dissabte, 2 d’octubre del 2010

George Clooney y las primarias demócratas de 2004


George Clooney dirige una película, Farragut North sobre las primarias demócratas de 2004.

Habrá que estar atentos. Recordamos Buenas noches y buena suerte.


Mujeres cineastas.Deepa Mehta.Cielo


Deepa Mehta, directora de Agua, Fuego y Tierra, realiza una film, Cielo, que denuncia la situación actual de la mujer india, que sigue sometida a matrimonios concertados por los padres, como hacen otras cineastas, entre ellas Mira Nair.

Un país que ha alcanzado un alto grado de desarrollo tecnológico y al que muchos occidentales acuden en busca de paz espiritual, tiene todavía que soportar que las mujeres y los homosexuales sean ciudadanos de segunda categoría.

Los filmes de esta cineasta han tenidos grandes problemas de difusión en su país.Inmediatamente surge la pregunta: ¿Cómo ven los visitantes del primer mundo los matrimonios concertados, el turismo sexual, la persecución de homosexuales...?


¿Es ésto paz espiritual?

Mejor estar en el infierno que en un cielo sin dignidad.

Mujeres cineastas. Nora Ephron. Julie y Julia.





Nora Ephron en Julie y Julia pone en contacto a dos mujeres de distintas época a través de una máquina del tiempo constituida por un libro que escribe la mayor de ellas Julia Child, Mi vida en Francia, sobre cocina francesa. Ambas tienen puntos en común: son oficinistas que buscan dar un sentido a su vida. Pero el tiempo no pasa en balde; mientras Julia Child, mujer de un miembro de la embajada norteamericana en París, investigado por el Comité de Actividades Antiamericanas del Senador McArthy, necesita una ocupación para sentirse plena, escribe con máquinas antiguas, papel de calco y copia en papel cebolla, y envía cartas con los típicos sobres de avión, Julia Powell, empleada de una agencia estatal se comunica con sus lectores a través de un blog de cocina.

La guía de la joven Julia es Julia Child, a la que admira profundamente, y venciendo resistencias familiares, problemas conyugales e incomprensión generalizada, ambas acabarán escribiendo y editando sus propios libros y gozando del merecido reconocimiento de la sociedad por su empeño, esfuerzo y dedicación. Lo que no consigue Julia Powell es el reconocimiento de Julia Child, demasiado mayor para entender la nueva sociedad que emerge de la revolución tecnológica. La primera de ellas vive en un mundo cómodo y con glamour, la segunda lleva una vida más modesta y sueña con un collar de perlas como el de su antecesora y referente.

La historia, contada en tono de comedia, presenta unas parejas en cierta medida ideales, con unos maridos muy comprensivos con las aspiraciones de sus esposas. Claro que tienen la recompensa de comer como unos rajás. Lo curioso es que siendo las mujeres las que generalmente se encargan de cocinar tengan serias dificultades para entrar en el mundo de los cocineros y los gourmets.

Resulta bastante cercana la ansiedad de Julia Powell cuando, sentada ante el teclado de su ordenador, se pregunta si alguien tendrá interés en seguir su blog y valorar su entusiasmo e ilusión por transmitir los conocimientos que va adquiriendo.

El primer y único comentario que recibe es de su madre.




Propuestas didácticas:

¿Tenéis fe en los rendimientos de un esfuerzo continuado ?
La película muestra que cualquier trabajo, bien realizado, puede alcanzar un reconocimiento social importante.

divendres, 1 d’octubre del 2010

Ryan Murphy. Come, reza, ama. La búsqueda del equilibrio.


Come, reza, ama es una comedia entretenida realizada por Ryan Murphy, cuya peor parte se la lleva el doblaje, que en ocasiones incluso contradice las imágenes. La protagonista es una mujer desorientada que no encuentra su equilibrio vital, y cuya vida consiste en estar siempre comprometida o rompiendo una relación, pero que no sabe estar sola. Ni una casa cómoda, decorada y redecorada constantemente, en el mejor estilo y un marido cariñoso, que también da ya muestras de cansancio, le satisfacen. Tras romper con él inicia una relación con un yoguring con el que se divierte durante algún tiempo y la introduce en el mundo de la meditación hindú en torno a una guruguina. Cuando llega el aburrimiento se lanza a recorrer mundo, comenzando por Roma; allí descubre el dolce farniente y el placer, muy cercano a la sensualidad, de comerse un plato de spaghettis, 'sola', en la Piazza Nabona, aspecto recalcado por un plano cenital que la muestra como una isla vital. En esta ciudad descubre que es una mujer sin una palabra que la identifique. Curioso.

De allí marcha a la India, y aquí es donde el director se muestra más mordaz y ácido con los turistas que buscan la paz espiritual, el equilibrio y el nirvana en este país. Ubicada ya en el 'santuario' de la guruguina, que precisamente se traslada a Nueva York cuando ella llega, se encuentra vestida con las típicas ropas que todos conocemos y rezando con otros tantos occidentales y algún que otro local; ante la cómica perplejidad de ella misma y los espectadores, una de las primeras sorpresas con la que se encuentra es con la de que le encomiendan un trabajo devoto desinteresado que consiste en fregar arrodillada el suelo de las instalaciones; otras mujeres guardan silencio durante cuatro semanas, con identificación de su actitud incorporada. Traba amistad con un hombre que se encuentra allí desde hace algún tiempo, intentando curarse de una adicción al alcohol que ha arruinado su vida, pero que descubre que la solución no es meterse en una urna, sino volver a su mundo y esforzarse por integrarse en él.

Comprendida la lección se va al paraíso, la isla de Bali, donde había conocido un año antes a un chamán, al que convierte en su guía espiritual, y para el que traduce al inglés sus libros espirituales; también conoce a un divorciado interpretado por Javier Bardem, brasileño, con el que al final comprende que el equilibrio consiste en vivir con alguien que te quiera por lo menos tanto como te quieras tú.

Chicas, esta es la cuestión: debemos aprender a vivir solas, sin dependencias, para de este modo realizar nuestras elecciones con libertad; si nos equivocamos seremos las únicas responsables.No hace falta recurrir a rituales, tan interesados como 'deseinteresado' es el trabajo que ella realiza en el complejo que se ha montado una guruguina,
que se enriquece a su costa y se lo disfruta en Nueva York. ¿Habéis pensado en el placer de disfrutar de una deliciosa comida sin que nos distraiga del placer una insulsa conversación? Pero esto no significa renunciar al 'amor' que, aunque supone un cierto desequilibrio, si descansa en nuestra independencia puede fortalecer el equilibrio interior.

Uno de los problemas de la protagonista es que renuncia al desarrollo de su propia personalidad en función de la del hombre con el que está, por lo que un amigo le advierte: ¿Sabes eso de que uno se parece a su perro? Antes te parecías a...y ahora...Pues eso.


Steven Zaillian. Todos los hombres del rey


Steven Zaillian, guionista, entre otros filmes de American gansters y Gangs of New York, realiza en Todos los hombres del rey una adaptación de la novela homónima de Robert Penn Warren (1946), con desigual crítica por la sensibilidad del tema que trata; mientras The New York Times la calificó de película que no funciona, exagerada y aburrida (A.O.Scott), Los Angeles Times, consideró que es un complejo relato sobre el poder, que apunta más alto que otros y acierta (Kenneth Turan). Es una pequeña muestra.

Nosotras como mujeres, y yo especialmente como profesora de latín, estamos acostumbradas a reflexionar sobre estas cuestiones y a trabajar contenidos con los alumnos que les permitan comprender los conflictos que ahogaban a la República en sus últimos estertores y que condujeron al idus de marzo.

Los romanos estaban divididos en dos facciones, los optimates y los populares; ésta última, aunque representaba los intereses de los plebeyos, estaba infiltrada por miembros de la aristocracia patricia ( ¿jóvenes inadaptados de la aristocracia, como llama la prensa conservadora a los protagonista del film? ). Los patricios se llamaban a sí mismos los boni (los buenos) o los optimates (los mejores); William Shakespeare los llama hombres honrados. Desde entonces existe la inclinación a llamar de esta forma a los que tienen una posición económica elevada, que excluye desde luego a los médicos de los pueblos (pequeña burguesía), como afirma el protagonista del film. Por el contrario también se trata de chanchulleros o chorizos a los que hacen lo mismo que los ricos, pero no saben con qué mano se coge el tenedor, como afirma Jack (Jude Law).

En este universo no falta quien, procediendo de los boni, se plebeyiza si es necesario para acceder al poder cuando éste cae en manos de un popular. Willie Stark (Sean Penn) es un político idealista sureño, que se denomina a sí mismo paleto, y, que al observar que su discurso, dirigido y manipulado por los poderosos, excesivamente técnico no llega a las masas, comienza a utilizar un verbo más directo (algunos con mucha frivolidad lo llaman chavista, salvo que el término lo extiendan a otros políticos). Paradójicamente una de las palabras que se usa con más carga demagógica es la palabra demagogia, no como la usaban en la antigüedad, sino en el sentido de fraude o engaño a las masas apelando a las emociones (amor, odio, miedos, deseos...), patrimonio de los partidos de izquierdas. Pero siempre y hoy especialmente , con el desarrollo de medios de comunicación más inmediatos, gracias al desarrollo de la red, los mensajes de todas las tendencias son cada vez menos profundos y apelan más a los sentimientos.

En lo que el film acierta más es en la distinción de un ideario colectivo, el desarrollo paralelo de individualismos interesados, y en la necesidad de recurrir a las cloacas del poder para enfrentarse a los aparatos ideológicos del estado (Althuser).

Prensa, televisión, judicatura, poderes económicos...se pondrán desde el primer momento en contra del líder idealista para algunos, populista para otros (según la perspectiva del que analiza) para derribarlo, burlando la soberanía popular; la prensa comienza a verter dudas sobre corrupción y los jueces están preparados para investigar a 'fondo' al personaje y arruinar su imagen. La moción de censura vendrá por sí sola. Mientras cachorros de la aristocracia de Louisiana, como Jack Burden (Jude Law), y los hermanos protagonizados por Kate Winslet y Mark Ruffalo, hijos de un político republicano importante, se van integrando en el pesebre del gobernador, no por inadaptación, sino por deseo de poder. Pero son frágiles, no acostumbrados a luchar por su supervivencia y perecerán.

El juez Irwim, (Anthony Hopkins), jubilado, pero no inactivo,uno de estos personajes de peso en la sociedad, se pone del lado de los poderosos y participa en campañas de prensa conducentes a la moción de censura; la única forma de derribarle es excarbar en su pasado, en el barro, para encontrar alguna mácula, lo que parece imposible en un hombre honrado. No obstante es evidente que es muy difícil escalar la cima del poder sin sufrir algún arañazo, y precisamente Jack, a quien él había criado, encontrará algo mucho más terrible que cualquier pecado de los ganapanes.

En esta tragicomedia que es la lucha por ascender en la escala social, muchos dramas se desatan por cosas tan poco sublimes como pasiones contrariadas, amantes despechados, que en este caso, como en muchos que conocen los lectores de prensa, desencadenan grandes desgracias con su efecto mariposa.

El personaje más complejo es el de Jack, hijo de la aristocracia de Louisiana, que despedido del periódico en el que trabaja por apoyar al político popular, se ve obligado a traicionar a los de su clase, investigarlos y colaborar en la presión que se ejerce contra ellos, sugestionado por la atracción que sobre él ejerce Stark. Otros son mucho más frágiles y sensibles a cualquier campaña interesada que se lanza desde distintos frentes para enajenarlos del político.

En la gran comedia humana se mezclan intereses individuales y colectivos como en una coctelera; lo magno y lo miserable se confunden y la capacidad de distorsionar cualquier realidad y manipularla se multiplica exponencialmente. El poder, ya sea político o económico siempre corrompe, pues se desarrolla en el vientre de la violencia estructural y cultural y deriva en la violencia directa. Cuando los generales romanos que volvían de sus campañas gloriosas celebraban su triunfo por la via sacra, acompañados excepcionalmente por su ejército, un esclavo les recordaba al oido que eran sólo hombres. Alguien debía desempeñar esta función en la actualidad.


Los damnificados no son los mejores, sino los más débiles, en cuyo nombre todos hacen sus campañas electorales. Que nadie lo olvide.

Nos parece un film interesante para entender la realidad que nos circunda, en unos momentos en los que los medios de comunicación parecen estar en otra parte, defendiendo intereses más que dudosos. El cine, otra vez, viene en nuestra ayuda.






Tienen una gran fuerza expresiva del significado de la democracia burlada al pueblo la tristeza con que Jack asciende los escalones que conducen a la sede parlamentaria en la que se celebra la moción de censura: cada uno de ellos tiene el nombre de uno de los estados que constituyen la Unión.