dissabte, 22 de gener del 2011

The Pillow Book. Peter Greenaway.



The Pillow book (1996) es una alegoría de la escritura y su nexo con la relación carnal, narrada y protagonizada por Nagiko Kiyohara, en la que Peter Greenaway desvela la 'prostitución' del escritor por sus editores y el proceso iniciático de una joven que pasa de ser el soporte de la escritura de los hombres al pincel que les da forma. El título hace referencia a la costumbre japonesa de guardar en unas almohadas de madera o cerámica huecas los diarios íntimos.

El referente de Nagiko es una poetisa, Sei Shonagon, de la que aprende a escribir listas de las cosas que le disgustan y le gustan. Tiene especial preferencia por el color añil, que a medida que progresa el film se llenará de significado. Es una película difícil de ver, en la que se contraponen tradición (aprendizaje del chino mandarín, costumbres antiguas japonesas, indumentarias y peinados...) y la modernidad (aviones que sobrevuelan las ciudades). Esta dialéctica se dará también con la forma, pretendidamente vanguardista, en la que la alternancia de secuencias, combinada con imágenes del camasutra, se logra con la inscripción de unas en otras, que se desplazan en todas las direcciones del encuadre, como una metáfora de su propio cuerpo que describe como un poste indicador apuntando en todas las direcciones.

Su propio padre, calígrafo, que cada cumpleaños le dibuja en la cara una bendición tradicional, mantiene a la familia dejándose sodomizar y humillar por su editor; la niña que no puede comprender ésto se debate en el dilema de elegir a su compañero entre calígrafos indiferentes que sean buenos amantes o excelentes amantes pero pobres calígrafos. Casada de acuerdo con la costumbre nipona y tras fracasar un matrimonio en el que el hombre no siente inclinación por las letras y quema sus libros, huye a Occidente y conoce a un escritor inglés, Jerome (Ewan McGregor) políglota, que la inicia en el arte de la escritura, ofreciendo su propio cuerpo como papel.





Hasta ese momento, la mujer había preferido mantener relaciones con hombres mayores para evitar implicarse emocionalmente. El atractivo del escritor la atrapa y la somete a la pesadilla de los celos, que quebrantan su perfecta unión; la razón es que el joven repite la historia de su padre y se deja sodomizar por el editor, que es el mismo personaje, encarnado por el mismo actor, trasladado en el lugar y en el tiempo. La historia se repite.

Maneja su vida, escribe sus libros, es el pincel, pero pierde a su amante. Éste, como el Romeo de Shakespeare, se suicida y se cubre el sexo con el libro de Sei Shonagon, y le deja a Nagiko su epitafio: "Reúnete conmigo en todas las bibliotecas del mundo". La madre despectiva y a su vez despreciada por el hijo, lo describe como un disléxico sin imaginación. El editor, movido por una gran pasión, profana su tumba y escribe sobre su piel desollada un libro de cabecera, mientras se oye la voz en off de Nagiko mostrando sus sentimientos por el color añil, tanto del papel que le envuelve, como de la coloración del cadáver. Escatológico.





Desengañada escribe en los cuerpos de sus sucesivos amantes diferentes libros: el inocente, el idiota, el impotente, el exhibicionista, el amante, tras la muerte de Jerome...Es así como ve a los hombres. Triste y sin aliciente quema sus libros y vuelve a Japón, tras el segundo incendio de su vida, donde tiene una hija, no importa con quién,y donde sigue escribiendo otros libros con el afán de conseguir el escrito en el cuerpo de Jerome, que adoptan la forma de conclusión de sus experiencias: libro de la juventud, de los secretos, del silencio, de la traición, de los falsos comienzos y el deseado de la muerte del editor. Este fin se presagia con el auge de los movimientos ecologístas, cuya actividad se insinúa a lo largo de todo el film con discretas pinceladas, que denuncian la devastación de los bosques y la contaminación de las aguas por la industria del libro, en unos momentos en los que se apunta la posibilidad de prescindir del papel en la comunicación entre los hombres.

A sus veintiocho años Nagiko ha acumulado suficiente experiencia para escribir su diario íntimo, su lista de cosas que hacen que su corazón lata más deprisa, para legárselo a su hija e iniciarla en las artes de la escritura y del amor. El editor que había chantajeado,violado, humillado y profanado a su padre y a su amante, había culminado de forma inexorable su ciclo vital.

El cuerpo de Jerome (excusa para largas secuencias de Ewan MacGregor desnudo en primeros planos) será el vehículo para excitar e interesar a un editor que no siente placer con las mujeres. El cuerpo y la palabra forman un todo inseparable. La literatura y el amor, entendido como pasión carnal (Eros y Afrodita). Su madre pudo disfrutar de las delicias de la carne y de la literatura a un tiempo a cambio de su sumisión; Nagiko perteneció a una generación de mujeres que no aceptaban esta pasividad y esta elección le impuso un sacrificio.

Jerome encarna el cosmopolitismo del judío ( pene circuncidado), políglota y sin patria. La primera escritura sobre el cuerpo de la mujer será en yiddish, lengua de los judios ortodoxos de todo el mundo. Él encarna la modernidad, con su máquina de escribir; ella la tradición oriental , con su escritura en chino mandarín, que mantendrá después de su travesía hacia su propia liberación, ejerciendo todas las profesiones de una mujer occidental, incluída la de modelo de pasarela .

La ruptura con el modo de representación convencional, o institucional según la terminología de Nöel Burch, alcanza a los personajes. El hombre, y especialmente Ewan McGregor, será el dotado de sermiradaidad, el provocador de la pulsión escópica del espectador, para disfrute de sus fans.

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dimarts, 18 de gener del 2011

Edadismo y discriminación racial. Todos nos llamamos Alí.





En 1974 Rainer Werner Fassbinder realizó Todos nos llamamos Alí, en el que aborda la violencia estructural, ultural y dircta de que habla Johan Galtung. Un hombre y una mujer, no exentos de defectos, como todo ser humano, se enamoran, pero ambos pertenecen a un grupo sensible a la discriminación: el por su procedencia, emigrante de Marruecos, ella por su edad, a la que la sociedad ya no permite sentir emociones, sino servir y cuidar a familiares y amigos.

Alí, (El Hedi Ben Salem), gastarbaiter marroquí, al que se llama a sí por ser 'moro' y para resumir un nombre muy largo e impronunciable por los alemanes, es un hombre joven , soberbio, capacitado para realizar los trabajos más duros y dar satisfacción sexual a las germanas. Pero sólo Emmi (Brigitte Mira), hija de un alemán filonazi y viuda de un obrero polaco, sabrá llegar, con gran sensibilidad a su corazón. Creada la pareja, todos los monstruos humanos emergen: miedo al paro, miedo a la diferencia, miedo a descender en la escala social...La violencia estructural que impone unas reglas económicas que despilfarran el potencial económico y humano de muchos seres humanos, contamina con sus aparatos ideológicos de propaganda a una población empobrecida que será la que ponga en práctica la violencia psicológica sobre los que se han atrevido a actuar con libertad. El resultado será la creación de conflictos en el seno de la pareja, la infelicidad y el estrés, causa de la enfermedad y la extinción.


La historia está ambientada en una Alemania miserable, en localizaciones 'cutres' (incluso el restaurante italiano que frecuentaba Hitler), entre gentes que realizan los trabajos menos cualificados y que vive en hogares modestos; en el grupo hay mujeres de la limpieza (la protagonista se avergüenza de confesar a Alí a qué se dedica), prostitutas., pequeños tenderos...El marroquí tiene un trabajo más especializado, mecánico del automóvil, pero su sueldo apenas le da para compartir habitación con siete u ocho compatriotas. Los hijos, que han abandonado a su madre y han permitido que viva de un trabajo inapropiado para su edad, sesenta años, reaccionarán violentamente ante esta relación. Fassbinder siempre da una visión muy negativa de su país y de la discriminación de que son objeto sus gentes, ya sea por su orientación sexual, su clase social, el origen de su nacimiento, la edad, etc. En este film hace un cóctel explosivo.

diumenge, 16 de gener del 2011

Sabhia Sumar. El silencio del agua.



El silencio del agua es un film imprescindible de una mujer, Sabiha Sumar, que tuvo la excepcional oportunidad de estudiar en universidades de EE.UU. e Inglaterra, y, desde esta atalaya observar de forma objetiva la situación político-social de su país y hacer un llamamiento al mundo sobre la situación de impotencia y continuos agravios que padecen las mujeres de su país, Pakistan. No sólo se formó en cine, sino también en ciencias políticas, por lo que nos encontramos ante una cineasta que nos da una crónica de la evolución política de India/Pakistán y favorece el acercamiento humano a una zona del mundo que unos idealizan y otros desprecian, pero que pocos conocen.

Sitúa su historia en el momento en que el general Zia-ul-Haq toma el poder en Pakistán e impone la ley marcial, tras asesinar a Ali Butho (1977), padre de Benazir Butho, también asesinada en 2007, ambos del PPP de tendencia socialdemócrata. Flashbacks recurrentes, filmados en blanco y negro, que responden a recuerdos de la protagonista Veero/Ayesha van reconstruyendo un hecho dramatico: en 1947, cuando se creó el estado de Pakistán, con fronteras marcadas con sangre que dividieron las etnias artificialmente; los sijs mataron a sus hijas para evitar que las secuestraran los musulmanes. Algunas no aceptaron el sacrificio y vivieron toda su vida agazapadas entre la multitud y escondiendo sus orígenes.



Kirron Kher, Veero/Ayesha

Salim, hijo único de la viuda Veero/Ayesha, ve frustradas sus esperanzas de una formación superior por falta de recursos , al contrario que la chica de la que está enamorado que va a ir a la Universidad; sólo cuentan con la pensión de viudedad de la madre. Este rencor le va empujando hacia el 'lado oscuro' del resentimiento y lo convierte en presa fácil de los extremistas islámicos, que reclaman la sangre de los jóvenes yihadistas. Veero/Ayesha, mujer feliz que sabe enfrentarse a la vida y aceptar sus condiciones, ve de pronto como todo el edificio vital que le ha costado tanto construir empieza a desmoronarse, y el perder a su hijo, lo único que considera como suyo, le produce un profundo temor. La vuelta de los sijs, no musulmanes y por lo tanto infieles, le trae un nuevo desasosiego: su hermano vuelve a por ella porque el padre, que había intentado matarla, estaba muriendo y la quería ver. Su situación de infiltrada anónima se desvanece y pasa a ser mirada con recelo por la comunidad.





Aamir Malik, Salim

La encrucijada es terrible: por un lado su hijo, al que tanto quiere, es radical-islámico, y la revelación del secreto de su madre lo coloca en una posición de alto riesgo; por otra no debe nada a un padre que ha vivido toda su vida queriendo creer que estaba muerta...No sabe a quien rezar en estos momentos tan trágicos, ni si es Veero, una sij, o Ayesha, una musulmana. Sólo sabe que no quiere ser la causante de la tragedia de su hijo.

Las mujeres de 1947 fueron arrojadas a un pozo, y sus aguas guardaron silencio para siempre; en este país es peligroso expresar cuaquier opinión pues los guardianes de la religión están vigilantes. Incluso es peligroso reir o contar chistes, como hace el barbero; casarse por amor supone un atentado a la cultura islámica y el cine, el vídeo o la televisión son entretenimientos creados por el diablo occidental. Es evidente que Sabhia Sumar se desahogó en Occidente e hizo todo aquello que le estaba vedado en su país: estudiar precisamente cine y ciencias políticas, buscando la libertad de opinión, autorizada, y de expresión. Nadie debe dejar de ver este film.

El film es un drama con ciertos toques de humor e ironía, propios de la persona que conoce su medio y sabe donde debe acentuar la crítica y auqello que simplemente roza la comicidad, como sucede con todas las culturas. Tampoco se ha olvidado de las lapidaciones o de la participación de la mujer en la guerrilla. Otras cineastas como Mira Nair han abierto al mundo la ventana de la India.

Los actores, Kirron Kher, Aamir Malik o Arsad Mahmud, entre otros, representan sus papeles con una dignidad y verosimilitud digna de encomio.



dilluns, 10 de gener del 2011

La mujer en el cine español..J.A. Planes Pedreño, I. de Francisco, E. Pérez Romero.




Según Juanma Ruíz (Cahiers du Cinema, enero 2011) en esta obra el universo femenino se coloca bajo el microscopio en este volumen, que aborda su objeto de estudio bajo un armazón de tríptico que se antoja irregular; sus tres partes quedan tan bien diferenciadas que acaban pareciendo compartimentos estancos en lugar de piezas de un mismo todo. Y así, mientras que el análisis histórico se dilata demasiado, la parte central, correspondiente a las reflexiones de diez mujeres sobre otros tantos personajes femeninos, habría merecido espacio para más ( y más amplios) textos, puesto que su interés va más allá que el mero hecho de tener mujeres entre los autores de la obra...

Hatsune Miku, ciborg virtual.

Hatsune Miku, ,ciborg virtual.


Hatsune Miku, creada para publicitar un software en el que, introduciendo texto y melodía se produce una canción, triunfa, canta y da conciertos multitudinarios,; es la star perfecta, siempre disponible, siempre bella, sin reivindicaciones, exigencias, equipo técnico, ni cachés elevados ( ya pagan los usuarios sus gabelas en forma de ADSL). Ni Villiers sed hubiera atrevido a soñar tal ambición.

Ya hemos hablado de ella en este blog, pero el asunto se perfecciona y se expande como 'los gremlings'. Nos estamos desanimando.