diumenge, 6 de març del 2011

La mujer en el islam.

Esta semana celebramos en el instituto el 8 de marzo, día de la mujer, visibilizando a las mujeres que viven en el mundo islámico, con una exposición de mujeres detrás del velo. L@s alumn@s escribirán en sus miradas sus deseos de igualdad y libertad que ansían estas mujeres.
"Según el islam, hombre y mujer fueron creados a partir de un mismo ser, Tawhid, "... lo mismo que si es varón o es mujer, habéis salido los unos de los otros". Premios y castigos serán iguales: " El creyente, hombre o mujer, que obre bien, entrará en el Jardín...". Sin embargo, la sharia, la ley musulmana promueve la no interacción de los sexos y establece claras diferencias de género.
De hecho, hombre y mujer tienen derechos equitativos aunque diferentes. Sus obligaciones religiosas son iguales aunque el culto sea por separado.
Aunque es cierto que el Corán dice: " la búsqueda del conocimiento es un deber de cada musulmán", ellas no tienen muchas oportunidades, pues su única salida es el matrimonio, que es para lo que se las prepara. Afganistán representa el caso más extremo, donde la instrucción es casi inexistente y las niñas sólo pueden ir al colegio hasta los ocho años. Ellos consideran que por mucha formación que tenga la mujer seguirá siendo "mujer", es decir, débil y emocional. Así, tenga la edad que tenga, en todo el mundo islámico será considerada una menor. En semejante situación, trabajar, salir a la calle o abrir una cuenta bancaria supondrá, no sólo haber conseguido el previo permiso del varón de la familia, sino también una auténtica aventura.
Que una mujer trabaje fuera de casa altera las bases de la sociedad y provoca lo que los fundamentalistas denominan fitna-desorden-. El desconcierto que ocasiona una mujer fuera del hogar es el argumento que utilizan las autoridades religiosas para mantenerla alejada del entorno laboral. Si aún así consigue trabajo, no deberá violar la ley islámica y no afectará a sus obligaciones como madre y esposa. Además ella mantendrá la modestia y no compartirá despacho con un hombre, ya que hay que evitarle tentaciones.
En Arabia Saudí, la segregación en el empleo es extrema y para los talibanes de Afganistán ni siquiera existe esa posibilidad. Allí lo peor no es llevar burka; es quedarse viuda y no poder alimentar a sus hijos porque tiene prohibido salir de su casa aunque sea para trabajar. En Irán, la discriminación en el empleo es total, a pesar de que el 60% de los universitarios son mujeres.
La obediencia y la modestia son el ideal de feminidad musulmana: una mujer que no se enorgullece de su cuerpo ni cuestiona las leyes ni las normas, oculta el pelo y se dedica a su esposo. Algunas de las primeras musulmanas no estuvieron de acuerdo con este ideal y se negaron a aceptar la poligamia y el repudio e incluso, a llevar velo. Sakina Bint al Hussein, nieta de Mahoma, nunca llevó velo y se hizo famosa por ser la primera nashiz-esposa rebelde-. Cuando se casó impuso ciertas claúsulas en su contrato matrimonial: su marido no tenía derecho a tomar otra mujer, no podía obligarla a actuar en contra de sus deseos. Llegado el momento le denunció ante el juez y allí mismo le dijo: ! Mírame hoy todo lo que puedas, porque no me volverás a ver nunca más! Otras no fueron tan díscolas y, aún hoy, defienden una postura islámica muy acorde con algunas organizaciones como la proiraní Hezbolá. Ellas aducen que la diferencia con los hombres no significa inferioridad: " Nosotras perseguimos la justicia, no la igualdad. No tenemos el complejo de querer ser iguales a los hombres".
Afortunadamente, el aperturismo también tiene voz femenina : " Una puede ser musulmana y apoyar la democracia", es el lema de la iraní Shirin Ebadi, defensora de los derechos humanos en su país y la primera musulmana en recibir el Nobel de la Paz. Fue una de las primeras jueces de Irán que se quedó sin trabajo cuando el imán Jomeini asumió el poder, porque las mujeres son "demasiado emocionales e irracionales"para desempeñar ese cargo. Eso sí cualquiera que sea la ideología que defiendan siempre será con el aspecto más decente, porque el islam fomenta sobre todo, la decencia y alejar al oyente del vicio y la inmoralidad. Hombres y mujeres han de vestir con modestia, una actitud que tiene más que ver con la sexualidad que con la fe. Ellos deben cubrirse desde el ombligo hasta las rodillas; ellas todo. Entonces, ¿de qué hablamos? ¿de diversidad religiosa o de represión?. Hay que recordar que el Corán recomienda, no impone, las restricciones en el vestir, pero el fundamentalismo las acepta como dogmáticas, siendo el velo su prenda estrella."( Detrás del velo, Revista Muy Historia, El islam de ayer a hoy, Gema Delicado )

dijous, 3 de març del 2011

Las mujeres y el diseño de compromiso.


La profesora de dibujo del IES Joanot Martorell Piedad Borja Gea ha realizado los carteles que serán utilizados en el centro para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, durante el presente curso académico 2o10/2011








8 de MARÇ 2011 al Institut


8 de Marzo Dia Internacional de la Mujer Trabajadora.


Nacer hombre o mujer es una cuestión de azar

Nacer en un país u otro también

Pero construir la igualdad en el mundo

no es un juego:

ES UNA OBLIGACIÓN.



En 1911, más de un millón de mujeres participa y celebra públicamente el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Demandaban el derecho a trabajar, a la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación en el trabajo, además del derecho al voto.


Hasta nuestros días, año tras año mantenemos intacta la necesidad de celebrar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Es el día que dedicamos a reflexionar sobre los avances y los retrocesos respecto a los derechos de la mujer.

Olof Palme, ex primer ministro de Suecia , a propósito de los debates sobre la liberación femenina dice:... …”no es ni a los hombres ni a las mujeres a quienes hay que liberar sino al género humano”. La igualdad de género es una tarea a desarrollar desde todos los ámbitos de la sociedad.


La educación es uno de ellos. La coeducación ha de conformar un medio para fomentar la igualdad, educar a los alumnos y las alumnas en iguales derechos y oportunidades.


Los centros educativos debemos mostrar un modelo que fomente la convivencia, que proporcione el desarrollo de las personas, al margen de los estereotipos de género. Las actividades extraescolares constituyen un marco idóneo para este aprendizaje.


Este curso pretendemos sensibilizar a nuestra comunidad educativa de la necesidad de un avance en políticas de igualdad. Nuestro entorno más cercano parece mostrarnos un proceso de mejora, pero si profundizamos y miramos un poco más lejos comprobamos las injusticias que se comenten por la falta de respeto a los no iguales por sexo, raza, religión.


    Trabajaremos con nuestros/nuestras alumnos/as la difícil vida de las niñas, las jóvenes y las mujeres en los países árabes. Niñas jóvenes y mujeres que por azar nacen en Somilia, Gambia, Irán, Irak, Afganistán, etc…, se ven sometidas desde la más tierna infancia a prácticas vejatorias, como la ablación, que afectan a su desarrollo personal, educativo, social, incluso a veces pierden la vida. Las madres de estos países reclaman para sus hijas educación, cultura, trabajo, a la propia opinión, derechos básicos que desde nuestro mundo desarrollado reclamamos para todos los seres humanos.


En el siglo XXI una de cada 3 mujeres sufre abusos psíquicos o físicos.


Siglos de reivindicaciones, pero aún queda mucho por hacer para equiparar a la mujer en dignidad, igualdad y respeto al hombre.

dilluns, 28 de febrer del 2011

El 'periodismo carroñero' de Tele5

Acabo de descubrir un suceso que me ha impactado y aterrorizado a la misma vez; he visto un vídeo que se grabó en la pausa publicitaria de la confesión en directo de Isabel García, la mujer de Santiago del Valle, el acusado de matar a la niña Mariluz.


Os pongo en situación: el pasado viernes Isabel García estaba confesando en directo que su marido mató a Mariluz, y en la pausa publicitaria la mujer empieza a decir que se encuentra mal, que va a perder el conocimiento y pide que le dejen de hacer entrevistas. La periodista de tele5 le ayuda a sentarse mientras le dice que este tranquila y que todo va a parar; de pronto se gira al cámara y le dice que pese a todo siga grabando. 
Después de este suceso llaman a Isabel García al móvil [es una reportera de otra cadena] y la periodista de tele5 le obliga a que cuelgue el teléfono y que no de ninguna información, mientras le dice al cámara 'me la voy a llevar porque no me la va a quitar nadie. Y no va a hablar con nadie más'



Increíble vídeo donde se ve que hoy en día, y sobretodo en unas cadenas más que en otras, todo vale para conseguir una exclusiva. Impresionante la reacción fría y calculadora de la periodista-reportera, que tiene a una mujer desmayandose delante suya y lo único que le interesa es que no paren de grabar. Pasa exactamente lo mismo en la famosa película española 'Rec'; donde están pasando sucesos escalofriantes y la protagonista no para de pedirle al cámara que lo grabe todo; pero esto es más grave aun, esto es la vida real, y esta claro que ya no se tienen claros los principios morales en el ciertas clases de periodismo. 
¿De verdad es necesario todo esto? ¿Realmente estamos dispuestos a ver semejantes cosas por televisión? 
Yo tengo clarísimo que no, y no entiendo como a esto se le puede llamar periodismo: al darle este nombre lo igualamos a otros reportajes de una altísima calidad, género donde este no esta, por descontado.

diumenge, 27 de febrer del 2011

Ginger Snaps. El paso de la pubertad a la adolescencia.

Ahora que llega el 8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer Trabajadora, no está de más echar un vistazo a cómo tratan otros países el tema de la pubertad y la adolescencia, cuando tenemos los centros educativos llenos de jóvenes. Del blog cinemusicarosalabrandero tomamos este post sobre un film canadiense que abordando el tema desde el realismo mágico, nos presenta los monstruos que atormentan a los que están dejando de ser niños.

Ginger Snap es un film de iniciación, de transición de la infancia a la pubertad, y de entrada en la adolescencia, cuya línea la marca la menstruación, en este caso tardía de una de las dos hermanas Ginger y Brigitte. Estas jóvenes tienen una relación enfermiza, fruto de una educación castrante, que las convierte en muy siniestras, tanto que asustan a sus profesores con fotos pseudo-snaps. Han prometido no separarse jamás, y en caso de verse obligadas por las circunstancias ofrecerse en un ritual a la muerte.


Ginger (Katherinne Isabelle) es la primera en tener la regla, lo que implica un necesario distanciamiento, al menos en las condiciones físicas y vitales de ambas, lo que favorecerá la liberación de todos los demonios, relacionados con el sexo y los muchachos, de ambas jóvenes; Ginger se convierte en un monstruo y contará con la colaboración de Brigitte (Emily Perkins). Llegados al ecuador el film se deriva hacia lo sobrenatural, los licántropos toman protagonismo, y cada vez que Ginger contacta sexualmente con un joven sin precauciones lo contagia. Uno de estos adolescentes que presume de saber botánica, y que en realidad cultiva 'maria' les da una solución para purificarse: colocarse un piercing de plata, material del que están hecha las balas con las que se puede matar a los hombres-lobo. Todas las fantasías juveniles trascendidas al universo de los adolescentes cobran vida.





La inconsciencia y atrevimiento propios de la edad impulsan a Brigitte, que ha descubierto una flor salvaje, capucha de monje o matalobos, de la que no conoce las propiedades ni las dosis adecuadas a sus propósitos , a inyectársela a Ginger, aunque en realidad acaba en el cuello de un joven infectado, el primero con el que tuvo relaciones su hermana mayor al convertirse en 'mujer'.


Mezcla el cine mágico, la licantropía y el slasher, subgénero de terror, en la que un/una psicópata asesina brutalmente a adolescentes fuera de la supervisión de los adultos; la mayoría de las veces las víctimas están envueltas en sexo prematuro o consumo de drogas. Aquí se une una madre débil mental, que se adorna las orejas con calabazas de Halloween y que no quiere perder a sus hijas, proponiendo el sacrificio de las tres mediante un escape de gas. El miedo a un embarazo prematuro que caracteriza a las sociedades patriarcales inculca en el imaginario de las jóvenes un terror irracional al sexo contrario, hasta el punto de considerar al propio padre como un enemigo. El resultado será el contrario al perseguido por la familia: la joven, superada la etapa de la infancia huirá para siempre de un hogar en el que se siente oprimida, deseando no volver jamás.

El éxito de este tipo de películas en la audiencia ha generado múltiples secuelas. La mezcla de géneros permite una profundización en los desequilibrios que se producen en la delicada transición de la pubertad ala adolescencia. El relato es entretenido y las jóvenes desempeñan un buen papel.