)..." la avalancha emocional ha comenzado a moverse ( plano de detalle de Egerman moviendo una pieza en un tablero de ajedrez), sólo puede poseer a alguien que ha matado, o al menos dominarla. E lpaciente ha roto las barreras sociales y emocionales y por lo tanto se ha convertido en un suicida en potencia...Sólo alguien que se mata a sí mismo se posee completamente, "





El propio Egerman se pregunta: ¿Fue este mi único y breve momento de vida, de realidad conquistada y experimentada?

Reflexión pedagógica:

Bergman nos introduce en la mente retorcida, atormentada y esquizofrénica de un maltratador, que cobardemente acaba asesinando a una mujer y cometiendo todo tipo de tropelías con su cuerpo. Estremece esta excursión. ¿Qué crees que nos quiere transmitir?

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