divendres, 27 d’agost del 2010

La música y el cine.


La música no tiene por qué contribuir al efecto diegético. En el cine primitivo se acompañaban las imágenes fílmicas de un piano, con esta únia finalidad. Pero esto no siempre es así, y en ocasiones se utiliza bien como elemento de transición entre una secuencia y la siguiente, adelantándose y presentando a los personajes, cuando funciona como leifmotif, para generar tensión, etc.

Vamos a ir conociendo a algunos músicos que han crecido y han trabajado bajo el mecenazgo del cine, que hoy sustituye a los protectores de otras épocas, pertenecientes a la iglesia o la nobleza.

Comenzamos con Danny Elfman,que ha trabajado con Tim Burton en muchas de sus películas y ha contribuido a configurar su marca.














Neil Jordan y la diégesis fílmica. Entrevista con un vampiro.


Según Noël Burch Maximo Gorki distinguía entre los efectos alucinatorios producidos por la fotografía en movimiento y la ilusión de presencia plena y entera. Continuas innovaciones, como la introducción de la voz, las bandas sonoras, el color...han contribuido a la esperanza de alcanzar un efecto diegético pleno y entero. La mayoría de los especialistas están de acuerdo en asociar el fenómeno particularmente con el cine.

Viendo distraidamente Entrevista con un vampiro de Neil Jordan, me llamó poderosamente la atención una secuencia que era una reflexión metalingüística del efecto diegético, hecha desde el propio cine: Louis de Pointe du Lac (Brad Pitt), transformado en vampiro, viaja durantes muchos años por Europa, y, cuando aburrido de errar por un mundo antiguo, lleno de estatuas rotas sin vida, regresa a California, se mete en un cine y descubre algo: ·...y allí una maravilla mecánica me permitió ver el amanecer por primera vez después de doscientos años. Y, qué amaneceres, vistos como el ojo humano podría verlos. Primero plateados y luego, al pasar los años, en tonos púrpura, rojos y en mis añorados azules". Es la mejor descripción del fenómeno, hecha por un ser de ficción que vive en el mundo de las sombras, no como Gorki, y que gracias al cine revive estas sensaciones, les da vida. Ahora sí vuelve a vivir de verdad , y por unos momentos deja de ser un muerto en un mundo sin color, donde no cabe ni siquiera el gris.

Interesante reflexión de Neil Jordan, que aclarará muchas dudas de nuestros alumnos.


Tim Burton. Batman vuelve


Carlos F. Heredero, en su editorial de Cahiers du Cinema, abril 2010, comentando el evento del estreno de tres obras emblemáticas, Alicia en el Pais de las Maravillas de Tim Burton, Fantástico Mr. Fox de Wes Anderson y Donde viven los monstruos de Spike Jonze, llama a estos tres directores los Huérfanos de la tormenta, aunque yo haría claras distinciones entre los tres.
Según el Director de Cahiers hay algo en estos tres directores, al menos en sus últimas películas, que sugiere cierta sensación de melancolía, de pérdida, de orfandad o de repliegue hacia los espacios más íntimos y privativos de la infancia y la irrealidad, hacia el territorio de las fantasias que se despliegan al margen 'de las inclemencias de la imagen real' (Jaime Pena dixit) y que se refugia en los universos de la animación y de la imagen digital, felizmente liberados de toda servidumbre realista. Estoy totalmente de acuerdo con este análisis en lo que se refiere a Tim Burton, que representa en sus films ese síndrome de Peter Pan que acompaña gran parte de su vida a muchos hombres inteligentes.
Según Carlos Losilla, los personajes de Tim Burton se encuentran con frecuencia a mitad de camino entre el robot inexpresivo y el salvaje asocial; yo añadiría que su praxis cinematográfica representa a menudo un lenguaje intermedio entre el dibujo y la palabra (Sklovski), desequilibrando la balanza hacia el lado del primero. Una excelente muestra de esta joya cinematográfica son sus dos entregas de la representación cinematográfica de Batman.
Hablando de Alicia, Roberto Cueto (Alicia domesticada) sostiene que se puede ver a Burton más como un ilustrador que como un intérprete , pero en su trabajo se manifiesta el trazo del autor que trabaja sobre las fantasías urdidas por otro, y, aunque Burton casi siempre ha trabajado con materiales surgidos de su propia imaginación, ha demostrado ser un notable ilustrador, cuyo rasgo diferencial se encuentra en el manejo de recursos formales propios, como texturas, colores, ángulos...
Lo cierto es que cada estreno de Burton constituye un evento para los cinéfilos y el público en general, y en este verano de ficción, no podemos olvidar sus aportaciones al universo imaginario del cómic, de los héroes que llevan una doble vida y se esconden tras una máscara ( como cada uno de nosotros) , cuyo objetivo es tratar de resolver situaciones que todos consideramos injustas, pero que somos potencialmente incapaces de resolver. Cuando esto ocurre el hombre vuelve su mirada hacia poderes sobrenaturales, ya sean laicos o agnósticos, como los superhéroes, o religiosos.
No podemos estar más de acuerdo con la opinión expresada por Toni García Ramón, en su bonito opúsculo acerca de THX 1138 de George Lucas ( Para la colección de El País de Ciencia-Ficción) que recomendamos encarecidamente y que hacía falta que alguien escribiera hace mucho tiempo. Con un lenguaje claro, accesible, como corresponde a unas ideas también claras, dice que los films distópicos también pueden ser poderosas herramientas para lanzar mensajes políticos y/o con incidencia social. Este ha sido el gran acierto del periódico, en un momento en que el periodismo aparece encorsetado y constreñido por intereses ajenos a la profesión, en medio de la crisis económica más grave y global que ha padecido el hombre, cuya salida 'nadie' es capaz de prever.

En Batman vuelve, este maravilloso ilustrador que es Tim Burton, nos regaló los sentidos con dos nuevas creaciones ficticias: la mujer gato y el pingüino.El experimentado actor de Hollywood Paul Newman dijo de ella que era una auténtica joya del cine, considerada por muchos superior a TDK ( The Dark Knighte ) de Nolan. Este film representa mucho mejor que la primera entrega, el universo lacaniano de Tim Burton, a mitad de camino entre lo imaginario y lo simbólico, en el que empresarios voraces, que se autodefinen como duros y astutos, formarán alianzas con el mundo del crimen, a cuyo frente sitúa una de sus mejores creaciones, el hombre pingüino, cuyo séquito está formado por una auténtica corte de los milagros que vive en las cloacas de la ciudad de Gotham, y en cuya primera aparición sus miembros, en un decorado que recuerda el expresionismo-alemán pre-nazi, tomarán la forma de esqueletos que representan a la muerte y que anuncian a su famoso Jack de Pesadilla antes de Navidad. De nuevo las miradas de la gente, que vive como el aldeano despreocupado de McLuhan, atisbado el peligro, que según sus creencias son incapaces de resolver instituciones corruptas, vuelven sus ojos al cielo y llaman a los poderes sobrenaturales, iluminando la noche con el logo de Batman ( la batseñal, como le llama el cómic).

Este film esta más elaborado políticamente, desde una visión dialéctica negativa, cuya función es emancipar lo que no es idéntico y rescatar lo que queda fuera del concepto, lo particular, lo que no tiene importancia, de existencia corrompida. El pingüino es un personaje clásico, que rechazado por sus padres, por diversas causas, es arrojado al río en una cesta (Rómulo y Remo, Moisés...) y cuando llega a la edad adulta ( casualmente 33 años ) aparece en la superficie con el fin de reclamar lo que se le ha quitado. En este caso es una mezcla entre estos personajes y Efialtes de Esparta, que nacido deforme, traicionó a Leónidas. Esta situación justifica su demagogia, y cuando lucha por el poder intenta ganarse el favor de los votantes con expresiones como la de que es humano tener miedo a lo insólito. En el fondo oculta las peores intenciones, hijas del resentimiento, pero es el mejor candidato para masas ignorantes que han perdido la fe en los viejos símbolos. La diferencia que existe con la vida real , es que, descubierto su engaño ( se le oye decir, por medio de una artimaña del superhéroe, que juega con la apestosa ciudad de Gotham, como si fuera un arma del infierno), la masa le desprecia, mientras que en la realidad aún se le admiraría más.

La mujer gato, Selina, a diferencia de la partener de la primera película, comienza siendo una mujer inteligente, pero tímida y desempoderada. Las agresiones físicas y verbales de los hombres, las presiones de su madre y la falta de amor (vive con un gato), producirán una transformación en ella, en un ser , resucitado tras su muerte a manos del jefe, que la acerca al cyborg de Donna Haraway, representante femenino del sistema sexo/género, que salva mujeres al tiempo que las desprecia por estar siempre esperando a un hombre que las redima . Tras esta metamorfosis luchará con Batman de igual a igual y usará la violencia para destruir todo lo que desempodera a las mujeres, como el sometimiento a la moda; uno de sus objetivos serán los grandes almacenes, tras descabezar los maniquíes, fetiches inmóviles y manipulados de la mujer. Pero hay algo en ella muy simbólico: como analiza Ángel López en su Gramática Femenina, en el capítulo dedicado al lenguaje gestual, las mujeres luchan arañándose o tirándose del pelo, y qué mejor que una gata para combatir de esta manera. A esto se añade que los gatos son depredadores y entre otras, los pájaros, entre los que se encuentra el murciélago, son víctimas propiciatorias de su instinto cazador.

También aborda la lucha por la defensa de la Tierra. El poderoso empresario Mark Shreck, que proyecta montar una central eléctrica, con el fin de vender la energía fuera de la ciudad, a la que sólo destinará los efectos perversos del negocio, acuerda con el Pingüino hacer un lobby, cuyo lema será: "Se acabó el calentamiento, empieza el enfriamiento". Todos conocemos la existencia de estos lobbys.

Batman se enamora de la gata de tal manera que se quita la máscara ante ella; pero este amor es imposible. El Pingüino, es herido de gravedad por el héroe en un parque, ante una atracción que se llama Artic World, junto a un zoo, bajo del cual está su guarida subterránea. En repetidas ocasiones le pide que se quite la máscara, como en la cinta anterior hacía el Jocker, y que descubra su verdadera identidad a las masas; él, como Batman, es hijo de una familia de alcurnia, los Cobblepot ( la película comienza con unas imágenes de la residencia palaciega de sus progenitores) y desea un puesto respetable en la sociedad, pero las circunstancias le han convertido en un hombre de naturaleza abominable, muy bien representada por su físico, para el resto de los hombres, y eso no lo puede cambiar. No obstante goza del respeto de sus diminutos y miserables súbditos, los pingüinos, que acompañan solemnemente su cadáver hasta el agua, como en cualquier funeral humano.

Cuando todo ha terminado y regresa a su nuevo hogar, Bruce Wayne (Batman), cree ver a una gata en el callejón; baja de su elegante y clásico automóvil, conducido por su ayudante Alfred y sólo puede ver una simple e inteligente gata negra, corriente y vulgar ( como era la mía ); la coge y se la lleva a casa. Mientras el coche discurre hacia su castillo, la cámara se eleva y en el cielo se ve el logo de Batman , pero en los tejados más elevados ya no está él, sino su competidora, la mujer-gata que velará por las demás mujeres de la ciudad.

La música de Danny Elfman contribuye poderosamente a potenciar la marca Tim Burton y a la consecución ,en este caso sí, de la diégesis plena y entera del film.





Propuestas didácticas:

Muchos de los personajes estudiados responden a mitos clásicos, que, en este caso, emblematizan a grupos marginados, el ' resto ' al que la sociedad no atiende. ¿Ves otros? Señálalos.

La cinematograficidad. El cine jeroglífico

La cinematograficidad es lo específico de la obra cinematográfica. Según Eichenbaum ( Boris Mikhailovic Eikhenbaum) es igual a la fotogenia: el lenguaje de la mímica, los gestos. los ángulos, los planos; la representación expresivo-estilística de ese algo. La fotografía es al cine lo que el lenguaje práctico al poético. El cine estiliza la representación natural propia de la fotografía, la desautomatiza y provoca que la forma ( encuadres, distancias, ángulos, planos...) destruya la percepción del referente. El cine es autorreferencial.Presenta más problemas que la literaturidad, porque el lenguaje de la poesía es simbólico y el del cine icónico, figurativo y transparente.

Según Tinianov confundir un rostro enorme, presentado en un primer plano, con un rostro real es una barbaridad y sobre ello se fundamenta la idea de la fotogenia, esencia transmental del cine, análoga a la de otras artes. La fotogenia tiene como referencia la materialidad fílmica. Sklovski sostiene que el cine es un lenguaje intermedio entre el dibujo y la palabra; como la pintura china y el jeroglífico tiene un carácter simbólico y material.




En este filme se construye uno de los iconos del cine, representación sublime de la sermiradaidad de una mujer y de la pulsión scópica de la mirada, así como de la reacción posesiva del hombre.


Bibliografía:

Manuel Asensi Pérez
Historia de la Teoría de la Literatura
(el siglo XX hasta los años setenta)

Propuestas didácticas:

Se que es un poco duro, pero poco a poco debes ir introduciendo en tu vocabulario algunos conceptos que te serán de mucha utilidad en estadios superiores de tus estudios.

dijous, 26 d’agost del 2010

Tim Barton. Batman. El hombre y la máscara.

Tim Burton ubica la acción en una ciudad futurista y distópica, a la que llama Ghotam , ciudad ficticia de Batman en el cómic . La iluminación y los filtrados nos alejan de la fotografía y nos acercan al cuento y el cómic, mediante el uso de colores planos. El resultado es una ciudad sórdida, sucia, corrupta, dominada por el crimen y envuelta en gases contaminantes; una urbe decó, como Metrópolis, decorada en sus interiores con pinturas de Tamara de Lampika o Giorgio de Chirico, y muebles ad hoc, así como ventanales que miran al exterior, y a través de los cuales se ven gárgolas y otros ardonos del mismo estilo. Como en el film de Fritz Lang, la lucha entre el héroe y el villano se produce en la torre de una catedral gótica, estilizada y esquemática, con la chica como objeto de la disputa. La película se rodó en las calles de Chicago, posteriormente tratadas para desvirtuarlas y adaptarlas a las características visuales del dibujo, con una técnica e iconografía en la que Tim Burton es casi único.

Varias cuestiones conviene destacar en el film:

La historia se encuadra en una lucha de bandas económicas por el control de la ciudad. Eliminado el jefe, Jack decide castigar a la sociedad en su conjunto y una de las vías utilizadas es la eliminación de la población por medio de productos químicos vendidos como milagrosos, lo que le acerca al alquimista de Victor Hugo; pero ahora lo hace como industrial que vende la belleza y vitalidad, con una publicidad más que engañosa, criminal. Contrasta la cara del presentador de los informativos con una piel deteriorada y llena de granos, con la de su compañera, que morirá inmediatamente, victima del gas letal de la sonrisa. Había caido en la trampa y había consumido los mortales productos de belleza. Es práctica habitual entre los mafiosos la utilización de empresas tapadera, como la Química Axis, en uno de cuyos contenedores de productos tóxicos caerá Jack, mientras lucha con Batman, y se deformará el cuerpo y la cara, adoptando la fisonomía del payaso, que caracteriza a este personaje en el cómic. Las cuentas entre los empresarios se saldan como entre los navajeros, de muchos de los cuales se sirven.

La segunda es la corrupción generalizada de las instituciones, incluidos sectores de la policía, y de los habitantes de la ciudad, que se congregan para recibir el dinero del perverso capitalista, sin importarles lo más mínimo el origen de sus ganacias: dinero es dinero. Pereceran víctimas de su propia avaricia miserable, en un evento que organiza el Jocker, con carrozas , globos, música ... La fiesta acaba con un discurso muy cínico y simbólico: " Ahora os libro de vuestras miserables vidas, pero si vais a morir hacerlo felices y riendo". Muchos conocen esta treta. Lo verdaderamente sorprendente es que ninguna autoridad impide esta caravana de la muerte, que sólo empieza a preocuparles cuando se ha producido la desgracia, y sólo porque les conviene. Está presente el Fiscal del Distrito que ha llegado a la ciudad para perseguir el crimen organizado, precedido por una intensa publicidad con enormes fotografía que recuerdan el culto a la personalidad; evidentemente su actuación es absolutamente ineficaz.

A través del Jocker , Tim Burton se burla de los petulantes que se definen a sí mismos como 'artistas', cuyo objetivo será desvelado a la protagonista: Nos diferenciamos de la gente corriente, somos artistas; además yo soy el primer artista-homicida. Su arte es el más sublime de todos, pues su materia prima es la muerte y la deformación física de sus víctimas y que lo hace superior incluso al intelectual, pues al clavar una pluma de ave en el cuello de uno de los empresarios, dirá: La pluma tiene más poder que la espada. Batman, es la víctima, que vió como Jack asesinaba a sus padres y desde ese momento buscará la venganza al margen de la ley, lo que le convertirá en un semi-delincuente. Pero la cultura americana es muy ductil a estas actuaciones heréticas, cuando fallan todos los mecanismos policiales y jurídicos en la persecución del crimen.

Como consecuencia se enfrentan dos fuerzas muy poderosas que actúan al margen de la Ley, pero ambas se salvan siempre porque son ricos y empoderados; cuando Jack se mira en el espejo éste nos devuelve la imagen de un hombre blanco, bien trajeado y acompañado de una bella mujer en una lujos habitación; Bruce Wayne (Batman) tiene en uno de los salones de su palacio un gran espejo que refleja no sólo la riqueza, sino el rancio abolengo de su clase. El hecho de que este hombre lo posea todo , las armas, cohes, aviones y otros artilugios tan sofisticados y hechos de materiales altamente tecnificados y resistentes incluso a las más altas temperaturas, a los que el Jocker llama juguetes, solivianta a su enemigo. Pero siempre éste se salva porque su ejército no es pequeño y está dotado de un armamento propio de los estados, incluidas armas biológicas. Su objetivo es someter y atemorizar a una población, a la que domeña con otras artes psicológicas y con el poderoso caballero que es don dinero. A esto une su carácter iconoclasta que le lleva a profanar obras maestras muy valoradas por el hombre culto, y que se conservan en los museos; no las destruye, simplemente las deforma y las ultraja, como hace con los rostros de la gente guapa. Él es el auténtico artista, el artista-homicida, y no el esclavo que ha perdido su tiempo en formarse para hacer una obra que al le cuesta tan poco tiempo de deshacer como de crear la suya propia, unos segundos; su instrumento, cualquier arma.

La pulsión escopica y voyeurística nace de la protagonista, Vicky Vale , que atrae las miradas de todos los hombres, en la ficción y en la realidad; la primera imagen de ella es fragmentada, unas preciosas piernas encima de una mesa, mientras un periódico oculta su rostro, hecho que despierta el sentimiento sexual más primario de los hombres. Por ella lucharan, al final del film, el héroe y el villano, en la torre de la catedral, en una secuencia muy semejante a la de Metrópolis de Fritz Lang, en la que la actuación de Jack Nicholson recuerda a la del Doctor Rotwag, creador del cyborg; también Jack quiere imprimir su sonrisa en la cara de Vicky. Pero ambos se salvarán, pues son emblemas de sectores sociales que hoy están muy lejos de desaparecer, mientras la sociedad en su conjunto se deje arrastrar por las experiencia vicarias, la avaricia, la ceguera voluntaria y la ignorancia. La diferencia que existe entre el Jocker y Batman es que, mientras el primero es no sólo un inmoral sino un amoral, pues no conoce el significado de estas palabras, sólo el de los conceptos de dinero y poder, el segundo todavía tiene unos principios, aunque se mueva por la pasión de la venganza; esto le obliga a llevar una segunda vida, en la que es un hombre honorable, que se ve obligado cubrir con una máscara este lado oscuro de su aparente honesta humanidad. En esto le gana el hombre perverso, que constantemente le reta a quitarse la careta.

La sociedad, que vive perfectamente entre los gánsters y pseudo-creadores, reclama al hombre de la doble faz, como el Dios Jano, que tenía dos caras, mirando hacia ambos lados de su perfil (la paz y la guerra), sin importarle demasiado la crueldad de sus acciones.

Como sucede en la mitología cristiana, la salvación siempre vendrá del cielo. El Dios del Juicio Final no es clemente ni bondadoso, sino que castiga con frialdad a los descarriados. Batman termina en lo alto de una cornisa, como Moisés en el Sinaí, mirando al cielo, pero el dios que busca es su propio logo, al que los hombres deben recurrir cuando se vean en apuros. Batman no es un dios, como afirman los hombres de la cohorte del payaso, es un héroe como el mirmidón Aquiles, que se deja llevar por la ira cuando es atacado por uno de sus enemigos irreconciliables.






Propuestas didácticas:

Como siempre las películas de Tim Burton son una regalo para los sentidos, y un granito de arena para profundizar en el conocimiento de nuestro mundo.

Describe a la protagonista del film y su actuación como mujer.