dilluns, 20 de setembre del 2010

Louis Malle. La pequeña. La violencia de género


Louis Malle realiza en 1978 un film, La pequeña, que es posible que hubiera tropezado con grandes dificultades en la actualidad en la que se han desarrollado leyes de protección del menor y contra la violencia de género; la fotografía de Sven Nykvist es de una gran belleza, los ambientes tienen glamour, pero el hecho de utilizar para el papel de la protagonista a una niña de doce años, es más que discutible.

Una grupo de niños y niñas, de distintas edades, viven en un prostíbulo sin contacto con el exterior, rodeados de bellos objetos y ropas y de sirvientes negros ( la acción se desarrolla en New Orleans, en torno a 1917 ); desde su nacimiento han tenido como único referente a sus madres y amigas, y a la madame del lupanar, y su objetivo es alcanzar su estatus e incorporarse a la vida de los adultos, que en este caso supone prostituirse. No se añora lo que se desconoce: el juego, la educación, los estudios...

Una cámara de fotografiar, Bellocq, entra en este mundo sórdido para obtener imágenes constativas de esta realidad y se esfuerza por no involucrarse sentimental ni emocionalmente; el único objetivo es obtener imágenes del burdel y transmitirlas a la sociedad. La iniciación se realiza mediante una subasta entre los clientes, que la niña vive como una fiesta. Las madres son el referente de sus hijos y por lo tanto, en seres que desconocen los conceptos de bien y mal, no existe ninguna barrera moral que obstaculice la imitación de sus mayores.

Los miembros del grupo dotados de sensibilidad, como el pianista negro, muestran la tristeza en la mirada, el resto vive el hecho con alegría. Los que, por suerte, estamos en el otro lado no nos sentimos bien mirando a una niña patéticamente vestida y pintada como una vieja y alternativamente jugando con una rata, comiendo y bebiendo del mismo recipiente que un gato o jugando como un chico con los niños de su edad, para inmediatamente expresarse como una prostituta.

Concluido su trabajo y asqueado por la contemplación de este crimen constante, el fotógrafo abandona el burdel; tras una rabieta, la niña se escapa y se refugia en su casa. Él le regala una muñeca, como corresponde a su edad, y la fotografía con ella, resaltando el patetismo de la situación. Pero finalmente cae en la trampa, se enamora y se casa con ella ( no debemos pasar por alto que en la época representada esto no era ilegal, si lo consentían los padres-Te pone enferma. Lo más violento visualmente es la fotografía de una niña que aún no se ha desarrollado tumbada en una cheslong desnuda y en una postura provocadora.

Aunque es posible que Louis Malle hubiera tenido problemas por la difusión de estas imágenes, de una menor, no podemos ser hipócritas; hay países en los que se practica el turismo sexual con niños, denunciado por cineastas como Danny Boyle en Slumdog millionaire o Doris Dörrie en Cerezos en flor. Muchos nacen y viven en las cárceles, porque no la sociedad no ha encontrado una forma mejor para que estén con sus madres.

Los niños de Malle, como sus madres, no saben leer ni escribir, pero llevan buenas ropas, y precisamente ese estiticismo es lo que afrenta más a la dignidad de los niños, la mayor denuncia que se puede hacer; es escalofriante pensar que alguien pueda disfrutar viendo estas imágenes que son un revulsivo moral ¿Cómo le dices a un niños que todo lo que ha vivido como una fiesta desde su infancia es abominable ? ¿Que las personas a quien ha querido no pueden salir de esa isla artificial que se ha generado para ellas ? ¿Quién tiene la respuesta?

Cuando la madre, que ha rehecho su vida y quiere borrar todo resto del pasado, casada con un contratista, arranca a la niña de los brazos del marido, el último plano de su rostro no augura un feliz desenlace. La niña no tiene conciencia de maltrato y su experiencia vital ha sido la de la extrema libertad sin normas, sin obligaciones, con la única salvedad de aguantar a los clientes, que para ella supone el objetivo, la entrada en la vida de los adultos. ¿cómo aceptará la disciplina de un colegio ? ¿Cómo la relación con jóvenes de su edad ? Demasiadas incógnitas.

La verdadera violencia es ésta: privar a los seres humanos de los elementos necesarios para el desarrollo de una vida digna, y aislarlos en ghettos de los que tarde o temprano tienen que salir. El niño ha sido pervertido cuando estaba formando su autoconciencia. En ciertos sectores se vive la prostitución infantil como un drama, una violencia, y es más fácil salir de ella; el caso que plantea Louise Malle es diábolico, aunque no inexistente. ¿Cuántas cámaras podrían dar fe de ello ?

Los niños de Sleepers de Levinson vivían para la venganza, la de Malle para regresar al paraiso perdido.

Propuestas didácticas:

La trata de blanca, especialmente cuando se ejerce contra los niños , es el mayor crimen, la mayor violencia del sistema sexo/género, porque marca a ésto@s cuando están formando su conciencia y su personalidad, por lo que puede dejarlos marcados para siempre- Ahora que nos acercamos al día que las Naciones Unidas han señalado como fecha para reflexionar sobre la violencia contra la mujer, conviene que no nos olvidemos de ellos. Si Louis Malle quería remover las conciencias, es seguro que ha removido las de los que las tienen.Mirar hacia otra parte no ha sido rentable para la sociedad, como lo prueban las últimas denuncias contra pederastas.


Labordeta se ha ido llevándose un gran trozo de este mundo


Jose Antonio Labordeta se ha marchado y con él se lleva gran parte de nuestros sueños y recuerdos. Muchos recordarán sus canciones y sus poemas, acompañadas del grupo La Bullonera, su música de tinte nacionalista-reivindicativo al estilo del cantautor de la época; también aquella simpática salida de tono que hizo reir a todo el Parlamento español: "¡A la mierda, joder!", muy propia de su talante y muy poco adecuada al foro n que fue pronunciada, pero salida del alma.

Todos conocíamos su enfermedad, con la que ha luchado hasta el punto de grabar un disco, Vayatrés, con un trio al que bautizó como Los tres terrores. Un mundo se acaba, y comienza otro que esperamos sepa recoger el testigo de los que se van, dejando atrás la futilidad y frivolidad dominante.


In memoriam:

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga libertad












Máximo representante de la España plural y de la lucha contra la dictadura, nos recuerda que lo importante es el hombre. Eran tiempos de solidaridad en los que las manifestaciones de las distintas sensibilidades encontraban un marco alegre y común en este país generalmente desangrado en luchas estériles, al que retrató otro aragonés ilustre: Goya.

Pocas veces alguien merece que un Presidente del Gobierno le escriba una carta de despedida, sencilla, sin protocolo, dirigida al alma ; Labordeta se lo ha ganado, por sus cualidades humanas...

diumenge, 19 de setembre del 2010

Barry Levinson. Sleepers. El triángulo de la violencia y la dialéctica negativa.

Si yo tuviera que escoger un documento para ejemplificar el triángulo de la violencia de Johan Galtung, no dudaría un momento: seleccionaría Sleepers de Barry Levinson, adaptación de la novela de Lorenzo Carcaterra. Galtung y Susan George hablan de tres formas de violencia: violencia estructural, violencia cultural y violencia directa.



Estas formas de violencia son interdependientes y constituyen la base de la violencia de género; la violencia es lo contrario de la libertad, y el Miedo y el Desempoderamiento son sus consecuencias más importantes. El film de Levinson es de manual. Cuatro jóvenes viven en un barrio neoyorkino, Hell's Kitchen, multiracial y dirigido por la corrupción, en el que los niños pueden jugar libremente pues los mafiosos no intentan operar en sus calles; pero en este lugar imperan los conflictos imbricados en las estructuras sociales, cuyo resultado es la explotación, la discriminación y la marginación de personas y grupos, caldo de cultivo de la violencia de género en todas sus manifestaciones, que reina en el interior de los hogares y que deja sus huellas en los jóvenes que conviven con ella diariamente. Los hombres admiran a Lucky Luciano y hablan con fervor de él a sus hijos; sólo una niña convive con estos jóvenes.

Uno de ellos reflexiona sobre la revolución del 68 y el movimiento feminista de una manera que no plantea dudas de su conformidad con la dialéctica negativa defendida por los neomarxistas: " Jóvenes inconformistas hablaban de cómo iban a cambiar nuestras vidas ;mientras gritaban sus eslóganes mis amigos y yo asistíamos a los funerales de los jóvenes de Hell's Kitchen que regresaban de Vietnam. Escépticos mirábamos la cara de aquellos que estaban protegidos por el dinero y por una clase social media-alta. Un creciente ejército de feministas marchaba por el país exigiendo igualdad, mientras nuestras madres cocinaban y se ocupaban de hombres que las maltratan mental y físicamente. Para mí y para mis amigos esos avances no tenían peso, podían muy bien haber ocurrido en otro país o en otro siglo; nuestra atención estaba en otra parte: sentados con el padre Boby en la habitación de un hospital acompañábamos a John que se recuperaba de la punción de un pulmón, regalo de un novio de su madre demasiado efusivo," La violencia estructural está muy bien definida en esta secuencia; el padre Bobby es un cura, hijo del barrio, al que un gángster, encarnado por Vittorio Gasman, lo define como un hombre que hubiera sido un buen matón, si no se lo hubiera llevado 'la otra parte'.

Un día los niños cometen un tremendo error y le roban un carrito de 'perritos calientes' a un pobre hombre, sin pensar en que era su medio para mantener a sus hijos, aunque pensaban devolvérselo, se les desliza por las escaleras del metro y hiere de gravedad a un usuario, por lo que todos acaban en el reformatorio; allí continúa la violencia contra los niños desempoderados, a los que los guardias maltratan y violan reiteradamente. A uno negro lo matan.

Ya adultos, dos de ellos encuentran a uno de estos guardias en un restaurante, se vengan y lo asesinan; los otros dos, que arrastran su trauma, organizan su defensa: uno de ellos que llega a ser fiscal, acepta el caso con un propósito: juzgar a todo el reformatorio de Wikinson que no cumplió con su deber de velar por los niños bajo su custodia ( al dolor por las heridas unen la verguenza de confesarlo). Aquí entra en juego la violencia cultural, que apoya a los funcionarios frente a unos manguis de Hell's Kitchen; todo el barrio reacciona al unísono para ayudar a los jóvenes, y un tendero define a la justicia con palabras muy duras: La calle es lo único que importa; el tribunal es para los ejecutivos con dinero y abogado.s con tres apellidos. Si tienes pasta, puedes comprar el tribunal, pero en la calle la justicia no se puede comprar. Es ciega donde se sienta el juez, pero no lo es aquí afuera; aquí tiene ojos. Desgraciadamente muchas actuaciones de los tribunales han generado esta conciencia en el ciudadano, que se ve corroborada en el film, cuando tras reconocer un funcionario los abusos y violaciones, se borran sus declaraciones por una cuestión de procedimiento.

Así pues estos jóvenes han sufrido hasta el momento los tres tipos de violencia: una sociedad que les niega lo necesario para el desarrollo de sus potencialidades; una opinión manejada por los que dominan los aparatos ideológicos y orquestada para impedir que se haga justicia con los adolescentes. Pero al final ocurre algo sorprendente: ese cura hijo del barrio, Robert Carrillo (Robert de Niro) miente sobre la Biblia y les da una coartada a los acusados, para que por fín se haga justicia. Ellos habían matado a un asesino en un país donde está vigente la pena de muerte.

No obstante sólo se contempla la venganza, pues las condiciones económicas y sociales de estos dos jóvenes no cambian y morirán antes de cumplir treinta años víctimas de sus excesos y de la Ley de la calle, que también actuará contra el resto de los funcionarios implicados. Los otros dos alcanzarán la redención.

Es un dilema moral importante, que se mueve en arenas movedizas; la sociedad no encuentra la forma de castigar a los culpables cuando son poderosos y esta situación genera un ideología negativa de defensa de estos grupos marginados, para los que hasta ahora no se ha encontrado una solución. Restos de los que ya hemos hablado. No obstante la sociedad avanza, y los más maltratados hoy son menos y en menor medida que en el pasado., lo que en absoluto es suficiente. La justicia debe ser justa, porque los efectos secundarios son peligrosos; y ciega, pero porque no mira a quien juzga y no por mirar a otra parte.

En muchas zonas marginales se mira a los gansters como auténticos protectores.



Noam Chomsky i les 10 estratègies de la manipulació mediàtica

Per mitjà de Dolors Reig a Twitter (@dreig) m'assabente d'un post o entrada molt interessant provinent de la bitàcola Pensamiento imaginactivo, sens dubte, un blog de caràcter sociològic que caldria llegir de tant en tant. L'autor, Manuel Gross, hi reprodueix les 10 estratègies de la manipulació mediàtica que no fa gaire temps ha elaborat el conegut lingüista Noam Chomsky. Al meu parer, és molt educatiu revisar i comentar a classe aquests 10 punts per traure a la llum la manera com la funció dels media, en lloc d'informar-nos realment, ens desinforma i manipula amb subtileses que se'ns escapen. Els qui vivim en el territori valencià ho patim escandalosament amb els mitjans de comunicació autonòmics i no sols en ells. Hi ha moltes formes de detectar la manipulació. Per què no comencem a aplicar-hi la comprovació d'aquests 10 punts. Ací van.
1. L'estratègia de la distracció
L'element primordial del control social és l'estratègia de la distracció que consisteix a desviar l'atenció del públic dels problemes importants i dels canvis decidits per les elits polítiques i econòmiques, mitjançant la tècnica del diluvi o inundació de contínues distraccions i d'informacions insignificants .
L'estratègia de la distracció és igualment indispensable per a impedir al públic interessar-se pels coneixements essencials, en l'àrea de la ciència, l'economia, la psicologia, la neurobiologia i la cibernètica. Es tracta de mantenir l'atenció del públic distreta, lluny dels vertaders problemes socials, captivada per temes sense importància real. Mantenir al públic ocupat, ocupat, ocupat, sense temps per a pensar; "de tornada a la granja com els altres animals".
2. Crear problemes i després oferir solucions

Aquest mètode també és anomenat "problema-reacció-solució". Es crea un problema, una "situació" prevista per a causar certa reacció en el públic, per tal que aquest siga el mandant de les mesures que es desitja fer acceptar. Per exemple: deixar que es desenvolupe o s'intensifique la violència urbana, o organitzar atemptats sagnants, per tal que el públic siga el demandant de lleis de seguretat i polítiques en perjudici de la llibertat. O també: crear una crisi econòmica per a fer acceptar com un mal necessari el retrocés dels drets socials i el desmantellament dels serveis públics.
3. L'estratègia de la gradualitat
Per a fer que s'accepte una mesura inacceptable, n'hi ha prou d'aplicar-la gradualment, a comptagotes, durant anys consecutius. És d'aquesta manera que les condicions socioeconòmiques radicalment noves (neoliberalisme) van ser imposades durant les dècades de 1980 i 1990: Estat mínim, privatitzacions, precarietat, flexibilitat, atur en massa, salaris que ja no asseguren ingressos decents, tants canvis que haurien provocat una revolució si hagueren estat aplicats d'una sola vegada.
4. L'estratègia de diferir
Una altra manera de fer acceptar una decisió impopular és la de presentar-la com "dolorosa i necessària", de manera que obtindrà l'acceptació pública en el moment per a una aplicació futura. És més fàcil acceptar un sacrifici futur que un sacrifici immediat. Primer, perquè l'esforç no és emprat immediatament. Després, perquè el públic, la massa, té sempre la tendència a esperar ingènuament que "tot anirà millor demà" i que el sacrifici exigit podrà ser evitat. Això dóna més temps al públic per acostumar-se a la idea del canvi i per a acceptar-la amb resignació quan arribe el moment.
5. Dirigir-se al públic com a criatures de poca edat
La majoria de la publicitat dirigida al gran públic utilitza discursos, arguments, personatges i entonació particularment per als nens, moltes vegades propers a la debilitat, com si l'espectador fos una criatura de poca edat o deficient mental. Com més s'intente enganyar a l'espectador, més es tendeix a adoptar un to infantilizant. Per què? "Si un es dirigeix a una persona com si ella tingués l'edat de 12 anys o menys, llavors, en raó de la suggestionabilitat, ella tendirà, amb certa probabilitat, a una resposta o reacció també desproveïda d'un sentit crític com la d'una persona de 12 anys o menys (veure "Armes silencioses per a guerres tranquil·les") ".
6. Utilitzar l'aspecte emocional molt més que la reflexió
Fer ús de l'aspecte emocional és una tècnica clàssica per a causar un curt circuit en l'anàlisi racional i finalment al sentit crític dels individus. D'altra banda, la utilització del registre emocional permet obrir la porta d'accés a l'inconscient per a implantar o empeltar idees, desitjos, pors i temors, compulsions, o induir comportaments ...
7. Mantenir al públic en la ignorància i la mediocritat
Fer que el públic siga incapaç de comprendre les tecnologies i els mètodes utilitzats per al seu control i la seua esclavitud. "La qualitat de l'educació donada a les classes socials inferiors ha de ser la més pobre i mediocre possible, de manera que la distància de la ignorància que planeja entre les classes inferiors i les classes socials superiors siga impossible d'assolir per a les classes inferiors (mireu en 'Armes silencioses per a guerres tranquil·les') ".
8. Estimular al públic a ser complaent amb la mediocritat
Promoure el públic a creure que és moda el fet de ser estúpid, vulgar i inculte ...
9. Reforçar l'autoculpabilitat
Fer creure a l'individu que és només ell el culpable per la seua pròpia desgràcia, per causa de la insuficiència de la seua intel ligència, de les seues capacitats, o dels seus esforços. Així, en lloc de rebel.lar-se contra el sistema econòmic, l'individu s'autodesvalida i es culpa, cosa que genera un estat depressiu, un dels efectes del qual és la inhibició de la seua acció. I, sense acció, no hi ha revolució!

10. Conèixer els individus millor del que ells mateixos es coneixen
En el transcurs dels últims 50 anys, els avenços accelerats de la ciència han generat una bretxa
creixent entre els coneixements del públic i aquells posseïts i utilitzats per les elits dominants. Gràcies a la biologia, la neurobiologia i la psicologia aplicada, el "sistema" ha gaudit d'un coneixement avançat de l'ésser humà, tant de forma física com psicològica. El sistema ha aconseguit conèixer millor l'individu comú del que ell es coneix a si mateix. Això vol dir que, en la majoria dels casos, el sistema exerceix un control més gran i un gran poder sobre els individus, més gran que el dels individus sobre ells mateixos.
Font: LAidea http://laidea.agriculturaecologica.eu/?p=3202

Hem d'estar alerta, xiques i xics. Aquestes paraules ens ensenyen a prevenir la incultura i el passotisme, el "ni estudie ni treballe", la pèrdua de les ideologies, la sensació de caos i d'insolidaritat, la falta de participació ciutadana en la política i la societat, i alguns càncers socials més que el nostre absentisme permet que s'estenguen. Al capdavall, no permetem que coarten les nostres llibertats amb una espantosa manipulació.

Martin Scorsese. Malas calles. El desempoderamiento de la amistad no correspondida






Martin Escorsese es un fiel cronista de las calles de New York, y especialmente de su Little Italy. Cámara al hombro, música no hecha ad hoc ( Be my Baby, The Ronettes, Tell me de los Stones o Jumpin'Jack Flasch) y mucha referencia al cine, especialmente de John Ford y su Centauros del desierto, realiza un film, Malas calles, que nos hace reflexionar sobre las consecuencias de una amistad no correspondida de un hombre, Charly (Harvey Keitel) que tiene la posibilidad de ascender en la escala social dentro de su universo italiano, del que luego hablaremos, pero que es incapaz de desprenderse del lastre de un par de 'amigos', un hombre , Johnny Boy, (Robert de Niro) y una mujer, su prima Teresa, que están a punto de acabar con su vida, y si bien no lo consiguen si acaban con su carrera.

Charly y Johnny son unos pequeños mafiosillos de tres al cuarto que siempre andan muy escasos de dinero. Pero mientras Charly es apreciado por todos, su amigo es autodestructivo e irredento y está abrumado por el peso de sus deudas. Cuanto más se compromete Charly para ayudarle, más incapaz e irresolutivo se hace el amigo. Estos pequeños gánsters intentan cubrir las apariencias con una vida digna y un comportamiento ejemplar y el escaso rendimiento de sus pequeñas extorsiones se las gastan en el cine; Charly tiene un tío que se mueve en esferas más elevadas de la Cosa Nostra y le ofrece regentar un restaurante con la condición de que se desprenda de Jhonny y su prima, consideradas malas compañías en su medio. Esta es la línea roja que no puede cruzar el protagonista, aunque nunca se lo confiesa a sus amigos y sigue prestándoles una ayuda que ellos se encargan de despreciar. Algunos comentaristas ven en este hecho un rasgo de debilidad de un hombre que no reune las condiciones para ocupar el lugar que le tiene reservado el destino. El error es suyo.

Lo cierto es que su incapacidad de romper esta situación, de la que es consciente, supone un grave obstáculo no sólo para sus planes vitales sino para su propia conciencia en proceso de regeneración, ( según confiesa al principio del film ésta está en su casa y en la calle y no en la iglesia ), y le va colocando en una situación cada vez más comprometida y menos airosa. Cuando Jhonny Boy (JB a partir de ahora ) llega al climax de su locura y desfachatez, Charly pierde los nervios , se da un conato de enfrentamiento físico y entonces es acusado por el 'amigo' de violento y de no haber hecho nada por él . JB, con una actitud sumamente egoísta, ve como única salida a las deudas descomunales contraídas para una economía como la suya, el rico tío de Charly, algo totalmente vedado, aunque él no lo sepa; en esta refriega, Teresa sufre un ataque de epilepsia por la tensión y Charly, en el colmo de la injusticia, es acusado por una vecina, que ignora el origen del conflicto, de maltrato. Aún así, y jugándosela una vez más, consciente del peligro que corre JB, presta su último servicio a este hombre, que acaba en tragedia.

Es el Cuaderno del Director se revela que es una obra autobiográfica, en forma de western, en la que equipara a estos tipos de los bajos fondos neoyorkinos, estos outsiders, con los solitarios y valientes personajes de John Ford y crea una nueva forma de ver el cine negro más urbana, uniendo la visión del melodrama de Fellini o Visconti. No hay que buscar en Malas calles bellas imágenes, pero es un trozo de vida, un pedazo de los vicios de la sociedad moderna.

Scorsese plantea un gran dilema moral, en un escenario en que, aunque sus personajes se mueven con gran dignidad, e incluso correctamente vestidos aparentan un estatus del que carecen (imágenes de Charly, Harvey Keitel, caminando mientras la cámara le sigue mostrando sus espaldas); en este medio reina la camaradería y los réditos de una pequeña estafa, ( veinte dólares ) se consumen en una entrada solidaria al cine, gran afición de los muchachos. Es muy duro dejar pasar la oportunidad de salir de este mundo de manguis, en el que no es usual ni la navaja y todo se resuelve a puñetazos, rodados con gran verosimilitud, mientras que el beneficiario del sacrificio lo recibe como si lo besaran durmiendo.

Las mujeres que se mueven alrededor de estos jóvenes son tan outsiders como ellos y todas se dedican al mundo del espectáculo y la prostitución; la prima de JB es epiléptica, lo que se considera locura en este medio, e intenta salir de su casa e independizarse de sus padres; la irresponsabilidad de JB que se comporta como un golfo de barrio, cada vez más endeudado, sin importarle las consecuencias de sus acciones, también está a punto de llevársela a ella por delante. Las pistolas empiezan a aparecer y a hablar por ellos; el sacrificio de Charly se revela absolutamente inútil.

Propuestas didácticas:


Recomiendo muy encarecidamente ver este film de Scorsese, en el que lo más interesante es la profundización en los personajes, por parte de un hombre que ha vivido en esas malas calles. Charly es un joven
que también desea vivir, disfrutar, ir al cine, pero debe hacer de 'padre' de JB. Este es el dilema. Es evidente que la debilidad y el desempoderamiento del protagonista deriva de una amistad mal entendida.

¿Qué hubieras hecho tú en su caso ? ¿Consideras que su forma de actuar denota debilidad, como piensan algunos ?